Torre Cerredo, desde Caín

Una larga ascensión que nos lleva desde el Río Cares por la Canal de Dobresengos hasta el punto más alto de la Cordillera Cantábrica. Las fáciles, aunque expuestas, trepadas a la Collada Bermeja y a la misma cumbre del Torre Cerredo, hacen de esta ruta un itinerario más que entretenido. Más de 2200 metros de desnivel para disfrutar.

Ficha Técnica                               Mapa de Situación

                     

Ya hace tiempo que queríamos ascender a Torre Cerredo, no sólo porque es la más alta cumbre de la Cordillera Cantábrica, sino porque además supone superar un desnivel importante. La idea es hacer la ascensión lo más ligeros posible pero llevando lo imprescindible para que el cambiante tiempo de los Picos de Europa no nos sorprenda. Aunque no conocemos la ruta, la llevamos bien estudiada gracias a la magnífica labor documental de Jesús Sánchez Melado en su detallada web, y que os aconsejo que consultéis.

Salimos temprano de Caín a 460 m con el cielo cubierto y la previsión algo incierta pero confiando en que vaya despejando. Saliendo hacia Posada de Valdeón y pasando el Puente Grande bordeamos el pueblo y retomamos dirección norte para remontar el Sedo Mabro. Una canaleta empinada nos permite atravesar el contrafuerte rocoso y entrar en la propia Canal de Dobresengos. Desde ahí, una travesía nos lleva hasta el camino principal que sube paralelo al Arroyo de Casiellas, y después asciende hasta la Fuente del Torno a 810 m, probablemente el último punto donde rellenar de agua nuestras cantimploras.

Seguimos subiendo por la misma canal hasta el Hoyo de San Ligiesto en donde las paredes cierran el paso. A nuestra derecha asciende una canaleta que nos lleva a un bosquete de hayas, por encima de las paredes rocosas a unos 1250 m. Seguimos subiendo por la parte derecha de la canal, bordeando las grandes pedreras que caen del cordal de la Torre de Pamparroso.

Alcanzamos por fin el Hoyo Grande Bajero a 1900 m y el camino se suaviza adentrándose en este majestuoso valle. Continuamos hacia el fondo dirección al Hoyo Grande Cimero pero antes de alcanzarlo, sobre la segunda barrera rocosa, abandonamos el camino principal hacia nuestra izquierda. Remontamos las inestables pedreras de las faldas de la Torre Coello buscando una vira en diagonal hacia la izquierda, que asciende el contrafuerte rocoso bajo esta torre, y que es difícil intuir desde abajo.

Alcanzamos así la Rampa de Coello, a los pies del paredón de la torre, a 2200 m. Su trepada es muy fácil (II+), pero tiene un paso muy expuesto al tener que rodear un gran bloque por su izquierda, sobre un vertical paredón, en el que debemos extremar las precauciones ya que hay piedrillas sueltas en él. El ambiente es excepcional, con toda la canal de Dobresengos bajo nuestros pies y los paredones de la Torre Coello sobre nuestras cabezas.

Acabada la rampa alcanzamos el pedregal que fácilmente nos lleva a la Collada Bermeja a 2476 m. Sin perder altura bordeamos la Bermeja por su ladera este, buscando los pasos más sencillos de esta fácil travesía que nos lleva hasta los pies de la cara nordeste de la Torre Cerredo.

Llegamos a una evidente canal a 2560 m, que baja por esta cara nordeste de Torre Cerredo, y en donde comienza la vía normal. La trepada es muy fácil (II+) pero expuesta ya que se va ascendiendo en diagonal a la izquierda, pasando justo por encima de las paredes verticales de esta vertiente. El mayor peligro puede venir de las piedras sueltas que pueden desprenderse y desequilibrarnos o golpearnos. Debemos ser muy precavidos y dejar tiempo a otras personas para que progresen a su ritmo.

Después de rodear un gran bloque por debajo y por su izquierda, alcanzamos la corta arista hasta la cima a 2650 m de altitud. Hemos hecho un buen tiempo de 5 horas por lo que podemos aprovechar tranquilamente las fabulosas vistas de esta emblemática cima: la arista al Pico de los Cabrones, la Torre de la Palanca, el Llambrión, el Tesorero, e incluso al fondo, nuestro querido Curavacas.

Echando un último vistazo, nos asomamos para ver toda la Canal de Dobresengos hasta el mismo Río Cares. Comenzamos el destrepe sin prisas hasta el pie de vía. Atravesamos a la Collada Bermeja para deshacer el camino realizado, volviendo a tomarnos con calma el paso expuesto de la Rampa de Coello, y así disfrutar de este lugar tan excepcional.

Llegamos ya a terreno fácil, al Hoyo Grande Bajero y un poco más allá a la Canal de Dobresengos. Desde allí nos apartamos del camino habitual para descender como podemos por las pedreras hasta el hayedo y la canaleta que lleva al Hoyo de San Ligiesto. Con las cantimploras vacías alcanzamos la Fuente del Torno y continuamos por al Arroyo de Casiellas hasta el mismo Río Cares. Antes de abandonar el arroyo, aprovechamos una de sus pozas para refrescarnos del calor que aquí abajo empieza a ser sofocante.

Regresando a Caín volvemos la vista hacia arriba para intentar descubrir si se ve la cima de Torre Cerredo. Y efectivamente, encontramos el punto desde donde podemos verla, 2200 m más arriba, saliendo entre las nubes que empiezan a cubrir las montañas.

Para terminar la jornada, y buscando cielos despejados para sacar unas fotos, fuimos a Valverde de la Sierra desde donde pudimos plasmar la silueta del Espigüete recortada contra la Vía Láctea. Una imagen que nos hace revivir esas silenciosas y oscuras noches de verano en la montaña, en las que las estrellas nos arropan.

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.

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Categorías: MONTAÑA, Trail