Revista Nix 2017/18

Ya puedes ver, descargarte o imprimir la Revista Nix de esta temporada, cargada de buenos reportajes, con propuestas de rutas y algo de divulgación sobre nieve y esquí. Podrás informarte sobre destinos como Revelstoke, Kicking Horse, Lake Louis, Islandia y Cauterets.

Un año más nuestro amigo Enrique Ribas ha vuelto a conseguir editar este anuario digital de esquí alpino y de montaña en el que volvemos a colaborar activamente. Con un número de descargas que crece año tras año, aplaudimos el esfuerzo que está poniendo en esta ardua empresa.

Podemos encontrar un amplio reportaje sobre las estaciones americanas de Revelstoke, Kicking Horse y Lake Louis en donde respirareis el espíritu de las Montañas Rocosas. Par los más montañeros, el artículo sobre esquí de montaña en Islandia les hará soñar y proyectar futuros destinos. Más cercano es el destino que os describimos el equipo de RECmountain, Cauterets con imágenes de nieve polvo increíbles en esta estación francesa que bautizamos como Powterets.

No faltan las propuestas de recorridos de montaña con la propuesta de Carros de Foc con esquís. Una travesía clásica bella e interesante en el corazón del Pirineo Catalán. Tampoco falta un interesante reportaje sobre técnicas para la práctica del esquí de montaña.

Además artículos divulgativos sobre la regresión glaciar, arte de montaña, competiciones, etc. Nosotros hemos participado en esta sección con dos artículos de material: unos sobre las importantes ventajas de los arvas con función de descarte multivíctimas; y otro sobre una nueva e innovadora fijación mixta para alpino y travesía.

Podéis ver, descargaros o imprimir la revista en el siguiente enlace: PINCHAR AQUÍ

Esperamos que os guste: Texto e imágenes: equipo RECmountain

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Categorías: ESQUÍ, Esquí en estación, Freeride

El Manto Nivoso

La nieve empieza a acumularse en nuestras montañas y va cubriéndolas con un velo blanco que nos hipnotiza. Pero este atractivo manto puede distraernos del peligro que en ocasiones conlleva. Saber qué es el manto nivoso y comprender cómo se comporta, puede ayudarnos a entender y a reconocer uno de los mayores peligros a los que nos enfrentamos cada invierno: los aludes.

Anteriormente hemos visto los diferentes tipos de cristales de nieve que se forman en la atmósfera, así como esos otros depósitos helados que van acumulándose en las montañas. Las primeras capas de nieve que se depositan en el suelo van transformándose según las condiciones meteorológicas que sucedan durante y después de la nevada: temperatura, humedad, viento, precipitación, etc… Esta primera base sirve de asiento a nuevas nevadas que a su vez van evolucionando según las nuevas condiciones. A medida que avanza el invierno, la nieve va aumentando en espesor gracias a la acumulación de sucesivas nevadas, formando así, un conjunto de estratos de nieve de diferentes espesores y características. A este heterogéneo conjunto de estratos de nieve lo llamamos Manto Nivoso.

Este manto está sometido las diferentes fuerzas internas de tracción y resistencia que hacen que se comporte de una u otra manera en función de las características físicas de cada estrato que lo conforma. Variables como el tipo de nieve, espesor, temperatura, humedad, dureza, cohesión, densidad, contenido de agua líquida, etc, proporcionan al conjunto del manto nivoso unas determinadas propiedades termodinámicas:

TEMPERATURA DEL MANTO:

La temperatura de cada estrato diferente depende de la temperatura del aire exterior, del viento, de la humedad, del flujo geotérmico y de la radiación solar absorbida por el día y reflejada por las noches. El calor del suelo provoca el que a medida que el manto aumenta en espesor y aísla las capas bajas del frío exterior, la temperatura en los estratos inferiores se acerque a 0º C (dependiendo del tipo de suelo y altitud).

El tipo de nieve de la capa superior determina la cantidad de radiación solar que absorbe durante el día: entre el 10% de la nieve reciente y el 50% de la nieve vieja. Pero por la noche, la nieve se comporta como un cuerpo negro, emitiendo radiación térmica y produciéndose una pérdida de energía superficial, menor cuanto mayor sea la nubosidad.

La fusión significativa del manto a final de temporada es por la parte superior y no por la base. Esta fusión o las lluvias pueden producir corrientes de agua líquida que se filtran hacia el fondo y fluyen buscando la máxima pendiente formando surcos de percolación.

DENSIDAD DE LA NIEVE:

La densidad de la nieve depende fundamentalmente del tipo de nieve de cada estrato. La nieve reciente seca tiene una densidad de unos 50 kg/m3, pero por su propio peso va apelmazándose del orden de un 15 % a un 20 % en el día. Otros factores como la temperatura, humedad, viento, etc, provocan el aumento de su densidad hasta llegar a unos 500 kg/m3 de la nieve vieja, transformada.

El hielo glaciar puede llegar a densidades del orden de los 900 kg/m3 debido a la presión sufrida por la misma masa de hielo que expulsa gran parte del aire que contiene la nieve.

RESISTENCIA A LA TRACCIÓN Y A LA COMPRESIÓN:

El manto nivoso está sometido a una compresión mecánica por su propio peso, y a una térmica mayor cuanto más se acerque a los 0º C. Aparte de esto, el relieve hace que en unas zonas el manto esté sometido a fuerzas internas de compresión (zonas cóncavas), y a otras de tracción (zonas convexas). El manto resiste mejor la compresión que la tracción y es en estas zonas convexas en donde el manto es propenso a romperse pudiendo provocar deslizamiento de masas de nieve.

VISCOSIDAD Y PLASTICIDAD DEL MANTO:

Dependiendo de la temperatura y humedad del manto, éste será más o menos plástico y más o menos viscoso. 

Plasticidad: Esta propiedad física indica la rigidez y facilidad de ruptura. Cuanto más plástico sea el manto, más fácil es que se produzca su ruptura súbita.

Viscosidad: Es una propiedad física que indica la capacidad de fluencia de la nieve pendiente abajo. Cuanto más viscoso sea el manto, más fácil fluirá ladera abajo.

Ambas propiedades están relacionadas entre sí.

Un manto de nieves secas y temperaturas bajas es muy plástico y poco viscoso por lo que tiende a fracturarse fácilmente y a resistirse a fluir lentamente ladera abajo. Esto provoca tensiones dentro del manto que pueden desembocar en una ruptura súbita y deslizamiento rápido de nieve. En ocasiones no se llega a deslizar la nieve pero sí observamos unas fisuras rectilíneas, finas y de labios lisos, que nos indicarán esa situación de inestabilidad latente.

Un manto de nieves húmedas y temperaturas próximas a 0º C es poco plástico, pero sí muy viscoso por lo que tiende a fluir lentamente ladera abajo en movimiento de reptación y apelmazamiento, resquebrajándose del manto superior mejor sujeto al suelo, y produciendo unas fisuras grandes, curvas o irregulares y de labios rugosos, propias de la primavera o principios de verano.

COMPACTACIÓN POR VIENTO:

La nieve arrastrada por el viento produce un importante efecto de transporte y alteración de la estructura del manto. Aparecerán zonas en donde el manto erosionado haya sido barrido, y otras en donde encontraremos grandes acumulaciones.

El viento pulveriza las estructuras cristalinas de nieve, en partículas finas y redondas que se unen muy bien entre sí. Esto hace que en donde se depositen las partículas encontremos capas de nieve resistente y densa (placas de viento), más resistente y densa cuanto mayor haya sido la intensidad del viento.

En las zonas de barlovento, el manto se erosionará formando sastruguis y penitentes.

Y a sotavento se formaran acumulaciones: dunas, cornisas y placas de viento.

COHESIÓN DE LOS GRANOS DE NIEVE:

La nieve permanece en equilibrio en pendientes inclinadas debido al rozamiento de sus granos. Dependiendo del tipo de nieve que tengamos, ésta aguantará sin venirse abajo hasta un ángulo de pendiente determinado Para la nieve húmeda o trasformada ese ángulo no llega a los 30º, pero para la nieve reciente seca, puede llegar a sujetarse en pendiente de hasta 80º (como los famosos “spines” de Alaska).

La cohesión entre los distintos tipos de granos de nieve, nos indicará su capacidad para estar unidos entre sí y no derrumbarse ladera abajo. Vamos a ver que tipo de cohesión existe entre granos desde que se produce la nevada y según va evolucionando el manto:

COHESIÓN POR TRABAZÓN:

Es un tipo de cohesión mecánica de la nieve recién caída debido a que las ramificaciones de los cristales se enganchan entre sí. Aparece durante, y justo después de la nevada y es de corta duración. Es una cohesión débil.

COHESIÓN POR SINTERIZACIÓN

Según la nieve se va apelmazando y va evolucionando en el manto, va desapareciendo la cohesión anterior y aparece un tipo de cohesión termodinámica. Se produce por creación de puentes de hielo a nivel microscópico entre los cristales que se han ido redondeando. Da gran estabilidad y una cierta rigidez al manto. Es una cohesión buena.

COHESIÓN CAPILAR:

Aparece cuando el manto es húmedo debido a un aumento de temperatura o a lluvia o niebla. Se produce cuando el contenido de agua líquida en el manto llega a ser de un 3% a un 8% y afecta a todos los tipos de nieve. Aparece entonces, entre los granos, una película de agua que crea entre ellos una fuerza capilar que los une, pero de manera débil, más débil cuanto mayor sea el contenido de agua líquida. Es una cohesión débil.

COHESIÓN POR REHIELO:

Es un tipo de cohesión termodinámica que aparece en mantos de nieve húmeda cuando al bajar la temperatura, el agua líquida se congela soldando los granos entre sí. Da gran estabilidad y rigidez al manto. Es una cohesión excelente.

En el próximo artículo explicaremos pausadamente la Metamorfosis del Manto y cómo los cristales de nieve evolucionan según las condiciones reinantes para construir los distintos tipos de granos que podemos encontrar en el manto. Veremos cómo estos distintos tipos de granos y su cohesión determinan el peligro de aludes del manto nivoso.

Texto: Luis Pantoja; Imágenes: RECmountain, salvo las no firmadas.

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Categorías: Nivología

Metamorfosis de la Nieve

El manto nivoso evoluciona en función de las condiciones atmosféricas, provocando que los cristales de nieve se transformen en diferentes tipos de granos de características dispares y que producen que el manto sea o no inestable.

Ya hemos visto los diferentes tipos de nieve y qué es el manto nivoso. Ahora vamos a ver cómo evoluciona y sus consecuencias:

A medida que la nieve se va acumulando en el suelo y forma la primera capa, va evolucionando según las condiciones de temperatura, humedad, viento, etc, que se presentan. Una nueva nevada cubrirá la anterior y evolucionará según las nuevas condiciones meteorológicas. Tras sucesivas nevadas tendremos un manto nivoso formado por estratos de diferentes espesores y características en función de cómo haya evolucionado cada uno de ellos según las condiciones reinantes.

A estos diferentes caminos de evolución del manto según las condiciones meteorológicas, lo llamamos metamorfosis de la nieve. Existen cuatro tipos fundamentales de metamorfosis de los cristales de nieve que producen alteraciones en sus estructuras moleculares, modificando así sus características físicas, y en concreto una muy importante, su cohesión interna. Cada tipo de metamorfosis provocará la evolución de los cristales en granos de nieve con diferente cohesión entre ellos. Si el manto, tras esa metamorfosis, pierde cohesión, éste será más inestable. Si gana en cohesión, será menos inestable.

TIPOS DE METAMORFOSIS DEL MANTO NIVOSO:

METAMORFOSIS MECÁNICA:

Este cambio en la estructura de los cristales de nieve, es producido por presión (debido al peso de la misma capa de nieve), o por viento (el empuje de éste, rompe y pulveriza los cristales). Este tipo de metamorfosis destruye las estructuras cristalinas y las reduce a pequeños fragmentos que se unen entre sí, eliminando poco a poco la débil cohesión por trabazón y sustituyéndola por una mejor cohesión por sinterización. Estas nieves cohesionadas forman capas de partículas muy finas, más o menos compactas y densas, llamadas placas de viento.

Habitualmente, estas placas no se cohesionan bien con la capa de debajo y pueden deslizar sobre ellas. Este tipo de metamorfosis es muy común a sotavento de los vientos dominantes: en concavidades, canales y bajo las cornisas.

Causas:

  • Viento: al romper y entrelazar los cristales.
  • Presión: por el peso de las capas superiores.

Consecuencias:

  • Destrucción de los cristales.
  • Apelmazamiento del manto y aumento de la densidad.
  • Desaparición de la cohesión por trabazón.
  • Aparición de la cohesión por sinterización.

METAMORFOSIS DE GRADIENTE TÉRMICO:

Se produce en el manto nivoso cuando la diferencia de temperatura en su interior, o en una zona de él, es grande. El flujo geotérmico del suelo provoca que la base del manto nivoso aumente de temperatura hasta aproximarse a los cero grados centígrados. Este flujo depende del tipo de suelo, altitud, latitud, etc y es más efectivo cuanto mayor sea el espesor del manto. Cuando en una zona del manto tenemos una parte superior más fría que en la zona más baja, se produce una ascendencia lenta de aire en el interior y parte del vapor de agua que lleva, se cristaliza en torno a los granos de nieve, construyendo así, otros cristales de nieve distintos, frágiles y de menor cohesión entre ellos (caras planas y cubiletes).

La velocidad del proceso es mayor cuanta mayor sea la diferencia de temperatura, y cuanto menor sea el espesor del manto, y se ve favorecido en las zonas de contacto entre capas y cerca de las oquedades del relieve. Suele producirse cuando irrumpe una masa de aire muy frío, y es más común en caras norte.

Causas:

  • Gradiente de temperatura medio en el manto (de 0,5º C a 2º C por cada 10 cm).
  • Gradiente de temperatura fuerte en el manto (+ de 2º C por cada 10 cm).

Consecuencias:

  • Construcción de cristales de nieve nuevos de baja o nula cohesión.
  • Formación de capa muy frágil.
  • Desaparición de la cohesión por trabazón o sinterización.
  • Inestabilidad mayor cuanto mayor sea el gradiente.

METAMORFOSIS DE ISOTERMIA:

Se produce cuando en el manto nivoso hay poca diferencia de temperatura entre capas. Las partículas de nieve pierden su estructura cristalina y se trasforman en granos finos y redondos. Las finas puntas de las estrellas, agujas, etc, se evaporan, y este vapor se deposita en el centro del cristal redondeándose y amentando en tamaño. Estos granos se van aglutinando y uniendo, ganando en cohesión. Este proceso se ve favorecido por las temperaturas suaves.

Causas:

  • Gradiente de temperatura débil en el manto (de 0,1º C a 0,4º C por cada 10 cm).
  • Manto isotermo (sin diferencias apreciables de temperatura en su interior).

Consecuencias:

  • Los granos de nieve pierden su estructura cristalina y se redondean.
  • Se forman granos cada vez más grandes y mejor cohesionados.
  • Desaparición de la cohesión por trabazón.
  • Aparición de la cohesión por sinterización.

METAMORFOSIS DE FUSIÓN:

Cuando hay precipitación en forma de lluvia, o días de niebla húmeda, o se produce un aumento de temperatura por encima de los cero grados, se forma una película de agua alrededor de los cristales. Esta agua, por sucesivos ciclos de deshielo y rehielo, modifica los cristales y los redondea formando granos grandes y redondeados (nieve vieja o primavera).

La película de agua sujeta por capilaridad los granos de nieve entre ellos, pero si la cantidad de agua líquida en el manto sigue aumentando, pierde esa débil cohesión. Al helarse el agua por las noches, el manto queda muy bien cohesionado, pero con el calor del día el hielo entre granos se licua y esta excelente cohesión desaparece. Si la cantidad de agua líquida es grande, se filtra hasta capas más duras o hasta el suelo, formando planos de deslizamiento.

Causas:

  • Aparición de agua líquida en el manto por lluvias, niebla o calor.

Consecuencias:

  • Los granos de nieve pierden su estructura cristalina y se redondean.
  • Los granos se aglutinan y unen débilmente por capilaridad.
  • Si la temperatura baja, se cohesionan de manera excelente por rehielo.
  • Si la cantidad de agua líquida aumenta, pierden la poca cohesión por capilaridad que existía.

CUADRO DE LOS DIFERENTES TIPOS DE METAMORFOSIS DEL MANTO DE NIEVE:

CLASIFICACIÓN DE LOS GRANOS DE NIEVE:

Estos cuatro tipos de metamorfosis del manto, provocan la alteración de los diferentes cristales de nieve que vimos anteriormente, en otras estructuras cristalinas o amorfas que denominamos “granos de nieve”. Según la metamorfosis que sufra cada estrato, se formarán los siguientes diez tipos de granos de nieve:

NIEVE RECIENTE (+):

Cristales de nieve reciente (plaquetas, estrellas, columnas, agujas, partículas irregulares, dendritas, tszumis) sin metamorfosis de ningún tipo. Cohesionan entre sí débilmente por lo que las laderas más empinadas tienden a purgarse solas a medida que se acumula la nevada. En el interior del manto conforman capas frágiles e inestables.

  • Cohesión por trabazón: DÉBIL

CRISTALES DE ESCARCHA (V):

Cristales planos y de formas foliáceas, desde varios milímetros hasta 10 centímetros de tamaño, originados por enfriamiento del suelo en noches despejadas. Si el calor diurno no los derrite y quedan enterrados por nuevas nevadas, forman capas frágiles e inestables.

  • Escasa cohesión por trabazón: MUY DÉBIL

NIEVE GRANULADA (Ϫ):

Son granos de nieve de varios milímetros de diámetro, sin metamorfosis, redondos, blanquecinos y blandos, que se pueden destruir apretando con los dedos. Ruedan con facilidad por no tener apenas cohesión entre ellos, por lo que no se acumulan en las pendientes, que se purgan espontáneamente. Sólo forman capas frágiles en vaguadas al quedar enterrados y servir de superficie de deslizamiento a sucesivas capas.

  • Nula cohesión: MUY DÉBIL

PARTÍCULAS RECONOCIBLES (ʎ):

Son fragmentos de los cristales originales caídos de las nubes, de entre 0,5 y 1 milímetros, con atenuación de crestas y ángulos. Se forman por deformación térmica o mecánica de la nieve caída (peso o viento), pero en los que todavía es posible reconocer las formas primitivas. A medida que van transformándose, van ganando en cohesión.

  • Transforman la cohesión por trabazón en sinterización: MEDIA

GRANOS FINOS (•):

Son cristales pequeños de entre 0,2 y 0,5 milímetros, transparentes, redondeados y uniformes. Producidos en un manto nivoso isotermo y en proceso de trasformación en nieve vieja. Su cohesión entre granos es muy buena, tanto más, cuanto más tiempo perduren esas condiciones.

  • Cohesión por sinterización: MUY BUENA

GRANOS REDONDOS (O):

Son cristales grandes, de entre 0,5 y 3 milímetros, redondos, transparentes y con frecuencia aglomerados. Producidos al existir agua líquida en el manto, ya sea por calor, lluvia o niebla. Mientras la película de agua entre granos sea fina tienen una cohesión media, pero si es excesiva, irá siendo cada vez menor. Si se rehiela el agua, su cohesión será excelente.

  • Cohesión por capilaridad: MEDIA
  • Cohesión por rehielo: EXCELENTE

GRANOS DE CARAS PLANAS: (□):

Son pequeños granos de entre 0,3 y 0,5 milímetros, en general redondos pero con facetas lisas o estriadas y con algunos ángulos. Ocurre en el interior de un manto con gradiente de temperatura medio al empezar el proceso de formación de un nuevo cristal. Son granos que van perdiendo cohesión a medida que van formándose.

  • Escasa cohesión por sinterización: DÉBIL

CUBILETES (۸):

Son cristales huecos y gruesos de entre 0,5 y 5 milímetros, con facetas estriadas, escalonadas y con aristas. Producidos en el interior del manto por un gradiente fuerte de temperatura. Son grandes, frágiles y con nula cohesión entre ellos, por lo que forman capas muy inestables. También se conocen como escarcha de profundidad, para diferenciarla de la de superficie.

  • Nula cohesión: MUY DÉBIL

PLACAS DE VIENTO ():

Son capas más o menos compactas, de granos finos de unos 0,2 milímetros, blanquecinos y redondos, formados por el viento al pulverizar los cristales originales. Su cohesión entre ellos es muy buena y forman capas más o menos densas, pero que muchas veces no se sueldan bien al estrato inferior pudiendo deslizar sobre éste. En este caso el manto conserva una inestabilidad latente.

  • Cohesión por sinterización: MUY BUENA

COSTRAS DE REHIELO (–):

Son superficies uniformes de nieve fundida y rehelada. Tiene una enorme cohesión y ofrece estabilidad al manto, aunque pueden servir de plano de deslizamiento si quedan enterradas.

  • Cohesión por rehielo: EXCELENTE

CUADRO DE TIPOS DE GRANOS DE NIEVE Y SU CALIDAD DE COHESIÓN:

Próximamente veremos qué son los aludes y los diferentes tipos que hay.

Texto: Luis Pantoja; Imágenes: RECmountain, salvo mención

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Categorías: Nivología

Integral del Espigüete

Una divertida ruta circular que tras bordear la cara norte del Espigüete por su base, remonta esta bella montaña palentina de oeste a este por su aérea cresta. Una carrera de auténtica montaña que lo tiene todo: buenas sendas para correr, aristas de roca caliza para trepar, pedreras empinadas por donde bajar a grandes zancadas y bosques de hayas para sumergirte entre sus hojas y espesuras.

Ficha Técnica                                        Mapa de Situación

                    

Aprovechando nuestra visita a Velilla para disfrutar del “VI Encuentro Esgallero de Esquí Escombreril” y después de una jornada de risas y tortazos esquiando por el carbón, junto a Pablo Abad nos pegamos una carrerita de montaña de las buenas. Alberto y yo teníamos la intriga del tramo que nos quedó por recorrer en verano al hacer la Integral de Fuentes Carrionas. Tras trepar a una de las agujas del espolón noroeste del Espigüete, nos dimos la vuelta al quedar poca luz y no conocer el tramo final para alcanzar la cima. Así le propusimos a Pablo que nos llevara allí.

Después de pasar la noche en Pino Llano, salimos del aparcamiento por la pista forestal que lleva a las cascadas de Mazobre. Es un tramo cómodo para entrar en calor mientras rodeamos al pie de la imponente cara norte del Espigüete. Llegando a la primera cascada de Mazobre, por cierto con muy poquito agua, nos desviamos por una senda estrecha hacia la izquierda que va remontando entre las peladas pedreras y farallones calizos de la montaña, y la opuesta ladera de piorno y negro conglomerado. Por esa vaguada vamos ascendiendo hasta la asombrosa boca de la Sima del Anillo: un peligroso embudo natural que conduce al vertical pozo de entrada por donde las chovas se lanzan en picado a su interior. Asusta asomarse…

Siguiendo la vaguada, en donde pudimos rellenar de agua las cantimploras en el hilillo que aún corre por ella, vamos ganando metros de altura hasta llegar al Collado de Arra, limitando ya con León. Allí comienza la cresta noroeste de roca caliza y empezamos a tener que echar las manos a la piedra: empieza lo divertido. El camino viene marcado con hitos por lo que, si prestamos atención, no tiene pérdida. Las nubes procedentes de los valles leoneses ascienden en jirones por la cresta, creando un mágico ambiente de alta montaña en el que el paisaje desaparece y reaparece según te envuelve la niebla.

La ruta asciende primero hacia un gendarme por una ladera empinada y de roca suelta, fácil pero algo expuesta ya que lo hace por encima de un cortado. Mientras ascendemos nos vamos asomando a la impresionante pared norte de la cima principal. Al llegar a lo alto del gendarme se abre una brecha que lo separa de la cresta principal por lo que debemos descender unos metros para atravesar la canal norte que asciende a dicha brecha. Una trepada en travesía hacia la derecha, marcada con algún hito, nos devuelve a la cresta principal que vuelca al oeste. A partir de aquí ascendemos por unas adherentes lanchas empinadas y acanaladas de roca caliza desde donde ya, sin mucha dificultad, se alcanza la cima principal del Espigüete, de 2451 m de altitud.

El Espigüete quiso premiarnos el esfuerzo con un bello Espectro de Broken proyectado hacia las nubes que se arrastraban por los farallones de la cara norte, a nuestros pies. Un rato para tomar un bocadito y reponer líquidos mientras admiramos este fotometeoro, llamado también “gloria” por sus connotaciones místicas. La verdad es que en esos momentos nos invade una paz especial, una comunión trascendente con la montaña que anhelamos cada vez que bajamos a los valles. No tenemos prisa, el cronometro no nos importa y tranquilamente saboreamos estos intensos momentos.

Si la subida por la cresta ha sido más que entretenida, el tramo de arista, primero hacia la cima Este del Espigüete y luego hacia la Torre Díaz-Caneja, es además aérea. El paisaje se abre a toda la montaña palentina, las montañas de León y los Picos de Europa. La mayor parte de la arista es “corrible”, con precaución ya que tenemos buenos paredones que caen a plomo a ambos lados. También nos encontramos en la misma arista algunos agujeros profundos en esta montaña llena de cuevas.

En el Collado Cervunal decidimos abandonar la cresta para descender por unas buenas pedreras hacia el sur. Pedreras que se dejan bajar a grandes zancadas y que te llevan rápidamente al pie de la montaña. Llegamos así a la Majada Valdopila en donde cambiamos de dirección hacia el este, encontrándonos un pequeño pero precioso bosque de hayas que ocupa parte de las faldas de la vertiente del Espigúete que cae a la carretera entre los Cardaños.

El hayedo es bastante cerrado y la senda no se ve clara, pero debemos ir descendiendo en travesía hacia la izquierda hasta llegar a una canal entre espolones rocosos, que descenderemos con algún fácil destrepe entre hayas y rocas hasta salir del bosque, cerca de la carretera y a poca distancia del aparcamiento. Ya sólo queda el sprint final hasta Pino Llano.

En resumen, una ruta circular muy entretenida, con un gran ambiente de montaña y que recorre una preciosa cresta en una de las montañas más atractivas de la Cordillera Cantábrica, el altivo Espigüete.

Texto e imágenes: equipo RECmountain

:arrow: OTRAS RUTAS TRAIL

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.

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Categorías: MONTAÑA, Trail

Esquí Escombreril

Hemos estado en el “VI Encuentro Esgallero de Esquí Escombreril” que nuestros amigos de Palencia han celebrado en Velilla del Río Carrión. Esquiar sobre las negras escorias del carbón de las minas abandonadas ha sido toda una experiencia. Y sobre todo, nos lo hemos pasado en grande a pesar de los tortazos que nos pegamos: una jornada de risas y lágrimas.

Ficha                                            Mapa de Situación

                     

Muchas de las minas abandonadas de estas montañas tienen grandes escombreras de carbón, que contrastan con el paisaje calizo de los alrededores, salpicado de robles, hayas y sabinas. Son los vestigios de la época en la que esta industria florecía en la comarca y daba de comer a sus habitantes. Con el abaratamiento del carbón procedente de las explotaciones de otros países en los que los mineros tienen unas condiciones indignas de trabajo y las limitaciones a la emisión de gases de efecto invernadero, aquí esta industria está en sus horas más bajas y muchas minas han dejado de ser explotadas.
Empezamos por el sector sur en donde las escombreras están formadas por piedras pequeñas y los esquíes deslizan bien. Aunque en los primeros descensos bajábamos todos con precaución, poco a poco la confianza se apoderó de nosotros y conseguimos deslizar bastante parecido a como lo hacemos en la nieve. El giro por salto dio paso al deslizado, con cambio de cantos y angulación, y la posición bien centrada.
A pesar de que nos íbamos haciendo a este terreno, todos besamos el suelo alguna que otra vez y esto no es tan blando como la nieve. Con el “calentón” del momento ni notábamos los golpes y torceduras, que ya pasarían factura en los días posteriores.
El caso era deslizar rápido, cada vez con más confianza, para subir lo más deprisa posible la pedrera y volver a bajar: ansia viva… Aunque la ladera era corta, el cansancio se iba acumulando ya que era como hacer series.
Después nos fuimos al sector norte comenzando por las laderas cortas más “esquiables” de la zona baja, en donde la escombrera era de canto más fino y deslizaba mejor. Incluso se podía derrapar y levantar una nube de polvo, o mejor dicho de piedras.
Por fin nos decidimos a intentar el “Pico el Tordo” que es cómo bautizó Vidal a la escombrera más alta y empinada de todas. Ya subiendo nos dimos cuenta de que las piedras aquí eran más grandes y estaban bien clavadas en el suelo. Pero como a cabezones no nos gana nadie, acabamos bajando la pendiente, cada uno como pudo, con poco deslizamiento y mucho salto. Aquí las caídas fueron más duras, si cabe, que las anteriores. Pero lo bajamos.
¡Venga, la penúltima! Volvimos al sector sur en donde tanto habíamos disfrutado y allí se nos hizo de noche. No importó mucho ya que aunque era luna nueva, todos llevábamos frontales y el ánimo estaba por las nubes. Unas cuantas bajadas más nos dejaron sin fuelle, así que terminamos por celebrar el “Oktober Fest” en Velilla con una buena jarra de cerveza.
Queremos dar las gracias a nuestros amigos del norte que han hecho posible comenzar la temporada de esquí de esta manera tan divertida. La próxima visita esperamos que sea por lo blanco…
Texto e imágenes: equipo RECmountain

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Categorías: ESQUÍ, Eventos, Freeride

Iceland: Husavik-Snaefellsnes

Desde las llanuras interiores de Islandia en donde encontramos las más grandes y bellas cascadas, pasando por las tierras convulsas que rodean el lago Myvatn y los profundos fiordos en donde nadan las ballenas cerca de Husavik, y acabando en el misterioso Snaefellsjokull en cuyas laderas situó Julio Verne la entrada al centro de la Tierra, todo en el norte de esta isla de hielo y fuego es grandioso.

Ficha Técnica     Vídeo     Mapa de Situación

Nuestra última etapa por Islandia nos llevó desde Egilsstadir en el nordeste, hasta la península de Snaefellsnes al noroeste. Una larga travesía por el norte de la isla en donde podremos contemplar otros paisajes algo diferentes a los del sur, aunque también dominados por el hielo y el fuego. Cerca de la ciudad de Egilsstadir nos encontramos con una de las cascadas más curiosas, Hengifoss, con sus vetas de arcilla rojiza partiendo la pared basáltica por la que se despeña el agua. Arcilla que procede de la fosilización de restos de coníferas que nos hablan de una era Terciaria más cálida que la actual.

Fotos: Javier Flores

Desde allí nos adentramos en las tierras llanas del interior de la isla camino del norte, por donde no es difícil ver renos salvajes. Más fácil es encontrarse con rebaños de ovejas islandesas famosas por la calidad de sus lanas con las que después tejen abrigadísimos jerseys, gorros, mantas y demás. Aunque son también famosas por protagonizar “el misterio de las ovejas islandesas”. A nosotros nos lo habían comentado, pero no nos lo creímos hasta que lo pudimos comprobar: van siempre de tres en tres. ¿Por qué? Parece ser que en primavera, las mamás ovejas tienen normalmente dos corderitos que la acompañan hasta el otoño.

Toda esta región interior se encuentra muy poco poblada y las carreteras asfaltadas se limitan al anillo del “Ring Road”. Las pistas, sólo aptas para todoterrenos, se dirigen hacia el sur atravesando el centro de la isla y rodeando los grandes casquetes glaciares del Vatnajokull, del Langjokull y del Hofsjokull. Hacia el norte se encuentra la cascada Dettifoss, famosa por ser el lugar en el que comienza la película “Prometheus”. Se la considera la más caudalosa de Europa, con una anchura de 100 m y una altura de 45 m. El volumen de agua que se precipita por este cañón es sobrecogedor, e impresiona pensar que todo el desfiladero fue creado por una descomunal avenida de agua.

El lago Myvatn es uno de los más grandes de la isla y destino para la observación ornitológica gracias a las moscas que allí abundan y sirven de alimento a las aves (my-vatn se traduce como lago de las moscas) como los eider de las fotos. El calor del suelo hace que en esta zona existan hornos naturales para hacer pan, excavados en la misma tierra. También existen muchos tubos volcánicos en el subsuelo, algunos con aguas termales en donde es posible darse un baño caliente.

Cerca de Myvatn se encuentra la caldera volcánica de Krafla, que entró en erupción en 1984 por última vez. Existe allí una gran actividad con fumarolas, sulfataras, lagos de azufre, marmitas de barro hirviente y coladas de la última erupción, todavía muy calientes y humeantes. Todo el territorio nos recuerda la juventud de estos suelos y lo convulso de su origen, y el nombre que recibe uno de sus cráteres, Viti (infierno en islandés), define completamente este lugar.

Camino de Husavik se puede visitar una de las cascadas más bellas de Islandia, a pesar de ser de las más pequeñas: la cascada de los dioses, Godafoss, que deslumbra con las luces del atardecer.

Foto: Javier Flores

Husavik es un importante puerto pesquero de la costa del norte de la isla. El fiordo está rodeado de cadenas montañosas con numeroso glaciares de valle, parecidos a los alpinos. Sus frías y profundas aguas atraen la visita de las ballenas y las orcas. Tradicionalmente se han cazado estos animales, pero en la actualidad, esta actividad está siendo sustituida por la observación de estos mamíferos. Numerosos barcos de pesca se han reconvertido para el avistamiento de cetáceos y, aunque en principio parece que esta actividad pueda molestarlos, siempre será menos nociva que su caza. Hay que decir que existen unas escrupulosas reglas para molestarles lo menos posible.

Foto: Javier Flores

Foto: Javier Flores

La última parte de nuestro viaje por Islandia nos llevó hasta la península de Snaefellsnes, al oeste de la isla. La bordeamos por su lado norte desde el precioso y tranquilo pueblo de Grundarfjordur, en donde se encuentra una de las montañas más fotografiadas de Islandia, el Kirkjufell, cuyo perfil piramidal se eleva desde el mismo océano. Se puede rodear la península en torno al Snaefellsjokul, casquete glaciar que corona este estratovolcán en el que Julio Verne situó la entrada de la cueva que llevaba al centro de la Tierra.

La ascensión del Snaefellsjokjull es sencilla y más si se accede por una pista de tierra que sube desde Arnarstapi y deja muy cerca del hielo. Nosotros nuevamente tuvimos mala suerte y el mal tiempo apenas dejó que viéramos su cima, y la lluvia y el viento nos obligó a dar la vuelta. Nos tuvimos que conformar con ascender alguna de las montañas cercanas más bajitas y darnos una buena carrera de bajada por las coladas de piedra volcánica.

Acampamos en las faldas del Snaefellsjokull, sobre un cómodo cochón de hierbas y musgos, rodeados de arándanos y con un arroyo cercano. El lugar perfecto desde el que contemplar las formaciones nubosas sobre la montaña mientras oscurece. Y con el negro de la noche fueron apareciendo las luces del norte, las auroras boreales. Aguantando en los sacos de plumas con la cabeza fuera de la tienda mientras el espectáculo de colores no dejaba de bailar en el cielo, hasta que el sueño nos venció. Una noche mágica en un lugar mágico. ¡Volveremos!

Texto: RECmountain. Imágenes: Javier Flores y equipo RECmountain

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.

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Categorías: Excursiones, Trail

Iceland: hielos del Vatnajokull

El Vatnajokull es la masa de hielo continental más grande del hemisferio norte si exceptuamos la de Groenlandia. Se sitúa al sureste de la isla, cubriendo el pico más alto de Islandia, el Havannadalshnukur de 2117 m de altitud, en el borde sur del hielo. Sus lenguas glaciares descienden hasta casi la costa, desprendiéndose en icebergs en las lagunas que desembocan en el mar. Todo un espectáculo de hielo.

Ficha Técnica                   Vídeo                   Mapa de Situación

El glaciar Vatnajokull es el casquete de hielo más grande de Europa y uno de los más extensos del mundo, con una superficie de 8100 km2 y un espesor que llega hasta los 1000 metros de profundidad. El punto más alto se sitúa en el extremo sur del campo de hielo y es un cono volcánico de 2117 m de altitud que también ostenta el título de montaña más elevada de Islandia, al Havannadalshnukur. Su superficie helada tiene unos 150 km de ancho y 100 km de norte a sur, aunque al igual que la mayoría de glaciares de la Tierra, actualmente está en regresión y ha perdido casi 500 km2 en los últimos 50 años. En el Centro de Interpretación del Parque Nacional de Skaftafell se pueden observar las fotos comparativas de cómo eran las lenguas glaciares que descendían del Vatnajokull en 1925 y que demuestran una vez más las graves consecuencias que tiene el calentamiento global.

Glaciar Falljokull 1925-2012

Glaciar Saftafellsjokull 1925-2012

Glaciar Svinafellsjokull 1925-2012

Desde el Centro de Interpretación asciende un sendero hacia la cascada de Svartifoss por una de las pocas zonas de bosque de Islandia. Un bosque más bien raquítico debido a las duras condiciones del entorno, aquí algo protegido por el relieve de los vientos fríos del norte, a sotavento de las montañas que soportan los hielos del Vatnajokull. En cuanto ganamos altura podemos ver la lengua del glaciar Oraefajokull precipitando grandes seracs desde el plató helado. Y justo por encima del plató, destaca el pitón rocoso del Havannadalshnukur. Éste fue el único momento en el que pudimos verlo entre las nubes. Su ascensión era uno de nuestros objetivos, pero el mal tiempo no nos concedió ninguna oportunidad.

Glaciar Oraefajokull

El Hvannadalshnukur de 2117 m

Svartifoss

Enseguida se llega a la preciosa cascada de Svartifoss que se despeña entre verticales columnas de basalto perfectamente hexagonales, apareciendo como un gigantesco órgano de catedral. Remontando la cascada, el camino asciende hasta la amplia cresta que domina el inmenso paisaje de este Parque Nacional: hacia el norte las montañas se sumergen bajo el hielo del Vatnajokull; hacia el oeste contemplamos los ondulantes dibujos que las morrenas trazan en el hielo del Skeidararjokull; hacia el este las cascadas de seracs de los glaciares que rodean el Havannadalshnukur; y hacia el sur, los serpenteantes torrentes que fluyen hasta el mar, al fondo.

Glaciar Skeidararjokull

Glaciar Virkisjokull

Ya de regreso, atravesamos los numerosos cordones morrénicos frontales que ha ido dejando el glaciar Skeidararjokull en su camino de regresión, con infinidad de bloques erráticos y curiosas piedras fracturadas en láminas por los procesos de gelifracción. Nos adentramos hasta pisar sus hielos, sucios por el barro y las cenizas que transporta procedentes de las erupciones que de vez en cuando sacuden el glaciar. La última erupción ocurrió en el volcán Grimsvotn en la zona norte del campo de hielo, en mayo del 2011 y alcanzó una potencia de 4 en la escala de explosividad volcánica (del 1 al 8) licuando parte del casquete glaciar. Más hacia el este se pueden observar las cascadas heladas de los glaciares Skaftafellsjokull y Falljökull.

Glaciar Skeidararjokull

Glaciar Falljokull

Otra de las lenguas del Vatnajokull que visitamos fue la del glaciar Svinafellsjokull con sus azulados bloques de hielo en contraste con el marrón-verdoso de las aguas de la laguna que forma en su frente. Un mundo glaciar en el que está grabada la historia volcánica de la isla en una sucesión de estratos de hielo y cenizas que parecen las páginas de una gran enciclopedia natural.

Glaciar Svinafellsjokull

Por último, bajo la lluvia, visitamos las lagunas del glaciar Fjallsjokull y la del glaciar Breidarmerkurjokull, en donde el hielo desemboca formando hermosos icebergs. Tanto nos gustó que volvimos al día siguiente para verlo mejor y disfrutarlo con mejores luces. La laguna Jokulsarlon es la más grande y las cascadas de seracs procedentes del Vatnajikull vierten sus hielos al agua formando grandes icebergs que brillan en blancos, azules y verdes ofreciendo un espectáculo grandioso.

Glaciar Fjallsjokull y su laguna Fjallsarlon

Glaciar Breidarmerkurjokull y su laguna Jokulsarlon

La laguna desemboca en el mar y los icebergs van lentamente dirigiéndose hacia el océano mientras las focas juguetean entre ellos. Los bloques de hielo se enfrentan al oleaje y las corrientes, algunos comenzando un largo viaje hacia mar abierto en donde acabarán fundiéndose con el agua salada. Unos transparentes, otros azulados y algunos blancos y brillantes, en contraste con el profundo verde del Océano Atlántico.

Algunos icebergs son fracturados en bloques que alcanzan las playas cercanas posándose sobre la negra arena volcánica, brillando como diamantes en cuanto el sol asoma entre las nubes. El juego de luces de la espuma blanca, la arena negra y el hielo azul nos hechiza hasta el punto de acabar alcanzados por las olas de este helado mar.

Finalmente, camino del norte de la isla, nos alejamos de los pueblos buscando la oscuridad para vivaquear. En esta zona del planeta, la contaminación lumínica es mínima y las estrellas destacan contra el profundo negro del cielo. Y a este espectáculo estrellado, repentinamente se le añadió el baile de las luces del norte. Así conseguimos esa imagen que veníamos buscando en estas latitudes: a un lado de nosotros la Vía Láctea y al otro la Aurora Boreal. ¿Se puede pedir más?

Texto: RECmountain. Imágenes: Javier Flores y equipo RECmountain

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.

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Categorías: Excursiones, MONTAÑA, Trail

Siete Picos Integral

Siete Picos Integral es un abrazo que ciñe un espacio único. Se desarrolla en el rincón más bello de la mítica Sierra del Dragón que citaba Alfonso X El Sabio en su General Estoria. Un círculo temporal que gira en torno a la primera carrera de montaña de nuestra sierra, y que fue organizada en 1916 por los “Amigos del Campo”. Con ella, se cristalizaba la filosofía de un grupo de estudiosos precursores de la experiencia íntegra del hombre con el medio natural. Una relación más allá de lo deportivo, pues contemplaba aspectos incluso estéticos, e incluía planteamientos culturales y sociológicos.

Ficha Técnica                                          Mapa de Situación

                   

El Ayuntamiento de Cercedilla organiza una prueba fundamentada en ese mismo espíritu. Una carrera de poco kilometraje, pero con una gran dificultad técnica. Un recorrido con alma montañera que huye de las concentraciones supernumerarias, y se abre a un futuro en el que las carreras alpinas pongan en la misma esfera el respeto por el entorno, los valores culturales y el placer por el disfrute de una actividad deportiva que forma parte de la historia viva de la Sierra de Guadarrama. Así el término Integral no solo señala el espacio que recorre, sino la experiencia de plena inmersión en este ambiente serrano.

Foto: Begoña Méndez Gil

Foto: Begoña Méndez Gil

El diseño de los trofeos o del propio recorrido; el voluntariado necesario para el desarrollo de la prueba, procede de las diversas asociaciones locales. Todos unidos en un esfuerzo en el que el único interés es revivir un sueño.

LAS ENCINILLAS:

SENDA HERREROS:

LOS SIETE PICOS:

MAJALASNA:

CAMORRITOS:

Los ganadores de esta II Edición de la Siete Picos Integral, Han sido Noel Burgos y Ana Paz, quienes han cubierto los 16 km de la prueba en 1 hora y 36 minutos y 2 horas y 5 minutos respectivamente. Cinco minutos después de Noel llegaban a la par Clemente López y Juan Manuel Agejas. La marca de Noel, rebaja en un minuto la conseguida en la primera edición por Álvaro Velázquez.

Foto: Begoña Méndez Gil

Queda pues aún sin dueño el primer trofeo de El Abrazo del Dragón, pues para conseguirlo es necesario vencer en dos ediciones de esta bellísima y dura carrera.

Foto: Begoña Méndez Gil

Prueba del buen nivel de los corredores locales de Cercedilla, es que por ejemplo la segunda plaza en chicas ha sido para Begoña Sánchez con un tiempo de 2 h 15 min. En chicos, Álvaro Martín ha hecho un tiempo de 1 h 46 min, y Alberto Pantoja dos minutos más tarde, quedando sexto en la clasificación general y segundo en la categoría local.

La programación del día se completa con marchas por montaña de nivel fácil para su disfrute en familia; la práctica de deportes tradicionales como el soga-tira, la corta de troncos o la cucaña en la que Álvaro Pantoja se llevó el jamón; conciertos de música tradicional y comida popular. Convirtiendo la jornada en un evento socio-deportivo de primera índole dentro de su calendario de Fiestas Patronales.

Texto: Miguel Ángel Dorda

Imágenes: Begoña Méndez Gil, Miguel Ángel Dorda y equipo RECmountain

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