Nivo Guadarrama 2018/19

ESTADO DEL MANTO NIVOSO:

Nieve en superficie: Debido a las pasadas precipitaciones en las que se han alternado lluvias y nieve, con episodios de lluvia engelante, el manto se encuentra helado en superficie en todas las orientaciones, reblandeciéndose ligeramente en las solanas al mediodía. Por encima de 2200 m podemos encontrar alguna zona con nieve polvo compacta.
Espesores de nieve: Las últimas nevadas han acumulado entre 10 cm a 1800 m y 25 cm a 2100 m, con acumulaciones de más de 50 cm en laderas altas de sotavento (este y norte).
Estructura del manto: Por debajo de esta capa de hielo muy sólido existe un estrato más blando de nieve seca formado por partículas reconocibles y grano fino, y en donde persistía el manto antiguo (umbrías por encima de 2200 m) hay una capa de grano redondo recongelado.
Tests de estabilidad: En los test de estabilidad efectuados no se produce rotura (CT).

PELIGRO DE ACCIDENTES: El peligro mayor lo constituyen las placas de hielo susceptibles de provocar resbalones. Además, la escasez de nieve provoca el que afloren muchas rocas que en caso de caída pueden agravar las consecuencias.

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ADVERTENCIA: Información elaborada con estudios someros y datos limitados del manto nivoso. La valoración del peligro de aludes es sólo estimativa y corresponde al momento de estudio del manto. Para mayor información consultar el BPA de la Aemet.

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Historial de la temporada:

ESTADO DEL MANTO NIVOSO: Las últimas precipitaciones han acumulado entre 20 y 40 cm de nieve reciente sobre el suelo desnudo con una cota de nieve relativamente baja para esta época del año, unos 1200 m de altitud. La nieve se ha humedecido enseguida pero el frío nocturno ha hecho que se conserve y rehiele en cotas altas y laderas umbrías.

PELIGRO DE ACCIDENTES: Sin peligros reseñables.

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ESTADO DEL MANTO NIVOSO: Las últimas precipitaciones han dejado unos 60 l/m2 que han sido en forma de lluvia primero, y nieve después, y además acompañadas de fuertes vientos del noroeste. Esto ha provocado que se acumulen entre 20 y 30 cm de nieve nueva, que en cotas altas y umbrías reposan sobre una base anterior endurecida. En las últimas horas, la subida de las temperaturas ha vuelto a dejar lluvias hasta en cotas altas, humedeciendo mucho el manto y con episodios de lluvia engelante en altitudes por encima de los 2000 m. Aunque el manto es todavía escaso y sigue disminuyendo, en zonas altas de hoyas y tubos puede alcanzar entre 20 y 40 cm.

PELIGRO DE ACCIDENTES: Sin peligros reseñables.

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ESTADO DEL MANTO NIVOSO:

Nieve en superficie: Nieve costra ligera que rompe al pisar.
Espesores de nieve: Las últimas nevadas han acumulado entre 15 cm a 1800 m y 25 cm a 2100 m, con acumulaciones de más de 50 cm en laderas altas de sotavento (este y norte).
Estructura del manto: En hoyas y tubos de umbrías y por encima de 2100 m, todavía perdura el manto antiguo con una base húmeda y otra capa superior de costra de rehielo. Sobre esta base en donde aún perduraba, o sobre el suelo desnudo en el resto del terreno, la nevada nueva se estratifica con dureza progresivamente menor hacia las capas externas, y con una ligera costra de rehielo en superficie.
Tests de estabilidad: En los test de estabilidad efectuados, la costra fina superficial y la capa subyacente de nieve reciente muy blanda (dureza de puño) de unos 20 cm, rompían en la primera tanda de golpes (CT).

PELIGRO DE ACCIDENTES: Se han producido aludes pequeños de placa, de nieve venteada, en las zonas más empinadas de los tubos de la vertiente sureste de Peñalara del Circo de la Laguna Grande y zona cimera (se han observado 5). Existe peligro de aludes pequeños de placa, por nieve venteada, únicamente en las hoyas y tubos en donde quedaba manto antiguo, por encima de 2200 m y en orientaciones este y nordeste en donde ha habido acumulación. Las próximas precipitaciones previstas, con la cota de nieve oscilando entre los 1600 y 2000 m, podrán hacer que la situación cambie sustancialmente.

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Categorías: NATURALEZA, Nivología, Seguridad

Aludes: Situaciones Tipo

La mayoría de los boletines nivológicos que se elaboran en Europa incorporan ya una información nueva en la que se describe el peligro existente de aludes en base a unas situaciones tipo, unas condiciones estandarizadas, que nos ayudan a entender cuál es el estado del manto nivoso y el motivo de su posible inestabilidad.

Hasta ahora en los boletines nivológicos se incluía la siguiente información:

Índice de peligro según la Escala Europea:

Es una escala del 1 al 5 de menor a mayor inestabilidad. A diferencia de otras escalas fácilmente mensurables, ésta es consecuencia de la interacción de diversas variables que en su conjunto ofrecen un resultado probabilístico. Es decir, con suelo nevado nunca existe el riego 0, y aunque se estime que los aludes se puedan producir en pendientes de determinadas características, no hay que descartar el desencadenamiento de los mismos en otras diferentes.

Estado del manto nivoso:

Nos indica la distribución general del manto, el espesor de nieve en diversas cotas y orientaciones, el tipo de nieve en superficie y la descripción de las distintas capas que conforman dicho manto nivoso. Citan los aludes observados y su morfología y causas.

Peligro de aludes:

Describen la estabilidad del manto y las causas de inestabilidad, ofreciendo una idea del tipo de alud y escenarios afectados:

  • Tamaño del alud.
  • Origen accidental o espontáneo.
  • Orientación de las laderas peligrosas.
  • Altitud de la zona afectada.
  • Pendiente más propicia por su inclinación.
  • El horario más peligroso.

Probabilidad de desencadenamiento:

Describen la posibilidad de desencadenamiento atendiendo a:

  • Carga necesaria para que ocurra: sobrecarga débil (paso de una sola persona) o fuerte (paso de un grupo).
  • Por el número de laderas afectadas: aisladas <10% – algunas 10%-30% – muchas 30%-60% – mayor parte >60%
  • Probabilidad del evento: posibles (ocurrencia <50%) o probables (ocurrencia >50%)

Recomendaciones para la realización de actividades:

Nos informarán qué tipo de actividad y dónde están desaconsejadas. Además de qué laderas son propicias a aludes indicando su exposición, altitud, inclinación y duración del riesgo.

SITUACIONES TIPO:

A partir de ahora debemos familiarizarnos con la información añadidad acerca de cuál es la causa o causas que producen que exista un nivel determindao de peligro de aludes, en base a unas situaciones estandarizadas:

PELIGRO DE ALUDES POR NIEVE RECIENTE:

Indicadores:

  • Aludes recientes.
  • Intensidad de precipitación.
  • Intensidad del viento.
  • Temperatura del aire.
  • Tipo de nieve sobre la que cae la nieve nueva.
  • Cantidad de nieve reciente: 10-20 cm en condiciones desfavorables; 20-40 cm en condiciones mixtas; 40-60 cm en condiciones favorables.

Duración del peligro de 1 a 3 días. Peligro generalizado. Mayor peligro en zonas más altas. Se recomienda esperar unos días para transitar por zonas peligrosas.

Condiciones favorables que minimizan el peligro:

  • Intensidad de precipitación: débil (< 2 l/h).
  • Intensidad de viento: flojo (< 25 km/h).
  • Temperatura del aire: cercana a 0º C, estable o en descenso.
  • Superficie de la nieve subyacente: rugosa o irregular.
  • Vertiente frecuentada.

Condiciones desfavorables que aumentan el peligro:

  • Intensidad de precipitación: fuerte (> 10 l/h).
  • Intensidad de viento: fuerte (> 40 km/h).
  • Temperatura del aire: inferior a -5º C, o en ascenso.
  • Superficie de la nieve subyacente: lisa o poco cohesionada.
  • Vertiente poco transitada.

PELIGRO DE ALUDES POR NIEVE VENTEADA:

Indicadores:

  • Aludes de placa recientes.
  • Nieve cohesionada con aspecto de placa.
  • Hundimiento variable de la huella.
  • Indicios inestabilidad: sonidos, vibraciones, fisuras, …
  • Indicios de viento: cornisas, dunas, sastrguis, …

Duración del peligro de 1 ó 2 días, perdurando más con ambiente frío. Laderas de sotavento, hondonadas, canales y cambios de pendiente. Mayor peligro en zonas altas cercanas a collados y cordales. Se recomienda prestar atención a los sotaventos, acumulaciones y placas formadas. Evitar sobrecargar en exceso el manto.

Condiciones favorables que minimizan el peligro:

  • Intensidad de precipitación: débil (< 2 l/h).
  • Intensidad de viento: flojo (< 25 km/h).
  • Superficie de la nieve subyacente: rugosa o irregular.
  • Buena visibilidad.

Condiciones desfavorables que aumentan el peligro:

  • Intensidad de precipitación: fuerte (> 10 l/h).
  • Intensidad de viento: fuerte (> 40 km/h).
  • Superficie de la nieve subyacente: lisa o poco cohesionada.
  • Mal tiempo o mala visibilidad.

PELIGRO DE ALUDES POR NIEVE HÚMEDA:

Indicadores si la causa es lluvia o niebla húmeda:

  • Aludes recientes de nieve húmeda.
  • Intensidad de las lluvias o persistencia de niebla húmeda.
  • Noches de cielo cubierto y temperaturas positivas.
  • Nieve subyacente muy húmeda o mojada.
  • Hundimiento de las huellas: profundo (más arriba de las espinillas).

Indicadores si la causa es el aumento de las temperaturas:

  • Aludes recientes de nieve húmeda.
  • Noches de cielo cubierto y temperaturas positivas.
  • Insolación fuerte.
  • Nieve subyacente muy húmeda o mojada.
  • Hundimiento de las huellas: profundo (más arriba de las espinillas).

El peligro permanece durante los periodos de lluvia o niebla húmeda, o durante las horas de más calor del día. Continuará mientras no rehiele. Con noches de cielo cubierto el peligro se mantiene. Si la causa es lluvia se produce generalizada a todas las orientaciones, aumentando al avanzar la situación desde laderas bajas hasta altas. Si la causa es la temperatura alta, aumenta al avanzar la situación desde laderas al SE hasta el S y SW al avanzar el día. Afecta más a nieves poco transformadas. Se recomienda programar actividad antes de lluvias o nieblas. Esperar a que se produzca rehielo nocturno.

Condiciones favorables que minimizan el peligro:

  • Causas (calor, lluvia, niebla) poco persistentes.
  • Frío posterior a las causas de humidificación.
  • Cielos nocturnos despejados.
  • Nieves transformadas.
  • Humidificación tras varios ciclos de hielo-rehielo.

Condiciones desfavorables que aumentan el peligro:

  • Causas (calor, lluvia, niebla) que perduran en el tiempo.
  • Temperaturas elevadas.
  • Fuerte insolación.
  • Cielos nocturnos cubiertos.
  • Nieves poco transformadas.

PELIGRO DE ALUDES POR CAPAS DÉBILES PERSISTENTES:

Indicadores:

  • Aludes de nieve antigua.
  • Indicios de inestabilidad no generalizados: sonidos, vibraciones, fisuras, …
  • Presencia de capas débiles internas.
  • Planos de deslizamiento internos.

Duración del peligro de días, semanas o más. Perdura en el tiempo mientras existan capas débiles internas. Zonas con manto relativamente delgado, típicamente en las transiciones del terreno de una cresta a un valle, o de una zona llana a una con pendiente. Frecuentemente en orientaciones norte, umbrías. Se recomienda buscar capas débiles en el interior del manto. Realizar tests de estabilidad. Tener en cuenta que es raro encontrar indicios y que la ausencia de actividad de aludes no implica que el peligro no esté presente.

Condiciones favorables que minimizan el peligro:

  • Manto grueso y homogéneo.
  • Frecuencia de ciclos de hielo-rehielo.
  • Capas débiles profundas (a más de 1 m).

Condiciones desfavorables que aumentan el peligro:

  • Manto delgado y heterogéneo.
  • Temperaturas bajas y noches despejadas.
  • Capas débiles superficiales (a menos de 1 m).

PELIGRO DE ALUDES POR DESLIZAMIENTOS DE FONDO:

Indicadores:

  • Deslizamientos de fondo a la vista.
  • Existencia de grietas de reptación o surcos de percolación.
  • Manto homogéneo.
  • Nieve muy húmeda.
  • Presencia de planos de deslizamiento internos.
  • Suelos propicios por pendiente y tipo (losas de piedra, hierbas largas, prados).

Pueden ser de nieve húmeda o seca. La duración del peligro es de horas, días. A cualquier hora del día. Generalizada. Se dan primero en solanas de cotas bajas y van subiendo de cota y extendiéndose en orientación. Se recomienda no transitar zonas de grietas ni de suelos propicios.

Condiciones favorables que minimizan el peligro:

  • Manto heterogéneo y transformado.
  • Frecuencia de ciclos de hielo-rehielo.
  • Suelos irregulares o de matorral.

Condiciones desfavorables que aumentan el peligro:

  • Manto homogéneo.
  • Humidificación del manto continua.
  • Temperaturas elevadas.
  • Fuerte insolación.
  • Presencia de suelos propicios por pendiente y tipo (losas de piedra, hierbas largas, prados).

CONDICIONES FAVORABLES:

Indicadores:

  • Manto nivoso con unas pocas capas de propiedades similares.
  • Ausencia de signos de inestabilidad observados o estimados.

No se produce ningún patrón anterior. Dura días y es generalizada. Se recomienda estar atento ya que pueden producirse aludes en puntos aislados, en particular en terreno muy inclinado. Hay que estar atentos a las zonas más peligrosas y trampas del terreno en donde las consecuencias puedan ser graves.

*PLACAS DE HIELO:

Indicadores:

  • Superficie del manto con nieve muy dura o placas de hielo.
  • Persistencia de lluvia, niebla húmeda o calor seguido de noches despejadas.

La causa es el rehielo de un manto humedecido. Dura días y es generalizada. Se recomienda emplear el equipo y la técnica adecuada o esperar su transformación. *No es una situación tipo estandarizada pero nosotros la incluimos por la frecuencia de accidentes motivados por estas condiciones en las montañas del Sistema Central.

TAMAÑO DE LOS ALUDES:

A partir de este año se ha acordado además, cambiar el nombre de los aludes según su tamaño. El criterio principal establecido para clasificarlos por tamaño será su potencial destructivo, y le seguirá el criterio de longitud y volumen. Desaparecen los términos purga o colada y a ese tipo de alud lo denominamos “pequeño”; los pequeños pasan a ser medianos; los medianos grandes; los grandes, muy grandes; y los muy grandes, extremos.

Este cambio obedece a que con los términos purga y colada se daba la falsa sensación de que eran inofensivos, pero cualquier alud, por pequeño que sea, puede tener resultados graves.

Texto e imágenes: equipo RECmountain

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Categorías: NATURALEZA, Nivología, Seguridad

Placas cristalográficas

Placa Cristalográfica de aluminio NIVOLOGIC

Después de mucho tiempo tratanto de encontrar una manera de fabricarlas, hemos conseguido producir este instrumento para el estudio del manto nivoso. Una placa de aluminio anodizado con regla, clisímetro, cuadrículas de distinto tamaño y una chuleta práctica de los tipos de grano, metamorfosis y protocolos para realizar sondeos y test de estabilidad. De 1mm de grosor y del tamaño de un smartphone (15 x 9 cm), el diseño no está impreso sino grabado al ácido en el poro del aluminio para resistir su uso intenso en montaña.Diseñada para profesionales y aficionados a la nivología, especialmente pensada para guías de montaña y esquí.

171227 placanegra_P IMG-20171222-WA0005_PSi estáis interesados en ellas, podeis contactar a traves de nuestro correo: info@recmountain.com

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Categorías: Material, Seguridad

Avabag de Ortovox:

Durante estos últimos años se está popularizando el uso de las mochilas con sistema de airbag como elemento realmente vital en caso de ser atrapado por una avalancha. Ya sea para hacer freeride en el entorno de una estación de esquí, o para una travesía tranquila o un descenso extremo, este sistema resulta eficaz para no vernos enterrados si nos sorprende un alud.

Hasta ahora los sistemas comercializados resultaban, además de caros, pesados y voluminosos, y no podíamos practicar con ellos su manejo debido al precio que supone cada cartucho de gas. Pero esto está cambiando: sus precios se van abaratando aunque no tanto como desearíamos; su peso y volumen está siendo reducido drásticamente; y ya tenemos un sistema con el que podemos ensayar su disparo tantas veces como queramos. Hablamos del Avabag de Ortovox, que ha sido declarado producto más innovador del año en el segmento de “esquí”, por el jurado de la Ispo Award 2016/17.

CARACTERÍSTICAS:

– Ultraligero (690 gr) gracias a una unidad de inflado minimalista y a una construcción de la tela sin costuras ni sellado suplementario que le proporcionan mayor estanqueidad y resistencia al desgarro.

- La unidad completa se puede quitar rápida y fácilmente, y es compatible con todas las mochilas Avabag de Ortovox, tanto de montañismo (modelo Ascent 22, 28 y 30 litros), como de freeride (modelo Free Rider 20 y 22 litros), con versiones especiales para chicas.

- El mecanismo de activación se encuentra integrado en el interior de la unidad de inflado constituyendo un sistema robusto, cerrado y sin electrónica.

- El mango de activación es ergonómico, antideslizante, con dos longitudes de ajuste y fácilmente escamoteable. Su posición en la parte delantera facilita su accesibilidad incluso en las situaciones más delicadas.

- El sistema de activación puede ser entrenado (sin enroscar la botella de gas) tantas veces como se requiera. Según estudios hechos en Canada, el 12% de los usuarios de airbag no son capaces de activarlo en una situación real.

Nosotros hemos podido activarlo, afortunadamente en un simulacro, y es extremadamente sencillo. También hemos ensayado su disparo sin el cartucho de gas todas las veces que hemos querido, pudiendo así, automatizar el movimiento para estar mejor preparados. La mochila es muy cómoda y, como el sistema es minimalista, tiene una capacidad superior a lo normal en este tipo de accesorios ABS.

Estamos convencidos de que al igual que ha ocurrido con el conjunto arva, sonda y pala, elementos de seguridad que ningún rider o esquiador de montaña duda ya que sean imprescindibles, el airbag va a ir generalizándose entre este público. Sí, todavía es caro, pero ¿cuánto vale la vida?

Texto e imágenes: Ortovox y RECmountain

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.

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Categorías: Material, Seguridad

Escalas de dificultad en Esquimo

Definir la dificultad de un itinerario de esquí de montaña no es sencillo porque a los criterios objetivos hay que añadirle las diferentes condiciones de nieve y la particular innivación de la temporada que pueden alterar considerablemente su complejidad y peligrosidad. En nuestra sección de “Líneas de Esquí” hemos intentado ser lo más objetivos respecto a las condiciones en las que nos las hemos encontrado, valorando la pendiente máxima y la exposición a una caída. A continuación vamos a mostraros un cuadro comparativo de las disitntas escalas de dificultad empleadas por los autores para clasificar los itinerarios de esquí de montaña.

Cuando hablamos de escalas de dificultad en los itinerarios de esquí de montaña, hay que tener presente que es una valoración aproximada y siempre en condiciones ideales del terreno. Además de la dificultad proporcionada por las guías, debemos tener en cuenta varios factores:

Peligros objetivos:
Propios del  terreno como las grietas en los glaciares, laderas expuestas a caídas de rocas o pasos obligados por lugares estrechos y peligrosos, etc.
La inclinación media y máxima:
Debemos tener en cuenta tanto la inclinación media del itinerario como la máxima, que puede cambiar según la innivación de esa temporada. La pendiente máxima debemos considerarla si se mantiene en un tramo de al menos 5 metros.
El estado de la nieve:
Una pendiente helada de 45º de inclinación puede resultar mucho más peligrosa que otra de 55º con buena nieve.
Exposición en una caída:
Debemos tener en cuenta también las consecuencias en caso de tener una caída.

Factores determinantes: pasos estrechos.

Factores determinantes: saltos obligados.

Factores determinantes: pendiente máxima media.

Factores determinantes: tipo de nieve.

 Factores determinantes:  exposición ante una caída.

Para todos los itinerarios de esquí fuera de las pistas balizadas y de esquí de montaña, existen las siguientes escalas de dificultad:

Escala Clásica de Alpinismo:

F: Fácil. Itinerarios fáciles con escasa inclinación y buenas nieves.
PD: Poco difíciles con pendientes amplias de hasta 35º.
AD: Algo difíciles con pendientes de hasta 40º con pasos estrechos o nieves no muy buenas.
D: Difíciles de hasta 45º con pasos delicados y expuestos.
MD: Muy difíciles con pendientes de hasta 50º y peligros objetivos muy altos, y nieves de todo tipo.
ED: Esquí Extremo con pendientes superiores a 50º y necesaria una técnica muy específica.

Escala Blachere según el nivel técnico del esquiador:

EM: Esquiador medio que se desenvuelva por pendientes moderadas y amplias.
EB: Buen esquiador, capaz de afrontar pendientes de 30º y nieves difíciles.
EMB: Muy buen esquiador, hasta en pendientes de 45º, con pasos expuestos y nieves de todo tipo.
EE:Esquiador excelente:capaz de afrontar pendientes de hasta 50º, con pasajes obligatorios algo expuestos y con nieves de todo tipo.
• EX:Esquiador extremo, capaz de afrontar pendientes de más 50º, con pasajes obligatorios muy expuestos y con nieves de todo tipo.

Escala Traynard rectificada:

Es la más utilizada en las guías. La Traynard tradicional clasificaba la dificultad desde el 0 hasta el 6, actualmente se llega al 7 para tener más parecido con la escala Volo:

S1: Terrenos poco inclinados con facilidad para el giro. Zonas muy adecuadas para la iniciación en el fuera de pista.
S2: Terrenos poco inclinados o moderada inclinación pero con amplitud para el giro y sin obstáculos. Adecuadas cuando se tiene algo más de nivel.
S3: Pendiente moderada que como máximo llegará a los 35º. En este nivel se sitúan la mayoría de los descensos que se pueden considerar accesibles a esquiadores buenos o muy buenos.
S4: Pendiente mantenida superior a los 35-40º , terreno estrecho y obligado. Cualquier caída puede ser difícil de parar y, consecuentemente las consecuencias suelen ser graves.
S5: Pendientes muy fuertes, inclinación superior a los 40-45º, terreno muy obligado y con exposición. ¡Prohibido caerse!
S6: Inclinación mantenida superior a los 50º . Terrenos con obstáculos, exposición y con dificultad para el viraje. La caída es imposible de parar, puede tener consecuencias fatales. Esquí extremo.
S7: Nivel nuevo, añadido para buscar la equivalencia con la siguiente escala. El extremo de lo extremo. Se cuentan con los dedos de una mano los esquiadores en todo el mundo capaces de descender un S7.

Escala Volo (Volodia Sashahani) o Toponeige:

Está basada en la Traynard rectificada, pero es más completa pues usa tres dígitos. El primero, que va del 1 al 5, refleja la dificultad. El segundo dígito precisa aún más esa dificultad, es un subnivel (como en escalada 6a-6b-6c). Este segundo dígito va del 1 al 3, el 1 sería igual a “inferior”, el 2 a “media” y el 3 “superior”, pero cuando el primer dígito es 5, este segundo puede pasar del 3 y legar hasta el 6 que es la dificultad máxima esquiada hasta ahora (5.6). Así tendremos:

• S1.1, S1.2 y S1.3: terrenos poco inclinados o moderada inclinación con facilidad para el giro. Zonas muy adecuadas para la iniciación en el fuera de pista. Inclinación que no sobrepasa los 30º.
• S2.1, S2.2 y S2.3: moderada inclinación pero con amplitud para el giro y sin muchos obstáculos. Máximo 35º mantenidos, pero con desnivel importante.
• S3.1, S3.2 y S3.3: Pendiente mantenida superior a los 35-40º, incluso con cortos tramos hasta 45º, terreno estrecho y obligado, pasajes técnicos.
• S4.1, S4.2 y S4.3: Pendientes muy fuertes, inclinación de 40-45º mantenida (más de 200 m.), terreno muy obligado. Esquí extremo.
• S5.1, S5.2 y S5.3: Pendientes muy inclinadas, inclinación superior a los 45º en más de 300 metros o más, 50º en más de 100 metros, terreno muy obligado o estrecho y gran dificultad para el viraje.
• S5.4, S5.5 y S5.6: Inclinación mantenida superior a los 50º . Terrenos con muchos obstáculos, estrechos y con mucha dificultad para el viraje.

Grado de exposición:

La escala Volo, además, separa el concepto de exposición del de dificultad, con lo que a los dígitos anteriores, referidos exclusivamente a la dificultad, se le añade otro dígito que va del 1 al 4 y precedido por la letra “E” (Exposición). Así tendremos:

E1: terreno libre de árboles y piedras, no hay grandes obstáculos, aunque siempre cabe la posibilidad de resultar herido por no poder detenerse tras una caída.
E2: En la línea de descenso existe una barrera rocosa o un obstáculo importante que agravaría las consecuencias de una caída sin detención. Riesgo de accidente grave.
E3: Corredores serpenteantes o barreras o cortados importantes en la trayectoria del esquiador que resbalase tras la caída. Riesgo de muerte.
E4: Paredes altas, grandes obstáculos o barreras al paso del esquiador o en la trayectoria de un deslizamiento tras la caída. Riesgo máximo de golpes con percusión. Accidente mortal.

Así, un itinerario de 45º de inclinación media con pasos estrechos y con un cortado bajo ellos que obliga a hacer una diagonal para evitarlo, tendría la siguiente clasificación:
• Clasica: D (Difícil)
• Blachere: EMB (muy buen esquiador)
• Traynard: S5
• Volo: S4.3 E2

Texto e imágenes: equipo RECmountain

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.

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Categorías: Esquí de Montaña, Seguridad

Esquí en altitud

¿Qué nos mueve a escalar las montañas más altas? Nosotros lo tenemos muy claro: bajarlas esquiando. Puede parecer obsesivo pero es lo que nos impulsa a entrenar, a escalar y a viajar en busca de las mejores bajadas, de los descensos más largos y de las pendientes más empinadas. Cuanto más alto llegue, más durará la bajada.

La temporada no tiene por qué acabar cuando las nieves desaparecen de nuestras montañas. Es el momento de ir a buscarla a cordilleras más altas y, desgraciadamente, más lejanas. Los Alpes mantienen las buenas condiciones de nieve durante gran parte del año y es un terreno de juego muy técnico y exigente. Con cimas que sobrepasan ampliamente los 4000 m y casi rozan los 5000 m, allí podemos probar el material más adecuado y probarnos a nosotros mismos y nuestra capacidad de aclimatación a la altitud.

Alpes Franceses

Y si podemos ir un poco más lejos, en el Cáucaso, con varias montañas de más de 5000 m, podremos disfrutar de la nieve durante todo el año. Pero cuando pensamos en afrontar ascensiones más altas, por encima de los 5000 m, conviene, además de tener el entrenamiento y la capacidad técnica suficiente, planificar muy bien la actividad. De ello depende buena parte del éxito.

En el Cáucaso bajando el Elbrus.

Con Mariano Frutos (Mirando al Sur) en el Tien Shan.

Andes

El primer gran problema que surge es cómo llevar hasta allí esa cantidad de material, sobre todo el voluminoso paquete de esquís. Casi todas las compañías aéreas nos cobrarán por exceso de equipaje y debemos tenerlo previsto. En ocasiones hemos tenido que calzarnos las botas de esquí, pantalones y chaquetas de gore y embarcar con ello para evitar el sobrepeso. Una solución asfixiante en verano, pero eficaz.

Colas en el aeropuerto de Mineralnye Bodi.

Os aconsejamos que juntéis varios pares de esquís en el mismo paquete e incluyáis en él los bastones y piolets. Proteged los cantos para que no corten la bolsa. Y rezad para que todo llegue en buen estado y a tiempo. Además, será una buena forma de transportarlos desde las ciudades hasta los campamentos de altura, ya sea en transporte mecánico o a lomos de las mulas.

Cargando los esquís en las mulas camino de Plaza Argentina.

La elección del material más apropiado tiene dos imperativos: ligereza y fiabilidad. Nosotros no renunciamos a llevar esquís con los que nos sentimos seguros, aunque sean más pesados. Concretamente llevamos patines anchos (+ de 90 mm) y rocker como los Zag. Las fijaciones ligeras Dynafit nos han resultado eficaces pero con las pegas de colocación que pueden surgir a muchos grados bajo cero. Muy aconsejable es llevar una herramienta multiusos que nos permita rascar y limpiar el hielo que se puede formar en la fijación ya que en alguna ocasión cierran en falso y pueden saltar en el peor momento, y ser la causa de un accidente.

Con los Ubac de Zag (1,5 kg y 102 mm de patín).

Las botas deben ser calientes, ligeras pero con la rigidez suficiente que nos permitan esquiar con seguridad. Pensad que con la fatiga de la altitud, una bota muy blanda nos hará trabajar de piernas mucho más. El frío en los pies es un asunto al que le debéis prestar mucha atención ya que las botas de esquí dificultan el riego en los pies con el consiguiente peligro de congelación. Nosotros lo hemos solucionado con los calcetines más térmicos que hemos encontrado y unas polainas de neopreno tuneadas. Estas polainas no son fáciles de encontrar, nosotros las conseguimos en Internet (40below.com) y recortamos la puntera y talonera para poder colocar la fijación y esquiar con ellas. Realmente calientes y efectivas.

Cubrebotas de neopreno de fourtybelow.

Nunca llevamos cuchillas ya que cargamos con crampones y piolet de los hiperligeros. Por supuesto guantes finos y manoplas de plumas además de guantes normales. Gafas de sol y máscaras con la máxima protección solar. Arnés ligero y cordino de randonee. Arva pala y sonda de los más ligeros. Pieles mixtas. Herramienta para “ñapas” y arreglos. Y demás etcéteras como a cualquier expedición. Aconsejamos también el uso de un bastón-piolet por dos razones: con éste y un piolet ligero tenemos dos herramientas de progresión; y además, los imprevistos en este tipo de descenso pueden hacer que necesitemos llevar a mano un anclaje.

Bastón-piolet Whippet de Black Diamond.

La estrategia de ataque a una montaña alta con esquís es muy compleja. Descender con esquís y una mochila de 20 kg es algo extenuante y peligroso por lo que aconsejamos aclimatar sin ninguna prisa mientras abastecemos los campos de altura y después intentar el ataque desde lo más abajo posible y regreso al base del tirón. Si tengo que desmontar campos, lo haré tranquilamente después, cuando haya descansado. O podemos contratar porteadores de altura que nos recojan el material. Esquiar en altitud con la tienda, los sacos, la comida, hornillo y todo el resto de material es realmente complicado.

Cargando unos 20 kg camino del campo 2 en el Lenin.

Ligereza y rapidez son clave a siete mil metros, en el Lenin.

El descenso puede ser fácil o difícil técnicamente, pero lo que es seguro, es que nos vamos a encontrar con todo tipo de condiciones. Los desniveles son grandes y la nieve puede cambiar enormemente de un día a otro, sobre todo en las cordilleras de latitudes bajas, en donde al sol te cueces y con nubes te hielas. Es fácil encontrarnos con zonas de hielo vivo donde no hay cantos que agarren; o paquetones de nieve polvo que en dos días se han convertido en nieve “papa”.

Nieve podrida y rehelada.

También son habituales los “sastruguis” debido a los fuertes vientos que en ocasiones hacen imposible la progresión con los esquís puestos; o la formación de penitentes de hielo que no hay quien atraviese. Resumiendo, nos vamos a encontrar todo tipo de condiciones por lo que estad preparados para cualquier cosa.

Nieve venteada de placa de viento.

Está claro que esquiar en altitud es complicado, requiere una gran planificación y nos vamos a encontrar con toda clase de condiciones. Y además, vamos ha emplear un montón de días para uno o dos descensos en el mejor de los casos. Pero qué descensos …

Texto e imágenes: equipo RECmountain

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.

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Categorías: Material, Seguridad

Material de seguridad Ortovox

La nieve ya ha llegado y es el momento de preparar nuestro material de seguridad ante avalanchas. Si no eres experto es conveniente realizar alguna práctica o cursillo para manejarlo con eficacia. Nosotros hemos confiado en la marca Ortovox, y este es el material que llevamos:

Todos somos ya conscientes de la necesidad de llevar el equipo de seguridad necesario en nuestras salidas a la montaña invernal. La trilogía arva, pala y sonda resulta imprescindible incluso en montañas modestas como las de nuestra geografía en las que la nieve es un bien escaso. Pero el simple hecho de portear estos cacharros no son garantía de éxito ante un accidente. Debemos conocer nuestro material y sus características concretas. También debemos estar muy atentos a las señales de riesgo y saber comportarnos ante ellas. Y también es fundamental conocer los protocolos de actuación si nos vemos sorprendidos por un alud. Los minutos perdidos pueden ser vidas perdidas.

ARVA ORTOVOX 3+:

Arva digital de 3 antenas de última generación. Simple de manejar, muy completo y que puede ser actualizado a través del software.

Digital de 3 antenas, alcance de 40 m, auto test (se chequea automáticamente al encenderse).

Indicaciones intuitivas mediante símbolos: barrido en franjas (búsqueda primaria), flechas de dirección y distancia en metros (búsqueda direccional) y señal de diana con la distancia en metros (búsqueda precisa).

Multivíctimas: es capaz de discernir entre varias señales simultáneas para dirijirnos a la más potente. Botón de descarte de una señal una vez localizada la primera víctima, para seguir la búsqueda de otra señal sin perder tiempo.

Paso automático al modo de transmisión en caso de vernos sorprendidos por otro alud durante la búsqueda, después de pasar 120 segundos sin actividad.

PALA BEAST SAW:

Pala de aluminio con mango extensible y una sierra una sierra escamoteada en la empuñadura para poder cortar bloques de neieve y realizar tests de estabilidad del manto rápidamente.

SONDA 240+ carbon:

Muy ligera, de carbón y de 2,40 m de longitud.

MOCHILA ABS Tour 32 + 7:

Mochila de una capacidad de 32 litros  más una ampliación de 7, suficientemente grande para llevar todo el material imprescindible. Lleva incorporado el sistema ABS que puede ser extraído para su uso fuera de la nieve. Posee una espalda con un sistema de ventilación muy efectivo. Además tiene portaesquís o tabla de snow, portapiolets, portamaterial, bolsillo para la máscara, bolsillo para los mapas y documentación, bolsillo para pieles o crampones, rejilla para llevar el casco exteriormente, compartimento para el material de rescate, silbato en la correa pectoral e infinidad de detalles.

Detalle de los enganches para tablas (esquís o snowboard).

Detalle de los portapiolets.

Activador del ABS.

Con que solamente una vez en nuestra vida tengamos en nuestras manos la posibilidad de llegar a tiempo para salvar a alguien o podamos salir airosos de un alud, bien vale la pena que nos ahorremos unos caprichos y lo invirtamos en un arva de última generación.

Texto: Luis Pantoja; Fotos: equipo RECmountain y colección Ortovox

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Arvas digitales de 3 antenas: Ortovox 3+

Últimamente han aparecido en el mercado aparatos de rescate de victimas de avalanchas (arva) más simples de manejo y más eficaces en la búsqueda de víctimas. Los arvas digitales de 3 antenas. ¿Merece la pena jubilar nuestros antiguos aparatos analógicos de una antena? Vamos a tratar de clarificar el tema.

Todos somos ya conscientes de la necesidad de llevar el equipo de seguridad necesario en nuestras salidas a la montaña invernal. La trilogía arva, pala y sonda resulta imprescindible incluso en montañas modestas como las de nuestra geografía en las que la nieve es un bien escaso. Pero el simple hecho de portear estos cacharros no son garantía de éxito ante un accidente. Debemos conocer nuestro material y sus características concretas. También debemos estar muy atentos a las señales de riesgo y saber comportarnos ante ellas. Y también es fundamental conocer los protocolos de actuación si nos vemos sorprendidos por un alud. Los minutos perdidos pueden ser vidas perdidas.

Trilogía imprescindible de arva, pala y sonda.

Además de todo esto y con la aparición de los arvas digitales de tres antenas, a muchos de nosotros nos asalta la duda de si merece la pena jubilar nuestros arvas analógicos que además, en la mayoría de los casos están como nuevos porque afortunadamente nunca los hemos tenido que usar. Aparatos como el Pulse Barrivox, el Pieps DSP o el Ortovox 3+ incorporan las últimas tecnologías que los hacen intuitivos y completos. Como ejemplo de ellos vamos a examinar las características de este último, el Ortovox 3+:

Ortovox 3+

• Arva digital de 3 antenas:

Analiza la señal de forma digital mediante 3 antenas dispuestas en los tres ejes espaciales, por lo que es capaz de encontrar la señal emitida aún en las condiciones más desfavorables de posición relativa entre emisor y receptor. Cuando la antena se posiciona paralela a las líneas del campo electromagnético, recibe éste con mayor intensidad. Pero si forma un ángulo de 90º la señal recibida es más débil. Esto puede retrasar el encontrar la primera señal del accidentado cuando trabajamos con un arva de una antena.

Campo electromagnético y su relación con la intensidad de la señal.

• Alcance de 40 m:

Alcance de hasta 40 m en la búsqueda de la primera señal (búsqueda primaria) con indicación de nivel de batería. Todavía hay arvas sin indicación del nivel de batería, por lo que o estrenamos pilas cada vez que lo usamos, o podemos encontrarnos con que nuestro aparato emite una señal más débil, es decir llegará a menos distancia para que nos rescaten, o su alcance en recepción puede ser mucho menor de 40 m.

Barrido de hasta 40m.

• Auto test:
Se chequea automáticamente al encenderse con mensajes de error especificando la causa de un mal funcionamiento. Chequea las funciones de envío y recepción, la capacidad de la batería y los sensores.

• Test del compañero:
Chequea la señal de emisión del compañero colocado entre 0,5 y 5 metros mientras el resto del grupo se mantiene a mayor distancia. Esto facilita el método de comprobación de arvas de todos los miembros del grupo.

Sencillos indicadores de pantalla que nos guiarán en la búsqueda.

• Facilidad de uso:
Su utilización es muy instintiva, guiándonos en el proceso mediante símbolos para no perder tiempo. Una vez colocado en posición de recepción, nos indica con un símbolo de barrido en franjas, el método de búsqueda primaria. Al encontrar la primera señal pasa automáticamente al método direccional de búsqueda secundaria mediante la señalización con flechas de dirección y distancia en metros. Cuando llega a la zona próxima a la víctima, pasa automáticamente al método de búsqueda precisa del lugar de enterramiento mediante una señal de diana con la distancia en metros.

Método de búsqueda en alud

• Multivíctimas:
Es capaz de discernir entre varias señales simultáneas (hasta 3), distinguiendo la más cercana. En caso de más víctimas avisa de la existencia de 4 ó más. En el caso de los arvas analógicos, estos no pueden discernir una señal de otra y puede darnos indicaciones puntuales erróneas.

• Marcación de señal de víctima encontrada:
Botón de marcación para el descarte de una señal. En el caso de varias víctimas, estos aparatos te dirigen a la señal de mayor potencia y te muestran la existencia de otras señales. Una vez localizada la primera víctima y mientras otros miembros del equipo rescatador la liberan, nosotros podemos descarta esa señal y seguir la búsqueda de una segunda señal sin perder tiempo.

Función de multivíctimas y botón de marcación de señal.

• Paso automático al modo de transmisión:
En caso de vernos sorprendidos por otro alud durante la búsqueda, después de pasar 120 segundos sin actividad en el modo de recepción, pasa automáticamente al modo de emisión.

• Posibilidad de actualización de software:
Podemos descargarnos las últimas versiones del software de funcionamiento y tener permanentemente actualizado nuestro aparato.

En plena búsqueda y con mala visibilidad. El tiempo es oro.

A diferencia de otros casos, vemos que los aparatos más sofisticados son los más adecuados para personas con poca experiencia o práctica en actividades en terreno nevado. A la inexperiencia hay que sumarle el estrés que supone enfrentarse a una situación de vida o muerte, que puede llegar a desorientarnos, confundirnos y olvidar los protocolos de actuación y seguridad. Gracias a la facilidad de uso e indicaciones de cómo actuar durante cada fase de la búsqueda, los menos expertos podrán ser más eficaces en caso de accidente. Para personal experimentado los arvas tradicionales pueden ser igualmente de eficaces que los nuevos, pero por poco tiempo que podamos ahorrar en caso de victimas de alud, este resultará muy, pero que muy valioso.

Alud de placa en los 3 Valles provocado por esquiadores, afortunadamente sin víctimas.

Con que solamente una vez en nuestra vida tengamos en nuestras manos la posibilidad de llegar a tiempo para salvar a alguien, bien vale la pena que nos ahorremos unos caprichos y lo invirtamos en un arva de última generación.

Agradecemos a Ortovox (www.ortovox.com) el habernos prestado las imágenes que ilustran este artículo.

Texto e imágenes: equipo RECmountain

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