Ascensión al Pesni-Abay

Tras nueve días de marcha por el glaciar Inylchek llegamos hasta el Campo Base del Khan-Tengri y la ascensión al Pesni-Abay de 4901 m podría poner la guinda a este impresionante treking.

                      Ficha Técnica                                                                Mapa de Situación

                       

Una vez que llegamos al Campo Base del Khan-Tengri, nos tomamos un día de descanso para reponernos y disfrutar de las vistas de este lugar increíble. También aprovechamos para realizar algunas prácticas de escalada entre los seracs del glaciar y  preparar el material para ascender a alguno de los picos que rodean el campamento. Sólo disponemos de un día de margen, ya que el regreso a la civilización se hace en helicóptero y éste sólo vuela en determinados días y cuando el tiempo lo permite. Perderlo puede suponer una espera de varios días más.

Practicando en el glaciar Inylchek.

Con el Khan Tengri al fondo.

Decidir que ascensión realizaríamos al día siguiente no fue fácil. La información que se tiene sobre las posibles ascensiones y los datos técnicos es escasa, e incluso por parte del personal que atiende el campamento. Así que después de proponer los diferentes puntos de vista, decidimos separamos en dos grupos: uno irá a escalar el Pesni-Abay y otro una montaña del macizo del Tryo-Glavaya de la que no hemos averiguado ni siquiera el nombre.

El Chapaeva y el Khan Tengri.

De madrugada Pablo, Pepe y Roman deshacen parte del camino de días anteriores para después atravesar nuevamente el glaciar Inylchek y dirigirse al la cara sureste del Pesni. En esta época es posible ascender la mayor parte del pico sin pisar la nieve, por unas incómodas pedreras que remontan buena parte de la ladera. A medida que ganamos altura, el paisaje cobra fuerza y disfrutas de un panorama soberbio sobre los hielos del glaciar. Hacia el sur te topas con la complejidad del murallón de la cara norte del pico Pobeda de 7439 m, que dicen ser tan difícil como un ochomil. Hacia el norte destacan las perfectas líneas doradas del Khan Tengri de 7010 m.

Camino del Pesni a través del glaciar.

Primeras rampas del Pesni.

El pico Pobeda al fondo.

Ya en la parte superior llegamos a la nieve y la pendiente se empina. En los últimos metros aparecen las dificultades en forma de un penacho glaciar como una aguja que vuela sobre el vacío de 1000 m de la cara Norte. Bien asegurado por Pepe y Roman, Pablo consigue encaramarse a lo más alto de esta afilada cima, proporcionándoles  la impresionante panorámica de estos glaciares perdiéndose en la bruma de la lejanía.

Román cerca ya de la cumbre

Pablo en los últimos metros.

Cima del Pesni Abay.

No hay tiempo que perder y es que la ruta es larga y las horas de luz no se pueden estirar. Intentar orientarse de noche entre las grietas del glaciar no es algo que apetezca demasiado, así que acelerando todo lo que las piernas te permiten, descendemos lo más rápido que podemos y con las últimas luces conseguimos llegar al Campo Base. Al día siguiente viene el helicóptero a recogernos y éste no espera.

Por fin de vuelta en el Campo Base.

Texto: Luis Pantoja; Fotos: Pepe y Pablo Fernández

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.

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Categorías: Alpinismo