Metamorfosis de la Nieve

El manto nivoso evoluciona en función de las condiciones atmosféricas, provocando que los cristales de nieve se transformen en diferentes tipos de granos de características dispares y que producen que el manto sea o no inestable.

Ya hemos visto los diferentes tipos de nieve y qué es el manto nivoso. Ahora vamos a ver cómo evoluciona y sus consecuencias:

A medida que la nieve se va acumulando en el suelo y forma la primera capa, va evolucionando según las condiciones de temperatura, humedad, viento, etc, que se presentan. Una nueva nevada cubrirá la anterior y evolucionará según las nuevas condiciones meteorológicas. Tras sucesivas nevadas tendremos un manto nivoso formado por estratos de diferentes espesores y características en función de cómo haya evolucionado cada uno de ellos según las condiciones reinantes.

A estos diferentes caminos de evolución del manto según las condiciones meteorológicas, lo llamamos metamorfosis de la nieve. Existen cuatro tipos fundamentales de metamorfosis de los cristales de nieve que producen alteraciones en sus estructuras moleculares, modificando así sus características físicas, y en concreto una muy importante, su cohesión interna. Cada tipo de metamorfosis provocará la evolución de los cristales en granos de nieve con diferente cohesión entre ellos. Si el manto, tras esa metamorfosis, pierde cohesión, éste será más inestable. Si gana en cohesión, será menos inestable.

TIPOS DE METAMORFOSIS DEL MANTO NIVOSO:

METAMORFOSIS MECÁNICA:

Este cambio en la estructura de los cristales de nieve, es producido por presión (debido al peso de la misma capa de nieve), o por viento (el empuje de éste, rompe y pulveriza los cristales). Este tipo de metamorfosis destruye las estructuras cristalinas y las reduce a pequeños fragmentos que se unen entre sí, eliminando poco a poco la débil cohesión por trabazón y sustituyéndola por una mejor cohesión por sinterización. Estas nieves cohesionadas forman capas de partículas muy finas, más o menos compactas y densas, llamadas placas de viento.

Habitualmente, estas placas no se cohesionan bien con la capa de debajo y pueden deslizar sobre ellas. Este tipo de metamorfosis es muy común a sotavento de los vientos dominantes: en concavidades, canales y bajo las cornisas.

Causas:

  • Viento: al romper y entrelazar los cristales.
  • Presión: por el peso de las capas superiores.

Consecuencias:

  • Destrucción de los cristales.
  • Apelmazamiento del manto y aumento de la densidad.
  • Desaparición de la cohesión por trabazón.
  • Aparición de la cohesión por sinterización.

METAMORFOSIS DE GRADIENTE TÉRMICO:

Se produce en el manto nivoso cuando la diferencia de temperatura en su interior, o en una zona de él, es grande. El flujo geotérmico del suelo provoca que la base del manto nivoso aumente de temperatura hasta aproximarse a los cero grados centígrados. Este flujo depende del tipo de suelo, altitud, latitud, etc y es más efectivo cuanto mayor sea el espesor del manto. Cuando en una zona del manto tenemos una parte superior más fría que en la zona más baja, se produce una ascendencia lenta de aire en el interior y parte del vapor de agua que lleva, se cristaliza en torno a los granos de nieve, construyendo así, otros cristales de nieve distintos, frágiles y de menor cohesión entre ellos (caras planas y cubiletes).

La velocidad del proceso es mayor cuanta mayor sea la diferencia de temperatura, y cuanto menor sea el espesor del manto, y se ve favorecido en las zonas de contacto entre capas y cerca de las oquedades del relieve. Suele producirse cuando irrumpe una masa de aire muy frío, y es más común en caras norte.

Causas:

  • Gradiente de temperatura medio en el manto (de 0,5º C a 2º C por cada 10 cm).
  • Gradiente de temperatura fuerte en el manto (+ de 2º C por cada 10 cm).

Consecuencias:

  • Construcción de cristales de nieve nuevos de baja o nula cohesión.
  • Formación de capa muy frágil.
  • Desaparición de la cohesión por trabazón o sinterización.
  • Inestabilidad mayor cuanto mayor sea el gradiente.

METAMORFOSIS DE ISOTERMIA:

Se produce cuando en el manto nivoso hay poca diferencia de temperatura entre capas. Las partículas de nieve pierden su estructura cristalina y se trasforman en granos finos y redondos. Las finas puntas de las estrellas, agujas, etc, se evaporan, y este vapor se deposita en el centro del cristal redondeándose y amentando en tamaño. Estos granos se van aglutinando y uniendo, ganando en cohesión. Este proceso se ve favorecido por las temperaturas suaves.

Causas:

  • Gradiente de temperatura débil en el manto (de 0,1º C a 0,4º C por cada 10 cm).
  • Manto isotermo (sin diferencias apreciables de temperatura en su interior).

Consecuencias:

  • Los granos de nieve pierden su estructura cristalina y se redondean.
  • Se forman granos cada vez más grandes y mejor cohesionados.
  • Desaparición de la cohesión por trabazón.
  • Aparición de la cohesión por sinterización.

METAMORFOSIS DE FUSIÓN:

Cuando hay precipitación en forma de lluvia, o días de niebla húmeda, o se produce un aumento de temperatura por encima de los cero grados, se forma una película de agua alrededor de los cristales. Esta agua, por sucesivos ciclos de deshielo y rehielo, modifica los cristales y los redondea formando granos grandes y redondeados (nieve vieja o primavera).

La película de agua sujeta por capilaridad los granos de nieve entre ellos, pero si la cantidad de agua líquida en el manto sigue aumentando, pierde esa débil cohesión. Al helarse el agua por las noches, el manto queda muy bien cohesionado, pero con el calor del día el hielo entre granos se licua y esta excelente cohesión desaparece. Si la cantidad de agua líquida es grande, se filtra hasta capas más duras o hasta el suelo, formando planos de deslizamiento.

Causas:

  • Aparición de agua líquida en el manto por lluvias, niebla o calor.

Consecuencias:

  • Los granos de nieve pierden su estructura cristalina y se redondean.
  • Los granos se aglutinan y unen débilmente por capilaridad.
  • Si la temperatura baja, se cohesionan de manera excelente por rehielo.
  • Si la cantidad de agua líquida aumenta, pierden la poca cohesión por capilaridad que existía.

CUADRO DE LOS DIFERENTES TIPOS DE METAMORFOSIS DEL MANTO DE NIEVE:

CLASIFICACIÓN DE LOS GRANOS DE NIEVE:

Estos cuatro tipos de metamorfosis del manto, provocan la alteración de los diferentes cristales de nieve que vimos anteriormente, en otras estructuras cristalinas o amorfas que denominamos “granos de nieve”. Según la metamorfosis que sufra cada estrato, se formarán los siguientes diez tipos de granos de nieve:

NIEVE RECIENTE (+):

Cristales de nieve reciente (plaquetas, estrellas, columnas, agujas, partículas irregulares, dendritas, tszumis) sin metamorfosis de ningún tipo. Cohesionan entre sí débilmente por lo que las laderas más empinadas tienden a purgarse solas a medida que se acumula la nevada. En el interior del manto conforman capas frágiles e inestables.

  • Cohesión por trabazón: DÉBIL

CRISTALES DE ESCARCHA (V):

Cristales planos y de formas foliáceas, desde varios milímetros hasta 10 centímetros de tamaño, originados por enfriamiento del suelo en noches despejadas. Si el calor diurno no los derrite y quedan enterrados por nuevas nevadas, forman capas frágiles e inestables.

  • Escasa cohesión por trabazón: MUY DÉBIL

NIEVE GRANULADA (Ϫ):

Son granos de nieve de varios milímetros de diámetro, sin metamorfosis, redondos, blanquecinos y blandos, que se pueden destruir apretando con los dedos. Ruedan con facilidad por no tener apenas cohesión entre ellos, por lo que no se acumulan en las pendientes, que se purgan espontáneamente. Sólo forman capas frágiles en vaguadas al quedar enterrados y servir de superficie de deslizamiento a sucesivas capas.

  • Nula cohesión: MUY DÉBIL

PARTÍCULAS RECONOCIBLES (ʎ):

Son fragmentos de los cristales originales caídos de las nubes, de entre 0,5 y 1 milímetros, con atenuación de crestas y ángulos. Se forman por deformación térmica o mecánica de la nieve caída (peso o viento), pero en los que todavía es posible reconocer las formas primitivas. A medida que van transformándose, van ganando en cohesión.

  • Transforman la cohesión por trabazón en sinterización: MEDIA

GRANOS FINOS (•):

Son cristales pequeños de entre 0,2 y 0,5 milímetros, transparentes, redondeados y uniformes. Producidos en un manto nivoso isotermo y en proceso de trasformación en nieve vieja. Su cohesión entre granos es muy buena, tanto más, cuanto más tiempo perduren esas condiciones.

  • Cohesión por sinterización: MUY BUENA

GRANOS REDONDOS (O):

Son cristales grandes, de entre 0,5 y 3 milímetros, redondos, transparentes y con frecuencia aglomerados. Producidos al existir agua líquida en el manto, ya sea por calor, lluvia o niebla. Mientras la película de agua entre granos sea fina tienen una cohesión media, pero si es excesiva, irá siendo cada vez menor. Si se rehiela el agua, su cohesión será excelente.

  • Cohesión por capilaridad: MEDIA
  • Cohesión por rehielo: EXCELENTE

GRANOS DE CARAS PLANAS: (□):

Son pequeños granos de entre 0,3 y 0,5 milímetros, en general redondos pero con facetas lisas o estriadas y con algunos ángulos. Ocurre en el interior de un manto con gradiente de temperatura medio al empezar el proceso de formación de un nuevo cristal. Son granos que van perdiendo cohesión a medida que van formándose.

  • Escasa cohesión por sinterización: DÉBIL

CUBILETES (۸):

Son cristales huecos y gruesos de entre 0,5 y 5 milímetros, con facetas estriadas, escalonadas y con aristas. Producidos en el interior del manto por un gradiente fuerte de temperatura. Son grandes, frágiles y con nula cohesión entre ellos, por lo que forman capas muy inestables. También se conocen como escarcha de profundidad, para diferenciarla de la de superficie.

  • Nula cohesión: MUY DÉBIL

PLACAS DE VIENTO ():

Son capas más o menos compactas, de granos finos de unos 0,2 milímetros, blanquecinos y redondos, formados por el viento al pulverizar los cristales originales. Su cohesión entre ellos es muy buena y forman capas más o menos densas, pero que muchas veces no se sueldan bien al estrato inferior pudiendo deslizar sobre éste. En este caso el manto conserva una inestabilidad latente.

  • Cohesión por sinterización: MUY BUENA

COSTRAS DE REHIELO (–):

Son superficies uniformes de nieve fundida y rehelada. Tiene una enorme cohesión y ofrece estabilidad al manto, aunque pueden servir de plano de deslizamiento si quedan enterradas.

  • Cohesión por rehielo: EXCELENTE

CUADRO DE TIPOS DE GRANOS DE NIEVE Y SU CALIDAD DE COHESIÓN:

Próximamente veremos qué son los aludes y los diferentes tipos que hay.

Texto: Luis Pantoja; Imágenes: RECmountain, salvo mención

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