Archivos Autor: RECmountain

Placas cristalográficas

Placa Cristalográfica de aluminio NIVOLOGIC

Después de mucho tiempo tratanto de encontrar una manera de fabricarlas, hemos conseguido producir este instrumento para el estudio del manto nivoso. Una placa de aluminio anodizado con regla, clisímetro, cuadrículas de distinto tamaño y una chuleta práctica de los tipos de grano, metamorfosis y protocolos para realizar sondeos y test de estabilidad. De 1mm de grosor y del tamaño de un smartphone (15 x 9 cm), el diseño no está impreso sino grabado al ácido en el poro del aluminio para resistir su uso intenso en montaña.Diseñada para profesionales y aficionados a la nivología, especialmente pensada para guías de montaña y esquí.

171227 placanegra_P IMG-20171222-WA0005_PSi estáis interesados en ellas, podeis contactar a traves de nuestro correo: info@recmountain.com

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Categorías: Material, Seguridad

Dos Hermanas: cara W

La vertiente oeste de Dos Hermanas desciende desde la cima de la Menor, por una amplia y despejada pala que va ganando en pendiente, hasta introducirse en el bosque. El pinar no muy denso nos permite esquiarlo cómodamente hasta el fondo del valle en donde nos encontramos con el arroyo del Puerto del Paular. Una bajada para esos días en los que la nieve se acumula en los bosques.

Ficha Técnica                                         Mapa de Situación

                       

Aunque el invierno ha llegado tarde y escaso de precipitaciones, el último temporal ha acumulado buenos espesores en este macizo de Peñalara, sobre todo en su vertiente norte. Al ser prácticamente la primera nevada, el espesor en el canchal de las cimas era parecido al de los bosques, con la diferencia de que en la parte alta te hundías en nieve polvo hasta tocar las rocas y en el bosque tocabas los piornos y no destrozabas los esquís. Aprovechando esas condiciones hemos bajado por la vertiente Oeste de la Hermana Menor.

Para subir hasta Dos Hermanas desde el Puerto de Cotos podemos ascender por la clásica subida hacia el Zabala y el hombro sureste de la Hermana Menor, o por el más solitario camino de Peña Citores hasta la Fuente de los Pájaros, y desde allí derechos a la cima de la Menor. La nieve polvo hasta la cintura hacía imprescindible el llevar esquís, e incluso así, la progresión enganchándote en los piornos enterrados era agotadora. La parte alta algo más venteada nos permitió avanzar mejor, aunque cuando la costra cedía, sacar los esquís era una pelea contra el elemento blanco.

Al llegar a la cima de Dos Hermanas la montaña nos recibió con un precioso “arco blanco” o “arco de niebla” espectacular. Tras quitar pieles comenzamos la bajada de la primera parte de la cara Oeste que, aunque poco pendiente, tenía la dificultad de estar costrosa por lo que había que deslizar muy suave e intentando que las espátulas no bucearan, algo que sólo a veces conseguíamos. Al llegar a los primeros y dispersos pinos, la nieve pasaba a estar más polvo, más esquiable. Aquí la pendiente aumenta ligeramente hasta unos 30º y ya se mantiene así hasta buena parte dentro ya del pinar. En esta primera zona alta del pinar en donde los ejemplares son ya altos y esbeltos podemos esquiar con bastante facilidad ya que no es demasiado denso.

El bosque va espesándose y nos dirigimos a las zonas más claras en donde nos encontramos con unas formaciones del relieve en forma de tubos muy divertidas de esquiar. Progresivamente la pendiente va disminuyendo al acercarnos al arroyo del Infierno que vamos dejando a nuestra derecha. Al final nos cruzamos con el Camino Viejo de El Paular en donde damos por finalizado el descenso.

Tranquilamente contemplamos el atardecer, con las iridiscencias brillando en los estratos del valle, e incluso con un ligero “rayo verde” al ocultarse el disco solar que no pudimos fotografiar. Para remontar podemos ascender cómodamente por el Camino Viejo de El Paular, que va paralelo al Arroyo del Puerto de El Paular, y que en poco tiempo alcanza el Puerto de Cotos. O como hicimos nosotros, volver a remontar hasta la Hermana Menor con las últimas luces y poder contemplar la oscuridad de la noche abrazando la excepcionalmente nevada Meseta Norte.

Resumiendo, la Cara W de Dos Hermanas resulta fácil pero interesante, con una parte alta amplia y despejada, y una parte baja por uno de los bosques de pino silvestre más bellos de la Sierra de Guadarrama. Y sobre todo, con poquita gente.

Texto e imágenes: equipo RECmountain

:arrow: OTRAS LÍNEAS DE LA SIERRA DE GUADARRAMA

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.

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Categorías: ESQUÍ, Esquí de Montaña

Foto del día 2017

Primeras nieves y lluvias

13 de Diciembre 2017Aunque tarde, llegaron las primeras precipitaciones del otoño al Sistema Central. Lluvias seguidas de nieves que dejaron de 15 a 20 cm de espesor, sobre todo en los bosques en donde, al estar protegidos del viento, pudo acumularse. Fugazmente hemos podido foquear con cuidado incluso hasta las Hoyas de Dos Hermanas. Pero han llegado las nieblas “meonas” y hoy, día 14, las lloviznas han humedecido todo el manto y lo están fundiendo rápidamente. A partir de mañana bajarán las temperaturas por lo que esperaremos a ver si nos queda algún reguerillo de nieve para deslizar. Continuamos de manera suicida hacia ese inexorable futuro (quizás ya presente) en el que la ausencia de nieve en la Sierra de Guadarrama será una de las consecuiencias menos graves de nuestra obcecación y egoismo.
Crestas de Cabezas

31 de Octubre 2017 – A pesar del aparente relieve poco abrupto de Cabezas de Hierro, se pueden encontrar cortos tramos de crestas en donde practicar el “trailescalabring”. Esta vez nos acompañó Alvaro Robledano y nos dimos una vuelta preciosa trepando por sus aristas de roca. Impresionante el CALOR. Casi en noviembre y en manga corta en una cara norte a la sombra. No va bien la cosa pero esperemos que se confirme el próximo cambio de tiempo y llegue el frío y la nieve.
Espectro de Broken

22 de Octubre 2017Al llegar al cordal que une las cimas del Espigüete, dejamos a nuestra izquierda las nubes que se habían quedado enganchadas en su cara norte. El cielo estaba despejado, así que eran las condiciones perfectas para observar el Espectro de Brocken. Un fotometeoro producido por la refracción de la luz solar a su paso por las gotitas de agua de la niebla. Para observarlo sólo necesitamos que nuestra sombra se proyecte en el vacío y no en el suelo que pisan nuestros pies, y que ese vacío haya una nube próxima a nosotros. Alrededor de nuestra sombra se observa una corona de arcoiris que es preciosa y que cambia de luminosidad a medida que se mueven las nubes.
IMG_8926_PIMG_8926_PEntre rocas y cabras

2 de Octubre 2017Saltando y corriendo entre rocas y cabras co Noel Burgos aprovechando este comienzo de otoño que más parece pleno verano. El 7 de octubre será el Kilómetro Vertical de La Maliciosa que celebra el Club Todo Vertical y en el que participaremos.
IMG_8926_PVolando en Tenerife

20 de Septiembre 2017Ninguna sensación se parece a lo que se siente cuando uno vuela. Aprovechando unos días grabando en Tenerife, hemos podido disfrutar de un vuelo en parapente biplaza desdde las Cañadas del Teide hasta la playa con Parapente Canary. Ya de vuelta en casa con ganas de hacer un curso de parapente y empezar a despegar los pies del suelo.
IMG_8926_PBloque en La Pedriza

30 de Agosto 2017 – Aprovechando una ventana de buen tiempo en estos días en los que el calor, por fin, nos da una tregua, hemos ido a La Pedriza a hacer bloque con Alejandra, Cristina y Alberto. Que sepáis que Cris tiene una cuenta en instagram con su amiga Alejandra que se llama @bioclimbers en la que comparten su pasión por la escalada.
IMG_8926_PIMG_8926_PContemplando la Vía Láctea

22 de Agosto 2017 – Contemplando la Vía Láctea desde la Laguna Grande. Seguimos recorriendo y reconociendo la Sierra de Gredos para continuar con el “Proyecto Gredos”. Esta vez absortos en la contemplación de las estrellas desde este lugar mágico.
IMG_8926_PNuevas vistas de viejos conocidos

8 de Agosto 2017 – Corriendo por la montaña palentina nos asomamos a la impresonante cara norte del Espigüete que cae a plomo al valle del Mazobre. Verticales paredes calizas que defienden la arista cimera de esta montaña a la que nos gusta volver siempre. Esta vez en zapatillas, descubriendo rincones de esta vieja conocida y con la mirada puesta en nuevos proyectos.
IMG_8926_PEl cielo del Circo de  Gredos

31 de Julio 2017 – Durante las primeras noches de luna creciente tenemos la oportunidad de poder seguir viendo cielos oscuros y nítidos. Nosotros aprovechamos para disfrutar de ellos en el Circo de Gredos.
Teníamos muchas ganas de poder hacer una foto en condiciones, con protagonismo de la Vía Láctea, contando con el agua como un elemento de gran importancia en estas montañas.

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Cantábrica desde Guadarrama

03 de Julio 2017 – En estos frescos días de primeros de verano, y con la atmósfera especialmente clara y limpia, pudimos fotografiar la Cordillera Cantábrica desde la cima de Peña Citores. Se podían reconocer perfectamente las siluetas del Curavacas y, más a su izquierda, la del Espigúete recortadas contra el cielo rojizo de la puesta de sol.
Nuestro amigo Vidal, profundo conocedor de la montaña palentina y autor de varios libros sobre montañismo y bici por esas tierras, nos ha puesto nombre a muchas de las siluetas que se apreciaban.
Y aquí os comparamos la foto con otra imagen sacada en el 2015 en invierno desde Valdesquí, en el que se ven claramente esas montañas.
Gracias al GTP

27 de Junio 2017 – Acaba de terminar otra edición del Gran Trail Peñalara, la fiesta del ultra-trail de la Sierra de Guadarrama. Esta vez, además de filmarla, hemos corrido los 115 km para sufrirla y disfrutarla. Quería dar las gracias a toda esa gran familia de la RSEA Peñalara que la organiza con tanto cuidado y mimo; a todos los voluntarios a los que jamás me cansaré de agradecer su labor y su ánimo cuando te faltan las fuerzas; y por supuesto, a todos los amigos y familia que estáis siempre ahí, cuando más se necesita. Y gracias a Alberto y Álvaro, mis hijos con quien tanto comparto.
Gran Trail Peñalara

23 de Junio 2017 – Todo preparado para afrontar una nueva edición de esta clásica carrera de ultra-distancia. Este año, además de filmarlo, uno de los miembros del equipo RECmountain tomará la salida en Navacerrada intentando captar algunas imágenes desde dentro, desde la perspectiva del corredor. Esperemos que el calor no la hagan demasiado dura.
Vía Láctea sobre Gredos

15 de Junio 2017 – En esta época del año podemos contemplar la Vía Láctea sobre nuestras cabezas siempre con el permiso de la luna y las nubes. Aunque lo más complicado es alejarte de la contaminación lumínica que invade las noches de nuestras montañas. Para esta foto nos tuvimos que ir hasta la Sierra de Gredos, en donde la influencia de las luces de las ciudades es menor. Nos gustan las noches oscuras y profundas en las que la cantidad de estrellas que se ven te hacen sentir lo que realmente somos: pequeños seres insignificantes que ni siquiera somos capaces de ver el universo que nos rodea.
Últimos neveros de Guadarrama

2 de Junio 2017 – Un otoño sin lluvias, un invierno sin nieve y una primavera cálida y seca han hecho que a primeros de junio, cuando otros años todavía podemos bajar alguna canal esquiando, pisar la nieve sea difícil en la sierra de Guadarrama. Resignados ya de que el calentamiento global sea imparable debido a la estupidez humana de la que algunos políticos hacen gala, procuraremos disfrutar de este elemento blanco mientras se pueda.
Carrera en Cabezas de Hierro

25 de Mayo 2017 – Nos acercamos a Cabezas de Hierro para pisar los pocos neveros que quedan este año, recordando que hace 4 años estábamos esquiando nieve reciente a finales de mayo. Llegamos a la cumbre alcalzando los últimos rayos de sol en la hora májica en la que la luz cambia de color hasta desaparecer.
Tiempo de correr por el campo

2 de Mayo 2017, Un árbol grande para sentirnos pequeños, viejo para ser más modestos, lejano para encontrarnos siempre en casa. Todos necesitamos un árbol grande. Alberto entrenando en el Castañar de El Tiemblo.
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2017_04_ElTiemblo 2Bici y esquí

22 de Abril 2017 – La nieve se acaba en la Sierra de Guadarrama, pero todavía se pueden exprimir las condiciones. Alberto se ha subido en bicicleta desde Cercedilla a la zona de Arroyo Frío y desde ahí, andando hasta La Bola, todo ello porteando el equipo de esquiar. Después un rápido descenso esquiando por los tubos y vuelta a casa en bici. Aunque parezca mentira, el tubo de Arroyo Frío tiene continuidad para esquiarse casi hasta abajo. ¿Serán los últimos giros de la temporada en la Sierra de Guadarrama?IMG-20170423-WA0007_PCanal de La Muesca

11 de Abril 2017 – Los planes no salen siempre según lo previsto, pero nos dimos una buena esquiadita en La Galana. La idea inicial de bajar la cara nordeste de este pico no pudo ser, pero pudimos bajar la canal Este o de La Muesca. A pesar de que estaba ya interrumpida en su parte baja, con unos pasitos por encima de las piedras con los esquís puestos, conseguimos descenderla entera. Las condiciones siguen siendo buenas con las nortes permaneciendo duras hasta bien entrada la tarde y las sures con coladas de fusión que hay que tener muy controladas.

2017_04_LaGalana22017_04_LaGalanaTelemark en Cerradillas

8 de Abril 2017 – Aprovechamos las últimas nieves de la sierra de Guadarrama con nuestro amigo telemarker Alberto Sánchez. Los calores que seguimos sufriendo están dejando la sierra bajo mínimos de nieve. Sólamente en las umbrías de Cuerda Larga es posible seguir esquiando. Llega el momento de visitar otras cordilleras, como la sierra de Gredos, que está en muy buenas condiciones todavía.


Pico Murcia: cara Este directa

2 de Abril 2017 – Otro de los descensoso que pudimos realizar con nuestro amigo Vidal Montañero Esgallero, fue la directa de la cara Este del Pico Murcia, con unas condiciones perfectas para disfrutar de esta preciosa montaña palentina. En las fotos, Luna Redondo en la zona intermedia  y en la canal de salida de la zona baja.


Torre de la “V”, canal NE

19 de Marzo 2017 – ¡Nuevo descenso en el Espigüete! Volvemos de Palencia y no lo hacemos con las manos vacías: hemos disfrutado mucho en la Semana de la montaña de Guardo, hemos hecho nuevos amigos, subido cimas que no conocíamos, aprendiendo y disfrutando muchísimo. El esquiador de la foto es Vidal Montañero Esgallero, que nos lió para hacer esta actividad tan chula. Descenso del Corredor NE de la Torre de la Uve, en el Espigüete. Todo han sido buenos momentos, sin duda tenemos que agradecerte el pedazo de fin de semana que nos has dado. ¡¡¡MIL GRACIAS, VIDAL!!!


Invierno veraniego

11 de Marzo 2017 – Estamos esquiando en unas condiciones que nos recuerdan más a esos meses de junio, cuando todavía quedaba nieve pero los calores apretaban ya, anunciando el verano. Pero estamos en pleno invierno. Hemos aprovechado estos días para esquiar en Cabezas de Hierro con las últimas luces y el frescor del principio de la noche, iluminados por la luna creciente. Parece que en los próximos días la situación va a cambiar y esperemos que de forma radical si pretendemos continuar la temporada de nieve.


Efímera nieve polvo

6 de Marzo 2017 – Este templado invierno se resiste a dejarnos días de nieve polvo, pero hemos burlado las condiciones meteorológicas y sacado un efímero día de nieve polvo en Peñalara. El pasado sábado, con algunos copos todavía cayendo y la cencellada pegándose a nosotros, esquiamos con unos 25 cm de nieve polvo los tubos Ruau, Estrecho y La Ceja. Ya a mediodía, mientras volvíamos a Cotos, notamos cómo iban subiendo las temperaturas y transformando la nieve reciente. Ahora vuelve el anticiclón y esperemos que la nieve húmeda se recongele por las noches y nos aguante la nieve, aunque sea dura.


Primavera adelantada

1 de Marzo 2017 – El invierno tardó en entrar y estamos ya en febrero con condiciones más propias de la primavera. Afortunadamente, la acumulación de nieve en las caras norte, nos está permitiendo seguir haciendo esquí de montaña. Nieves duras a primeras horas que en las caras norte no siempre se reblandece a mediodía. Esperemos que en este mes de invierno que queda, la nieve y el frío nos acompañe. Aunque me asalta esta pregunta ¿Se están acortando los inviernos debido al calentamiento global?


Nieve rosa para San Valentín

13 de Febrero 2017 – La última nevada nos ha dejado una capita de nieve rosa con arena del desierto que se notaba sobre todo en la cencellada de los árboles. Parece que la sierra se ha preparado para San Valentín y el día de las cursiladas. Aparte de la broma, estas capas con resistencias y texturas diferentes pueden dar problemas de estabilidad en el manto en un futuro por lo que estaremos pendientes de ellas cuando queden enterradas, por lo que acosejamos que consultéis el boletín nivológico de Guadarrama.


Nieve muy dura

9 de Febrero 2017 – El balance de las pasadas precipitaciones de nieve y finalmente de lluvia, no ha sido muy positivo para la Sierra de Guadarrama. Tenemos prácticamente los mismos espesores que teníamos desde aquellas primeras nevadas de diciembre. Sólamente la zona de La Bola, Valdemartín y Cabezas de Hierro, presenta condiciones suficientes para la práctica del esquí de montaña. Pero debemos advertir de la peligrosidad que ahora mismo supone debido a un manto fuertemente recongelado y con la presencia de grandes placas de hielo superficiales y rocas aflorando por todas partes. Podemos esquiar pero sin caernos ya que es posible que la detención sea más que difícil. Por supuesto que cuchillas, crampones y piolets son necesarios. Mucha precaución.


Dejando la menor huella posible

01 de Febrero 2017 – Ya se puede confirmar que el pasado año 2016 ha sido el más cálido a nivel planetario desde que se tienen registros históricos. Cada año se hace más difícil ver la nieve en nuestras montañas y los fenómenos adversos ocurren con una mayor frecuencia. Este calentamiento ya afecta a ciertas comunidades más vulnerables que la nuestra: muchos países con pocos recursos no pueden afrontar los desastres que el sistema océano-clima está ya provocando. A los que somos más ricos nos afecta en menor medida y no somos capaces de ponernos deacuerdo para minimizar el impacto de este cambio. Todos tenemos culpa y deberíamos intentar dejar la menor huella posible de nuestro paso por la Tierra. Es momento de cambiar.
Buenas condiciones

27 de Enero 2017 – Por fin ha llegado una buena nevada a la Sierra de Guadarrama. Las condiciones allí en donde había nieve antigua, se presentan buenas, con nieve polvo que puede llegar a los 25 cm de espesor. La zona de Cabezas de Hierro y el Circo de Cerradillas (en donde está hecha la foto) ya tenían buenas condiciones hace unos días por lo que seguro que ahora están mejor. Habrá que evaluar la estabilidad del manto en esas zonas ya que pueden haberse formado placas de viento. Atentos y cuidado.


Placas en Cerradillas

22 de Enero 2017 – Ayer, en Valdemartín: Finalmente ha nevado, poco pero algo ha caído. La cencellada transparente y la lluvia engelante del pasado episodio siguen estando muy presentes a partir de los 1800 metros, sobre todo en zonas expuestas al viento de N. A menudo encontramos lentejas de nieve polvo muy buena, de hecho, en algunos tubos y hoyas, como en Cerradillas encontramos acumulaciones en N-NW con muy buena calidad, y alguna cornisilla que hemos podido romper a nuestro paso (en breve subimos foto de ello a Nivologic). El sol está transformando la nieve rápidamente hasta los 1900 m, y en vertientes S hasta bastante más arriba. En nortes transformará poco, ya que lo que cayó ya está distribuido por el viento de ayer.Recalcamos el factor importante que marcará estas jornadas: la presencia de placas de HIELO en un manto con muy poco espesor nuevo, y con una base escasa fuertemente endurecida.


Hlelo en Cabezas de Hierro

19 de Enero 2017NIEVE MUY DURA
El episodio de frío y poca precipitación de estos días nos ha dejado un manto de nieve completamente endurecido. Cencellada transparente y lluvia engelante que, sobre todo entre los 1800 y los 2100 metros aproximadamente, ha dejado una cobertura helada que apenas permite esquiar. El espesor no ha aumentado a pesar de que lo veamos todo más blanco, ya que es esa cobertura de cencellada y hielo lo que hace que veamos la montaña más blanquita.
En resumen: muy poco espesor y nieve muy dura. No hace falta decir que los crampones y los piolets son indispensables.

Llega la nieve

16 de Enero 2017Por fin llega la nieve a nuestras montañas aunque de forma abundante sólo a la mitad norte: Cantábrica y Pirineos. En la zona centro y sur domina el frío y la cencellada, con algún que otro copo suelto arrastrado por el viento fuerte. Es previsible que esta entrada de aire polar marítimo, de paso a otra de aire ártico con flujo de levante que lleve también nieve a la Ibérica y Sierra Nevada. Parece que Gredos y Guadarrama tendrán que esperar. De momento debemos tener mucha precaución en los Pirineos ya que el peligro de aludes es fuerte o muy fuerte. En la zona centro cuidado con las placas de hielo.

Hielo y nieve dura en Cabezas de Hierro

07 de Enero 2017Hoy hemos estado comprobando cómo está la escasa nieve que nos queda en la Sierra de Guadrrama y queremos llamar la atención sobre las condiciones: la nieve es escasa y está como una piedra. El corto periodo de humedad que afectó a la sierra en días pasados, ha transformado la nieve en hielo o placas de nieve dura, que junto a la cantidad de rocas que afloran por todas partes, hacen que las condiciones sean realmente peligrosas. Lo bueno es que podemos aprovechar estas condiciones para cramponear por la cascada de hielo de Cabezas o por los cortos tubos de Cerradillas. Mucho cuidado estos próximos días hasta que llegue la nieve.

Iridiscencias en Cabezas de Hierro

01 de Enero 2017Seguimos exprimiendo la poca nieve que hay en una de las pocas zonas del sistema Central en donde podemos esquiar: Cabezas de Hierro. Las condiciones no son las mejores pero la vertiente norte de la Cuerda Larga tiene espesor suficiente como para aprovechar estos primeros días del año. El otro día mientras foqueábamos hacia Cabezas, pudimos observar estas iridiscencias en los jirones de nubes producidos por la refracción de la luz en las gotitas de lluvia y cristales de hielo.

Texto e imágenes: equipo RECmountain

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.


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Categorías: Foto del día

Introducción al boletín nivológico de la Sierra de Guadarrama

Boletín nivológico RECmountain: misma información, distinta representación

Durante la temporada 2015/2016 vamos a publicar (como en años anteriores) el boletín nivológico de la Sierra de Guadarrama en la página web de recmountain. Este boletín no es oficial y está elaborado a partir de observaciones limitadas del manto, así como de sondeos de nieve y tests de estabilidad.


La temporada pasada el boletín constaba de una descripción generalizada del manto nivoso, una indicación del peligro de aludes y otros riesgos (hielo, cornisas, etc) y una valoración de la tendencia en base a las previsiones meteorológicas.
Esta información era mostrada en una tabla con 3 diagramas, en los que se representaba el espesor, el tipo de nieve y el peligro de aludes, dividiendo por altitudes (franjas de 200 m de desnivel a partir de 1600 m), y por orientaciones (45º, 8 orientaciones distintas: N, NE, E, SE, S, SW, W, NW).


Este año, además, hemos desarrollado un sistema para representar esos mismos datos en mapas de la Sierra de Guadarrama. No incluimos información adicional con respecto al año pasado, pero la novedad es que podemos ver representada sobre el terreno esta información. La idea es sencilla: sustituir por colores la información de los diagramas en un mapa de la Sierra de Guadarrama, en el que cada pixel representa la orientación hacia la que se sitúa esa zona concreta del terreno. Seguimos haciendo la división por 45º (8 orientaciones) y 200 m de desnivel, desde la cota 1600.

No hemos podido hacerlo sin la ayuda de Juan Antonio Fernández-Cañadas, especialista en modelos digitales, nivología y meteorología. El mapa base es el MDE (Modelo Digital de Elevaciones) del IGN (Instituto Geográfico Nacional).

Aclaraciones

Para poder interpretar los tres mapas (espesor, tipo de nieve y peligro de aludes) es imprescindible tener en cuenta las siguientes aclaraciones y recomendaciones:
· La información del mapa no es ni mejor ni peor que la de los diagramas. Es la misma información, representada de distinta manera.
· Nunca va a ser información exacta. Es una generalización. Servirá al usuario como herramienta a la hora de planificar actividades.
· Recomendamos su uso para tener una idea general de la situación nivológica en la fecha indicada. Es una foto fija. Ciertas situaciones variarán poco durante unos cuantos días, pero otras pueden cambiar drásticamente en cuestión de muy pocas horas. Por ello, es imprescindible tener en cuenta las condiciones meteorológicas desde la fecha de emisión del boletín.
· Se proporcionará un enlace de descarga del archivo (en .jpg) para poder tenerlo a mano en el móvil, imprimirlo, etc. Nos parece muy útil llevarlo encima durante la actividad.
·Recomendamos contrastar la información consultando otras fuentes (como el boletín de AEMET, webcams, páginas o grupos de montaña en redes sociales, etc).

Mapa de espesores


Las singularidades de cada macizo montañoso afectan de manera individual al espesor de nieve que presenta cada montaña. Esto hace que, por ejemplo, sea muy normal ver las rampas cimeras de la sur de la Maliciosa sin apenas manchas blancas mientras en Dos Hermanas, a la misma altitud y en la misma orientación, hay una base de metro y medio sobre los piornos. Así ocurre con muchas otras zonas. También hay que tener en cuenta que, por ejemplo, la cara norte del Yelmo está en plena vertiente sur de la Sierra, y los bosques de la norte de Peñalara, pese a tener misma orientación y altitud, por situarse en la vertiente NW de la Sierra acogen unas condiciones mucho más frías, nada comparables al entorno de la Pedriza.
En el modelo que utilizamos, no hay discriminación en este sentido: es una generalización. A través de la medición y la observación en distintos puntos, se intentará valorar la situación global en los macizos, dando prioridad a aquellos que sean más representativos y que presenten información más útil al montañero.

El manto discontinuo puede darse con espesores escasos o con espesores elevados, sobre todo a final de temporada.

Incluso, la innivación puede dar lugar a que en una misma sección (orientación y altitud en un punto concreto) el espesor varíe considerablemente debido a la orografía, vegetación y otros factores. Ejemplo: en ausencia de base, una nevada de 10 litros con viento en una zona de bloques rocosos no dejará una capa uniforme de 10 cm sobre el terreno, pero sí se cuantificará como tal si las mediciones dan una media de ese valor.

Mapa de tipo de nieve


Hay muchos tipos de nieve, pero al tratarse de una generalización de la situación, dividiremos en 5 tipos:
· Polvo: nieve reciente de escasa resistencia y densidad.
· Húmeda: nieve que contenga agua líquida.
· Dura: nieve de alta densidad y resistencia, debido a procesos de rehielo o compactación por viento.
· Costra: Nieve dura sobre estrato menos resistente, susceptible de romperse al paso de una o varias personas.
· Primavera: nieve endurecida por el rehielo nocturno y que se reblandece a lo largo del día.

La influencia de las condiciones ambientales es clave, así que habrá que tener en cuenta las singularidades de cada macizo para reconocer las diferencias entre sectores análogos. También la orografía será determinante. Por ejemplo, en condiciones de nieve primavera hay lugares de umbría en los que la nieve permanece dura las 24 horas, la sombra de un pequeño espolón puede ser suficiente para que esto ocurra sin poder ser representado en el mapa.

Mapa de peligro de aludes


Las probabilidades de desencadenamiento de un alud varían en distancias muy pequeñas, ya que los factores geomorfológicos influyen a nivel local. Por ejemplo, en una ladera, los árboles muy separados, bloques de roca o arbustos pueden actuar como puntos débiles y en ningún caso es posible que sean representados en el mapa.
En la web de RECmountain publicamos el resultado del trabajo sobre aludes en Peñalara de Antonio Fernández-Cañadas y Luis Pantoja, en el que se pueden consultar un juego de 5 mapas de clasificación del terreno por exposición al peligro de aludes, según cada nivel de peligro de la escala europea. En ellos, se muestra el terreno clasificado en zonas en las que hay que tomar precauciones normales, zonas de precaución extraordinaria y zonas en las que se desaconseja el paso.


Ejemplo: mapa de clasificación del terreno con peligro 3 de aludes en Peñalara.

Solamente disponemos de esta información para el macizo de Peñalara, aunque se está trabajando para ampliar al resto de la cordillera. Así pues, dada la información de peligro de aludes en el mapa de nuestro boletín, habrá que interpretar los datos y serán los conocimientos y la experiencia los que dicten a cada montañero el itinerario y la actividad a elegir.
El mapa de peligro de aludes del boletín no representa los lugares de mayor o menor seguridad. Para eso sirve el juego de 5 mapas de clasificación del terreno de Peñalara.

Una herramienta más

Esperamos que nuestro boletín nivológico pueda servir como herramienta útil durante la temporada invernal, y que sea interpretada solamente como eso, una herramienta más. Será el montañero el responsable de gestionar el riesgo y hacer uso de todo lo que está en su mano para disfrutar de la montaña con seguridad y respeto.

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Categorías: Nivología

Los Aludes en el Macizo de Peñalara

A pesar de que en el Sistema Central la probabilidad de desencadenamiento de aludes no es muy elevada, el incremento en las actividades turísticas y deportivas en estas montañas ha incrementado el riesgo de accidente por avalancha, llegando a ser tan elevado como el de otras cordilleras con mayor innivación. Esta es la razón fundamental que ha impulsado a Juan Antonio Fernández-Cañadas a realizar este estudio cuyas conclusiones podrán servir para minimizar la exposición a sufrir un accidente.

Desde el invierno 2008/2009 venimos registrando y cartografiando todos los aludes de los que hemos tenido noticias en el Sistema Central y especialmente en el Macizo de Peñalara. También se ha realizado desde entonces el seguimiento de la evolución del manto nivoso mediante sondeos, perfiles y tests de estabilidad. Gracias al análisis de estos datos, a la experiencia de diferentes colectivos del mundo de la montaña y al empleo de una metodología basada en el uso de Sistemas de Información Geográficos (SIG), se han podido determinar áreas favorables al desencadenamiento de aludes en este macizo.

Las variables contempladas han sido las siguientes: la meteorología de la zona, la innivación de la cordillera, los aludes observados, la morfología del suelo, la cubierta vegetal, la altitud, la pendiente, la orientación, la insolación y la convexidad del terreno.

SITUACIÓN Y ALTITUD:

El macizo de Peñalara está enclavado en la Sierra de Guadarrama, recientemente declarada Parque nacional. Esta Sierra junto a la de Béjar, Gredos y Ayllón constituyen el Sistema Central que divide las dos mesetas castellanas. Dentro de este macizo encontramos las cumbres de Dos Hermanas (la Menor de 2270 m y la Mayor de 2285), el Pico de Peñalara (2428 m) y el Risco de Claveles (2385 m). Dentro del espacio que nos ocupa se ha comprobado que debido a la escasa acumulación de nieve por debajo de los 1800m se puede descartar el desencadenamiento de aludes por debajo de esta cota. La llegada a la misma de algún alud procedente de cotas más altas parece también altamente improbable. Por ello se ha excluido del mapa de riesgo el relieve por debajo de los 1800 m.

METEOROLOGÍA DE LA ZONA:

Los datos expuestos se han obtenido de la serie climatológica del observatorio que la Aemet tiene en el Puerto de Navacerrada a 1888 m. El Macizo de Peñalara presenta un clima de alta montaña mediterránea con rasgos continentales. Datos:

  • La precipitación media anual es de 1.409 l/m2. El año más lluvioso fue 1.972 con 2.380 l/m2 y el menos 1.990 con 782 l/m2.
  • La temperatura media anual es de 6,1º C, con una máxima absoluta de 31,8º C en agosto de 1987 y mínima absoluta de –20,3º C en diciembre de 1962
  • Los vientos dominantes son del S y del N, con rachas que alcanzan los 150 km/h
  • La media de días al año con nieve en el suelo es de 143
  • Han llegado a acumularse espesores de más de 3 m de nieve en la década de los años ‘70, y de 2,3 m en el invierno de 1995/96 en el que se registró la mayor precipitación de nieve en un periodo de 24 h, 1,5 m

CUBIERTA VEGETAL:

Es uno de los criterios directos más importantes para la delimitación de zonas probables de aludes. En primer lugar, las trazas del paso de aludes permanecen en la vegetación, provocando ausencia total de ésta cuando el fenómeno es frecuente. Además, los bosques cerrados son los menos proclives a registrar aludes, aunque pueden verse afectados por avalanchas desencadenadas en cotas superiores. En términos generales, la vegetación típica del Macizo de Peñalara está constituida por bosques de pinar en las cotas más bajas y por matorrales de enebro rastrero, cambroño y piorno en las superiores. La vegetación herbácea como el cervuno se limita a las zonas cimeras. Gracias a las ortofotos se ha limitado la zona de bosque denso en donde el desencadenamiento de aludes es altamente improbable.

MORFOLOGÍA DEL SUELO:

El relieve de Peñalara es el resultado de distintos procesos orogénicos y tectónicos, acompañados de los efectos ligados a la instalación de glaciares en el macizo y al periglaciarismo posterior a su desaparición. Los glaciares más activos se encontraban en las laderas con orientación este, protegidos de los vientos dominantes y de la máxima radiación solar. Los hielos alcanzaron un espesor de hasta 300 metros en algunos puntos, una longitud máxima de 1,65 Km y cubrieron el suelo de zonas situadas a una altitud mínima estimada de 1.840 m en el glaciar de Peñalara. En las laderas orientadas al oeste el glaciarismo fue menos importante produciendo una asimetría Este-Oeste. El resultado es un relieve abrupto de hoyas y canales en los circos orientados al este, y laderas más suaves hacia el oeste. Además, el periglaciarismo ha producido numerosos canchales y pedreras que fijan el manto nivoso e impiden el desencadenamiento de aludes de fondo.

INNIVACIÓN DE LA CORDILLERA:

El manto nivoso en Peñalara se caracteriza por su irregularidad tanto a lo largo de la temporada, como entre uno y otro invierno. Las nevadas más copiosas suelen producirse con vientos del Sur o del Oeste, por lo que debido a la morfología particular de este relieve, las acumulaciones importantes suelen producirse en los circos del sector Nordeste-Este-Sureste, con formación de grandes cornisas y placas de nieve. Para la elaboración del mapa de las zonas de acumulación se ha tenido en cuenta el estudio sobre nichos de nivación de la Sierra de Guadarrama de Palacios (2006) y las imágenes de satélite Spot-5 para comprobar la extensión cubierta por la nieve.

ALUDES OBSERVADOS:

El estudio del manto nivoso y los aludes se ha realizado a partir de las observaciones y estudios nivológicos (sondeos por golpeo, tests de estabilidad y perfiles estratigráficos) realizados por el Grupo de Predicción de Aludes de Aemet y por personal del Parque de Peñalara. Además se ha recopilado información del Grupo de Rescate en Montaña de los Bomberos (GERA), de la Guardia Civil (GREIM), la Guardería Forestal, guías de montaña y montañeros expertos conocedores de la zona que han colaborado en la localización y caracterización de los aludes observados y en la cartografía de éstos. El mapa obtenido refleja todos los aludes observados durante el periodo del 2009 al 2014.

PENDIENTE:

En términos generales, los aludes se originan en zonas con pendientes que oscilan entre los 25º y los 45º. Por debajo de 25º el manto de nieve permanece estático a no ser que se produzcan situaciones atmosféricas inusuales que den lugar a nevadas extraordinarias. Por encima de los 45º la nieve se purga de forma natural, depositándose en niveles inferiores. Sin embargo, este es un factor que depende mucho del tipo de alud que estemos considerando. Así, los aludes de nieve reciente son más frecuentes en zonas con pendientes superiores a 45º, los aludes de placa se desencadenan con pendientes mayores o iguales a 30º y los aludes de fusión pueden originarse con pendientes aún menores, incluso de 25º. Para detectar estas zonas, en primer lugar, se hizo uso del Modelo Digital del Terreno de 5 metros de resolución y se ha realizado con el Sistema de Información Geográfica, un mapa de pendientes de la zona de estudio. Posteriormente este mapa generado se ha reclasificado seleccionando las pendientes superiores a 25º, 30º y 45º.

ORIENTACIÓN:

Es una variable que más que determinar el desencadenamiento de aludes condiciona el tipo de alud que se produce. Como se vio anteriormente, la nieve tiende a acumularse a sotavento de los obstáculos que encuentra. En el Macizo de Peñalara lo hace, en general, en los orientados al este (desde el nordeste al sureste), a sotavento de los vientos generales del oeste (desde el noroeste al suroeste). Esta orientación es, por lo tanto, favorable para la formación de cornisas y placas de viento y, en consecuencia, para el desencadenamiento de aludes de placa. Para realizar el mapa de orientaciones se hizo uso del Modelo Digital del Terreno, obteniendo con el SIG la orientación de cada pixel de 5×5 metros.

INSOLACIÓN:

La menor insolación ralentiza la evolución de la nieve recién caída y puede favorecer los aludes de nieve reciente así como la persistencia de las placas de hielo, Contrariamente, la mayor insolación hace que la nieve evolucione más rápidamente y puede favorecer los aludes de fusión. El mapa de radiación potencial lo hemos obtenido a partir del Modelo Digital del Terreno. Para calcular el valor de la insolación potencial se tiene en cuenta las características del terreno: latitud, altitud, orientación, sombra generada por la topografía y trayectoria solar (época del año). Se ha considerado el periodo que va entre noviembre y marzo, en el que se desencadenan la mayor parte de los aludes.

CONVEXIDAD:

La forma del relieve puede favorecer el desprendimiento de aludes. En los relieves convexos, las fuerzas de tracción por el peso del manto y las de resistencia que lo mantienen estático, trabajan en direcciones opuestas haciendo más débiles estas zonas. En los relieves cóncavos estas fuerzas que se encuentran favorecen la estabilidad del manto. Se han determinado así, los relieves convexos propicios al desencadenamiento, eliminando las zonas de roquedo y aristas en donde la nieve no se acumula.

ESTUDIO DE ALUDES OBSERVADOS EN EL MACIZO DE PEÑALARA:

Podemos destacar la escasez de aludes observados en la cara noroeste, a la que este estudio clasifica como zona moderadamente propensa al desencadenamiento de aludes. Las razones de esta escasez de aludes pueden ser varias: en primer lugar la pendiente no es muy acusada; por otra parte no es una zona excesivamente propicia a la acumulación de nieve ni a la formación de placas de viento debido a su orientación a barlovento de los vientos dominantes; y, en tercer lugar, es una zona menos transitada y puede haberse desencadenado algún alud que haya pasado desapercibido.

En el macizo no se han observado aludes de nieve reciente “puros”, aunque si existen noticias de aludes de nieve reciente polvo que han resultado de la evolución de aludes originados por la ruptura de una placa friable. El tipo de alud más frecuente es el de placa, el 66%, de los cuales el 6% son de placa friable, un tipo de alud que presenta características mixtas, unas propias de los aludes de placa y otras de los de nieve reciente. El 34% restante de aludes son de fusión o nieve húmeda. No se han registrado aludes de fondo.

Su longitud media es de 194 m aunque la mayor parte de ellos (el 63%) tienen menos de 200 m de recorrido y sólo el 17% supera los 300 m. La cota de salida es superior a los 2000 m en todos los casos. Solo en dos ocasiones la cota de salida ha sido inferior a 2.200 m. La cota de llegada es superior a los 2.000 m en un 94% de los casos. Sólo en dos desencadenamientos la cota de llegada fue inferior a 2.000 m y siempre estuvo por encima de 1900 m. La cota mínima alcanzada es de 1.980 m. El tamaño de los aludes registrados en el Macizo varía desde coladas, pasando por aludes pequeños y medianos (los más habituales), hasta alguno grande.

Cartografía de los aludes observados en el Macizo de Peñalara entre los años 2009 y 2014.

RESULTADOS:

La cartografía de zonas favorables al desencadenamiento de aludes se ha elaborado siguiendo la metodología empleada por Palomo et al., (2008). Según esta metodología, los factores que influyen en el desencadenamiento de un alud pueden clasificarse en necesarios y de intensificación.

Los factores necesarios:

Son aquellos cuya ausencia hacen muy improbable el desencadenamiento de aludes. En el área de estudio se han considerado factores necesarios:

  • Pendientes favorables: Para que se desencadene un alud tiene que existir una pendiente mínima que depende del tipo de alud: nieve reciente 45º; placa de nieve 30º; de fusión 25º
  • Ausencia de bosques densos: Se considera que un alud no se desencadena en el interior de un bosque denso ya que éstos impiden la formación de placas de nieve, favorecen la evolución de la nieve en las hojas y ramas impidiendo la llegada al suelo de nieve reciente y la presencia de árboles inhibe el desencadenamiento de aludes de fusión

Los factores intensificadores:

Son aquellos que no condicionan el desencadenamiento pero sí que aumentan la probabilidad de que éste se produzca. Estos factores varían según el tipo de alud:

  • Zonas de acumulación: estas zonas favorecen el desencadenamiento de cualquier tipo de alud
  • Orientaciones favorables: En este caso se ha considerado favorecedor la orientación hacia el este (N-E- S) para el desencadenamiento de los aludes de placa
  • Insolación potencial: La escasa insolación favorece el desencadenamiento de los aludes de nieve reciente y la fuerte insolación favorece el desencadenamiento de los de fusión
  • Convexidad del relieve: Favorece el desencadenamiento de aludes de placa

Con esta metodología se pueden establecer cuatro categorías de probabilidad de desencadenamiento para cada tipo de alud. Se considera una probabilidad de desencadenamiento baja en el caso en el que no se cumplan alguno de los dos factores necesarios. En el caso de cumplirse se establecen zonas en donde se presentan uno o más factores favorecedores, tanto más peligrosa cuanto mayor número de factores se cumplan.

MAPAS DE RIESGO DE ALUDES DE NIEVE RECIENTE, DE PLACA Y DE FUSIÓN:

Aplicando estos criterios se han obtenido los siguientes mapas que clasifican el terreno en cuatro niveles de peligro para el desencadenamiento de un alud, según sea de nieve reciente, de placa y de fusión:

CLASIFICACIÓN DEL TERRENO POR RIESGO DE ALUDES:

Aplicando el mismo método pero sin distinción del tipo de alud, se ha obtenido el siguiente mapa que clasifica el terreno en seis niveles de riesgo para el desencadenamiento de un alud:

Se observa que, en el Macizo, las áreas más propicias al desencadenamiento de aludes (categorías 3, 4 Y 5) se localizan en las cotas más altas de las vertientes orientales, las que presentan mayor pendiente y acumulación de nieve. En las zonas con menor acumulación de nieve, pero que presentan una pendiente suficiente y una vegetación favorable, como son las partes menos elevadas de las paredes glaciares y las vertientes orientales de las morrenas, la probabilidad de ocurrencia de aludes es menor, aunque no despreciable (categoría 2). Finalmente, los sectores incluidos en la categoría 1 corresponden a las áreas con pendientes propicias, superiores a 25º, y sin bosques densos pero que no presentan más factores propicios. Estas zonas se limitan al extremo septentrional de la hoya situada al norte del Macizo y a las incisiones torrenciales que aparecen en las laderas occidentales de éste.

Mapa de áreas favorables al desencadenamiento de aludes en el Macizo de Peñalara.

MAPA DE CLASIFICACIÓN DEL TERRENO ATES:

Se han cartografiado también las zonas favorables al desencadenamiento de aludes obtenidas según los criterios nivológicos y geomorfológicos definidos por el Centro de Avalanchas de Canada (clasificación ATES), clasificando el terreno en:

  • Simple: Exposición a pendientes bajas o terreno forestal. Algunos claros de bosques pueden incluir zonas de llegada de aludes poco frecuentes. Existen muchas opciones para reducir o eliminar la exposición
  • Desafiante: Exposición a zonas de trayecto de aludes bien definidas, a zonas de salida o a trampas. Hay opciones para reducir o eliminar la exposición seleccionando las rutas adecuadas
  • Complejo: Exposición a zonas de trayecto de aludes múltiples y superpuestas entre sí, o a grandes extensiones de terreno abierto y en pendiente. Zonas de salida de aludes múltiples y trampas en zonas inferiores. Mínimas opciones de reducir la exposición

Mapa de áreas favorables al desencadenamiento de aludes en el Macizo de Peñalara según criterios ATES.

Como puede observarse, la mayoría de las zonas incluidas en las categorías 3, 4 y 5, se corresponden con las áreas clasificadas como terreno Complejo según la clasificación ATES.

MAPAS DE PELIGRO DE ALUDES SEGÚN CADA ÍNDICE DE LA ESCALA EUROPEA:

Un Evaluador es un diagrama que combina una clasificación del terreno (ATES o la pendiente) con la información proporcionada por el índice del Boletín de Peligro de Aludes de la Escala Europea, para clasificar el terreno en tres niveles:

  • Verde: terreno que exige precaución normal
  • Amarillo: terreno que exige precaución extraordinaria
  • Rojo: terreno por el que no se recomienda transitar

Aplicando los Evaluadores se han obtenido cinco mapas de clasificación del terreno según el índice del Boletín de Peligro de Aludes, uno para cada nivel de dicho Boletín:


El usuario podrá utilizarlos para decidir los itinerarios más seguros según las condiciones concretas del momento.

CONCLUSIONES:

Los aludes en el Macizo de Peñalara tan sólo se producen en las zonas más altas, por encima de 1.900 m, por lo que no afectan a las construcciones ni a las infraestructuras. De todas formas, el número muy importante y creciente de personas que visitan el macizo y se adentran incluso en las zonas potencialmente más peligrosas hacen que la probabilidad de encuentro alud – persona sea elevada.

Los aludes que se producen más frecuentemente en el macizo son los aludes de placa, siendo también los que más accidentes provocan. Este tipo de aludes se desencadenan preferentemente en las laderas del macizo con orientación este, debido a que estas vertientes son las más propicias a la formación de placas. La mayor parte de las placas se forman a sotavento de los vientos dominantes, en las zonas inmediatamente inferiores a las líneas de cumbres. En muchos casos están acompañadas de cornisas de nieve. Los aludes de placa pueden producirse en cualquier momento del invierno y no están necesariamente ligados a una situación meteorológica determinada porque las placas pueden persistir durante largo tiempo.

Los aludes de fusión tienden a producirse en primavera, pero también se han observado en otros periodos del invierno coincidiendo con una temporada de temperaturas altas. Suelen ser coladas, aludes pequeños o medianos, y en ningún caso, se han registrado grandes aludes de fusión.

Los aludes de nieve reciente son muy escasos y se producen tras un periodo de nevadas intensas. En el Macizo de Peñalara se han observado, de forma esporádica, aludes de placa friable que evolucionan a aludes de nieve reciente polvo.

Abre los mapas pinchando en el desplegable de la esquina superior derecha del mapa. En la leyenda lateral encontrarás información adicional.

Este artículo es un resumen del trabajo “Los aludes de nieve en el Macizo de Peñalara” de Juan Antonio Fernández-Cañadas López-Peláez.

Se puede consultar el trabajo completo en la web de AEMet

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Categorías: Nivología

Cartografías de aludes. Clasificación del terreno. Evaluadores

Cuanta mayor información tengamos sobre los peligros a los que nos enfrentamos en la montaña, más fácilmente podremos evitarlos. Las cartografías de aludes de una cordillera, los mapas de clasificación del terreno por su exposición a los aludes y los evaluadores que combinan el índice de peligro de aludes con el terreno por el que transitar, nos van a facilitar la toma de decisiones para afrontar o no un itinerario.

El riesgo de que se produzca un alud es inherente a cualquier montaña con nieve. Si bien es verdad que nuestras cordilleras no tienen tanta nieve como otras más altas y que los aludes no son tan devastadores, no debemos olvidar que hay otro factor que debemos contemplar: la exposición a que este riesgo produzca un daño. La popularización de los deportes de invierno y la gran afluencia a la montaña que venimos observando en estos últimos años, produce que el peligro de que una avalancha afecte a personas sea tan elevado como en otras montañas más altas.

El conocimiento sobre la nieve y los aludes, y el disponer de datos sobre ellos, nos van a facilitar mucho la toma de decisiones cuando nos enfrentemos a la disyuntiva de realizar una actividad o darnos la vuelta y quedarnos en casa. Ahondaremos en otro momento acerca del método 3×3 para evaluar la peligrosidad por aludes, que se basa en contemplar tres criterios fundamentales (condiciones nivometeorológicas, terreno y factor humano) en tres ámbitos diferentes (regional, local y zonal). Cada vez contamos con más cordilleras en las que se elaboran Boletines Nivológicos que nos informan del peligro de aludes según la Escala Europea. Pero también tenemos cada vez más regiones en las que se elaboran mapas con los aludes observados, con sus trayectorias más habituales y con las zonas en donde se dan las características más favorables al desencadenamiento de éstos.

LAS CARTOGRAFÍAS DE ALUDES:

Gracias a la información obtenida de guías de montaña, guardas de refugios, profesionales de las estaciones, montañeros expertos, cuerpos de los servicios de rescate y particulares, en muchas montañas se han podido dibujar mapas representando los aludes que se han observado. El empleo de los Sistemas de Información Geográficos (SIG) está haciendo que cada vez tengamos más terreno estudiado. Básicamente suelen dibujarse esas zonas en donde se ha registrado un alud (con su zona de ruptura, trayectoria y depósito), anotando el número, tamaño y tipo de los aludes observados. En algunos más completos se dibujan también zonas en las que, aunque no se hayan observado aludes, son propensas al desencadenamiento de ellos debido a que reúnen las mismas condiciones propicias.

Cartografía de Aludes obtenida del trabajo “Los Aludes de Nieve en el Macizo de Peñalara”. Autor: J. A. Fernández-Cañadas.

Cartografía de Aludes obtenida del trabajo “Evaluacion y cartografia del riesgo de aludes en el camino PR‐PNPE 21 de acceso a la Vega de Urriellu, Picos de Europa”. Autores: Vada, J.A.; Frochoso, M.; Vilaplana, J.M.

Cartografía de Aludes obtenida del trabajo “Los Aludes de Nieve en el Alto Sil”. Autores: J. Santos González; J. M. Redondo Vega; A. Gómez Villar; R. B. González Gutiérrez

Cartografía de Aludes de La Vall d’Aneu y Sant Maurici. Publicada por el Institut Cartografic i Geologic de Catalunya.

LAS CLASIFICACIONES DEL TERRENO POR SU EXPOSICIÓN A LAS AVALANCHAS:

Suele usarse la clasificación del terreno según la Escala de Terrenos Expuestos a Avalanchas, ATES (Avalanche Terrain Exposure Scale) y que fue desarrollada por el personal de los Parques de Canadá para ayudar a los montañeros a evitar su exposición a los aludes eligiendo los itinerarios más adecuados en cada situación nivológica concreta. Consiste en una clasificación del terreno comprendido en una determinada zona montañosa, en base a diferentes criterios geomorfológicos y nivológicos.

Mapa ATES Peñalara

Mapa Ates en el Valle de Arán

La ATES evalúa la dificultad de un terreno clasificándolo en tres posibles tipos: simple, desafiante y complejo. Los criterios de esta clasificación y de su uso están dados por un Modelo Técnico utilizado por los profesionales que se basa en 11 variables discretas:

  • Pendiente
  • Forma de la ladera
  • Densidad del arbolado
  • Trampas del terreno
  • Frecuencia de aludes
  • Densidad de zonas de salida de aludes
  • Características de las zonas erosionadas por aludes
  • Intersección con las zonas de trayecto de aludes
  • Opciones de la ruta
  • Tiempo de exposición
  • Existencia de glaciares

Existe, sin embargo, otro modelo de la ATES, el Modelo de Comunicación Pública, destinado al usuario no especializado, que simplifica considerablemente la descripción de los criterios y su aplicación:

LOS EVALUADORES:

La finalidad del Evaluador es ayudar al usuario a hacer una elección objetiva y sistemática del trayecto más adecuado a seguir, en función del terreno y la información nivometeorológica del momento en cierto macizo montañoso. Con la combinación de esta información, ofrece una clasificación temporal del terreno en:

  • Verde: terreno que exige precaución normal
  • Amarillo: terreno que exige precaución extraordinaria
  • Rojo: terreno por el que no se recomienda transitar

Evaluador canadiense:

Combina la clasificación del terreno ATES con la información proporcionada por el Boletín de Peligro de Aludes (BPA). Este evaluador tiene la ventaja de tener en cuenta esas 11 variables discretas que se utilizan para la elaboración de la clasificación del terreno ATES. El diagrama es el siguiente:

Con la ayuda del gráfico evaluador podemos conocer las precauciones que se deben tomar en cada uno de los diferentes tipos de terreno por los que podríamos elegir movernos. Constatamos, por ejemplo, que si el trayecto elegido transcurre por terreno simple no necesitaremos tomar precauciones especiales salvo en los casos en que el nivel de peligro de aludes sea 3 (notable) o superior. Si dicho nivel fuera 4 (fuerte) deberíamos tomar precauciones extras, y si fuera 5 la recomendación sería no transitar por esa ruta. En el caso opuesto, si el trayecto considerado discurre por terreno complejo, el evaluador nos recomendaría tomar precauciones extras incluso con el nivel mínimo de peligro de aludes (débil, nivel 1), y con nivel de peligro igual o superior a 3 (notable) nos recomendaría no transitar por esa ruta.

Evaluador alemán:

Combina la pendiente del terreno con la información proporcionada por el Boletín de Peligro de Aludes. Este evaluador ofrece dos modelos: uno para terreno cóncavo; y otro para terreno convexo.

Este evaluador tiene la ventaja de no necesitar que haya una clasificación del terreno ATES de la zona por la que queremos transitar. Sólo será necesario estimar correctamente la pendiente del itinerario para evaluar si debo o no circular en base al índice proporcionado por el Boletín de Peligro de Aludes. Por ejemplo, si el trayecto elegido transcurre por pendientes menores de 30º, sólo si el índice de peligro del BPA es 4 (fuerte) o mayor estaría desaconsejado transitar, y con índice 3 (notable) deberíamos emplear algún método de reducción de riesgo. Si la pendiente fuera de 40º, ya con índice 3 (notable) o mayor estaría desaconsejado transitar, y con índice 2 (limitado) deberíamos emplear un método de reducción de riesgo.

Estos métodos de reducción de riesgo serán tratados próximamente.

Texto: Luis Pantoja; Imágenes: equipo RECmountain

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Escala Europea de Peligro de Aludes

La escala europea es algo más que un número que nos indica el peligro de aludes en una zona. Su elaboración es realizada por expertos en nivología con ayuda de muchos otros profesionales de la montaña. Saber interpretar toda la información que nos ofrece puede ser vital.

En la mayoría de las grandes cordilleras europeas se elabora un boletín de información sobre el peligro de aludes. La estimación del peligro la realiza personal altamente cualificado en nivometeorología, normalmente de los Servicios Meteorológicos Nacionales. Para analizar las situaciones reales se procede a la recopilación diaria de informes especiales de las diferentes vertientes de cada cordillera, elaborados por multitud de profesionales y colaboradores: observatorios meteorológicos, refugios de montaña, estaciones de esquí, servicios de rescate, etc. Estos informes contienen datos meteorológicos, descripción de los aludes observados, y observaciones y sondeos del manto nivoso. Con todo ello y con las previsiones meteorológicas, los técnicos de predicción elaboran el parte sobre riesgo de aludes de las distintas cordilleras. Se evalúa en una escala del 1 al 5 el peligro de aludes. Aun así, debemos consultar el boletín completo que nos dará información más precisa del riesgo.

ESCALA EUROPEA DE PELIGRO DE ALUDES

Índice de Peligro

Estabilidad del Manto Nivoso

Probabilidad de desencadenamiento

Recomendaciones para la realización de actividades

ÍNDICE DE PELIGRO: 

A diferencia de otras escalas fácilmente mensurables, ésta es consecuencia de la interacción de diversas variables que en su conjunto ofrecen un resultado probabilístico. Es decir, con suelo nevado nunca existe el riego 0, y aunque se estime que los aludes se puedan producir en pendientes de determinadas características, no hay que descartar el desencadenamiento de los mismos en otras diferentes.

Realización de un sondeo por golpeo por parte de especialistas profesionales.

INTERPRETACIÓN TEMPORAL Y ESPACIAL: 

Es importante saber interpretar correctamente las indicaciones del boletín que suele acompañar esta escala de riesgo de aludes. Debemos tener en cuenta:

Orientación de la ladera: las distintas orientaciones de las laderas producen mantos de nieve de muy diferentes características.
Altitud del recorrido: las condiciones meteorológicas varían mucho con la altitud, haciendo que el manto nivoso, por lo general, vaya cambiando a medida que ascendemos.
Duración de la actividad y previsión meteorológica: la evolución del manto nivoso a lo largo de la jornada dependerá de los posibles cambios meteorológicos.

Curso para colaboradores en nivometeorología.

PROBABILIDAD DE DESENCADENAMIENTO:

Situación de aludes activa: informa de los aludes espontáneos.
• Desencadenamiento espontánea: debido a causas naturales
Desencadenamiento accidental: por el paso de personas o animales.
Sobrecarga débil: se refiere al paso de una sola persona.
Sobrecarga fuerte: se refiere al paso de un grupo.
Coladas: desprendimientos de nieve de poca amplitud, menos de 50 m de longitud.
Pendientes propicias: son aquellas favorables a aludes por su inclinación, naturaleza del terreno y proximidad a crestas.

Realización de tests de estabilidad del manto nivoso.

RECOMENDACIONES PARA LA REALIZACIÓN DE ACTIVIDADES:

Nos informarán de qué laderas son propicias a aludes indicando su exposición, altitud, inclinación y duración del riesgo. Es importante consultar no solamente el Índice, sino también el texto íntegro para poder precisar el riesgo.

Realización de una rápida cata de nieve.

Banderas de peligro de aludes:

• Bandera amarilla: Riesgo 1 (escala europea).

• Bandera a cuadros amarillos y negros: Riesgo 2 ó 3 (escala europea).

• Bandera negra: Riesgo 4 ó 5 (escala europea).

Merece la pena perder unos minutos en la realización de una cata de nieve. Su resultado puede ayudarnos a tomar la decisión correcta.

… y un test de estabilidad que puede ser vital para tomar la decisión correcta.

Texto e imágenes: equipo RECmountain

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.

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Aludes. Avalanchas

Los aludes o avalanchas son uno de los mayores peligros a los que nos enfrentamos en nuestras actividades en la montaña. Por poca nieve que haya, el peligro puede estar ahí (no existe el riesgo 0). Entender las causas de desencadenamiento y los diferentes tipos de aludes según las condiciones nivológicas que tenemos, puede ayudarnos a prevenirlos.

El manto nivoso permanece en equilibrio si sus fuerzas de tracción (peso del manto nivoso y el ángulo de la pendiente) son compensadas por las de resistencia (anclajes al suelo, cohesión de la nieve y rozamiento de los granos). Este equilibrio se puede romper por sobrecarga del manto (paso de animal o persona, caída de más nieve o lluvia y caída de cornisas o seracs) o disminución de la resistencia (metamorfosis del manto nivoso).

FACTORES NATURALES QUE ROMPEN EL EQUILIBRIO:

Aumento de las fuerzas de Tracción:

  • Nevadas: aumento del peso por la nieve nueva.
  • Lluvias: aumento del peso por el agua caída.
  • Transporte de nieve por el viento, sin precipitación: aumento del peso de la nieve acumulada.
  • Movimientos lentos del manto nivoso: cambios en las tensiones por fluencia, deslizamiento y reptación.

El peso de nuevas nevadas provoca el aumento de las fuerzas de tracción.

Disminución de las fuerzas de Resistencia:

  • Lluvia: pérdida de cohesión por humidificación del manto.
  • Niebla: pérdida de cohesión por humidificación del manto.
  • Movimientos lentos del manto nivoso: pérdida de anclajes.
  • Pérdida de cohesión por metamorfismo de gradiente térmico o de fusión.
  • Planos de deslizamiento y percolación de agua líquida en ellos.

Los movimientos de reptación del manto pueden producir pérdida de anclajes.

FACTORES ACCIDENTALES (NATURALES O HUMANOS) QUE ROMPEN EL EQUILIBRO:

Aumento de las fuerzas de Tracción:

  • En este caso se considera un aumento rápido pero temporal de las tensiones que producirá desequilibrios por inestabilidad latente.
  • Paso de uno o varias personas o animales.
  • Caída de rocas, cornisas o seracs.

Sobrecarga producida por el peso de un esquiador que provoca el aumento de las fuerzas de tracción.

MORFOLOGÍA DE LOS ALUDES:

Causas del desencadenamiento:

Un alud puede tener una salida espontánea debido a causas naturales, o un desencadenamiento accidental provocado por el paso de personas o animales, o por caídas de cornisas o seracs.

La caída de una cornisa o el paso de una persona pueden desencadenar accidentalmente una avalancha.

Punto de ruptura:

Pueden tener un origen puntual, o un origen lineal perpendicular a la dirección de deslizamiento.

Origen puntual del desencadenamiento.

Ruptura lineal transversal a la pendiente.

Profundidad del plano de deslizamiento:

Este plano puede estar en el interior del manto y provocar un alud de superficie, o estar en el suelo y producir un alud de fondo que deja el suelo al descubierto.

Alud de superficie que desliza sobre otras capas de nieve.

Alud de fondo que desliza sobre el suelo.

Trayectoria:

Son aludes de ladera si la trayectoria es ancha y se desliza por la pendiente, o de corredor si es más o menos estrecha y sigue las vaguadas del relieve, siendo en este último caso, previsible.

En las trayectorias previsibles que afectan a la población, se construyen defensas para evitar daños.

Depósito:

El depósito de acumulación puede estar formado por una masa homogénea pulverulenta, por bolas o por bloques más o menos grandes.

Depósito pulvurulento de nieve reciente.

Depósito en bolas de nieve húmeda.

Depósito de bloques de la ruptura de una placa de viento espesa.

Tamaño:

Tipo de nieve:

Dependiendo del tipo de nieve que arrastren, podemos distinguir los de nieve reciente, los de placas de nieve y los de nieve húmeda.

ALUD DE NIEVE RECIENTE:

Deslizamiento de masas de nieve reciente sin cohesión, pudiendo ser pequeñas coladas o enormes masas devastadoras. Tienen un arranque puntual y su depósito es una masa amplia y homogénea (nieve seca), o una acumulación de bolas (nieve húmeda).

Un caso particular es el Alud de nieve polvo, en el que la nieve se mezcla con el aire produciendo una nube asfixiante de gran velocidad (hasta 100 km/h) y poder destructivo.

Condiciones de desencadenamiento:

Se producen al acumularse espesores de nieve importantes en pendientes propicias. Cuanto más intensa sea la nevada (más acumulación en menos tiempo), mayor es el riesgo al no permitir apelmazamiento mecánico:

Condiciones favorables que minimizan el riesgo de aludes de nieve reciente:

  • Intensidad débil de precipitación
  • Vientos débiles (< 40 km/h)
  • Temperatura del aire cercana a 0ºC
  • Temperatura del aire estable o en descenso durante la nevada
  • Superficie de la nieve vieja fuertemente irregular
  • Vertiente esquiada frecuentemente

Condiciones desfavorables que agravan el riesgo de aludes de nieve reciente:

  • Fuerte intensidad de precipitación (acumulaciones grandes en poco tiempo)
  • Vientos fuertes (>40 km/h)
  • Temperaturas bajas (por debajo de -5 a -10ºC)
  • Temperatura del aire en ascenso durante la nevada
  • Superficie de la nieve vieja muy lisa o suelta
  • Vertiente raramente esquiada

ALUD DE PLACA DE NIEVE:

Deslizamiento de capas de nieve compacta y densa, pero que no se cohesionan con el sustrato inferior por presentar éste un plano de deslizamiento (nieve granulada, granos de caras planas, cubiletes o escarcha). El arranque es lineal y trasversal a la pendiente, y el depósito está formado por bloques irregulares.

Un caso particular es el Alud de placa de viento , formados a sotavento de aristas o crestas. El viento rompe los cristales en partículas finas que se cohesionan bien entre ellas formando placas rígidas, pero que no se anclan al sustrato inferior por no haber apelmazamiento.

Tipos de placas:

  • Placa de viento: más compactas, densidad de 100 a 200 kg/m3. Se distinguen facilmente.
  • Placa friable: menos compactas, densidad de 50 a 100 kg/m3. Son muy difíciles de distinguir ya que la sensación es estar en un manto de nieve reciente. La estructura de placa se forma en la base del estrato de nieve reciente por lo que al romper, lo hace linealmente, pudiendo venirse abajo toda la ladera. Son estas placas las que más víctimas producen.

Capa superficial de nieve en polvo que rompe en placa (placa friable).

Condiciones de desencadenamiento:

Se producen con la sobrecarga del manto al existir una estructura de placa dentro del mismo, hablamos entonces de inestabilidad latente debido a la existencia de una capa frágil en el interior.

Condiciones favorables que minimizan el riesgo de aludes de placa:

  • Vientos débiles (< 40 km/h)
  • Poca cantidad de nieve reciente disponible
  • Temperatura del aire cercana a 0ºC
  • Superficie de la nieve vieja fuertemente irregular

Condiciones desfavorables que agravan el riesgo de aludes de placa:

  • Vientos fuertes (>40 km/h)
  • Mucha cantidad de nieve reciente disponible
  • Temperaturas bajas (por debajo de -5 a -10ºC)
  • Superficie de la nieve vieja muy lisa o poco cohesionada

ALUD DE FUSIÓN:

Deslizamiento de nieve húmeda sin cohesión, en pequeñas coladas o transportando grandes masas de nieve. Generalmente su salida es puntual, circulando por las vaguadas entre los 20 y 50 km/h. El depósito forma un cono de bloques densos y materiales arrastrados.

En ocasiones estos aludes llegan a ser de fondo, sobre todo al final de la primavera y sobre terrenos herbáceos.

Condiciones de desencadenamiento:

Cuando en un manto de nieve húmeda formado principalmente por grano redondo, se debilitan los puentes de hielo que unen dichos granos hasta que no soporta su propio peso. Tenemos que estar vigilantes con el aumento de la temperatura.

Condiciones favorables que minimizan el riesgo de aludes de fusión:

  • Temperaturas frías
  • Cielos despejados por la noche

Condiciones desfavorables que agravan el riesgo de aludes de fusión:

  • Temperaturas altas
  • Cielos despejados por el día: fuerte radiación solar
  • Cielo cubierto por la noche
  • Lluvias moderadas
  • Nieblas húmedas

ALUD MIXTO:

En muchas ocasiones se producen aludes que son combinación de los tipos fundamentales vistos. Se producen así deslizamientos de nieve que comienzan siendo de un tipo y terminan por ser de otro. Son habituales en los grandes aludes. La caída de rocas, cornisas o seracs frecuentemente produce una rotura por sobrepeso en la capa de nieve en la que caen desencadenando el alud.

Texto: Luis Pantoja; Imágenes: equipo RECmountain

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.

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Categorías: Nivología