Aludes. Avalanchas

Los aludes o avalanchas son uno de los mayores peligros a los que nos enfrentamos en nuestras actividades en la montaña. Por poca nieve que haya, el peligro puede estar ahí (no existe el riesgo 0). Entender las causas de desencadenamiento y los diferentes tipos de aludes según las condiciones nivológicas que tenemos, puede ayudarnos a prevenirlos.

El manto nivoso permanece en equilibrio si sus fuerzas de tracción (peso del manto nivoso y el ángulo de la pendiente) son compensadas por las de resistencia (anclajes al suelo, cohesión de la nieve y rozamiento de los granos). Este equilibrio se puede romper por sobrecarga del manto (paso de animal o persona, caída de más nieve o lluvia y caída de cornisas o seracs) o disminución de la resistencia (metamorfosis del manto nivoso).

FACTORES NATURALES QUE ROMPEN EL EQUILIBRIO:

Aumento de las fuerzas de Tracción:

  • Nevadas: aumento del peso por la nieve nueva.
  • Lluvias: aumento del peso por el agua caída.
  • Transporte de nieve por el viento, sin precipitación: aumento del peso de la nieve acumulada.
  • Movimientos lentos del manto nivoso: cambios en las tensiones por fluencia, deslizamiento y reptación.

El peso de nuevas nevadas provoca el aumento de las fuerzas de tracción.

Disminución de las fuerzas de Resistencia:

  • Lluvia: pérdida de cohesión por humidificación del manto.
  • Niebla: pérdida de cohesión por humidificación del manto.
  • Movimientos lentos del manto nivoso: pérdida de anclajes.
  • Pérdida de cohesión por metamorfismo de gradiente térmico o de fusión.
  • Planos de deslizamiento y percolación de agua líquida en ellos.

Los movimientos de reptación del manto pueden producir pérdida de anclajes.

FACTORES ACCIDENTALES (NATURALES O HUMANOS) QUE ROMPEN EL EQUILIBRO:

Aumento de las fuerzas de Tracción:

  • En este caso se considera un aumento rápido pero temporal de las tensiones que producirá desequilibrios por inestabilidad latente.
  • Paso de uno o varias personas o animales.
  • Caída de rocas, cornisas o seracs.

Sobrecarga producida por el peso de un esquiador que provoca el aumento de las fuerzas de tracción.

MORFOLOGÍA DE LOS ALUDES:

Causas del desencadenamiento:

Un alud puede tener una salida espontánea debido a causas naturales, o un desencadenamiento accidental provocado por el paso de personas o animales, o por caídas de cornisas o seracs.

La caída de una cornisa o el paso de una persona pueden desencadenar accidentalmente una avalancha.

Punto de ruptura:

Pueden tener un origen puntual, o un origen lineal perpendicular a la dirección de deslizamiento.

Origen puntual del desencadenamiento.

Ruptura lineal transversal a la pendiente.

Profundidad del plano de deslizamiento:

Este plano puede estar en el interior del manto y provocar un alud de superficie, o estar en el suelo y producir un alud de fondo que deja el suelo al descubierto.

Alud de superficie que desliza sobre otras capas de nieve.

Alud de fondo que desliza sobre el suelo.

Trayectoria:

Son aludes de ladera si la trayectoria es ancha y se desliza por la pendiente, o de corredor si es más o menos estrecha y sigue las vaguadas del relieve, siendo en este último caso, previsible.

En las trayectorias previsibles que afectan a la población, se construyen defensas para evitar daños.

Depósito:

El depósito de acumulación puede estar formado por una masa homogénea pulverulenta, por bolas o por bloques más o menos grandes.

Depósito pulvurulento de nieve reciente.

Depósito en bolas de nieve húmeda.

Depósito de bloques de la ruptura de una placa de viento espesa.

Tamaño:

Tipo de nieve:

Dependiendo del tipo de nieve que arrastren, podemos distinguir los de nieve reciente, los de placas de nieve y los de nieve húmeda.

ALUD DE NIEVE RECIENTE:

Deslizamiento de masas de nieve reciente sin cohesión, pudiendo ser pequeñas coladas o enormes masas devastadoras. Tienen un arranque puntual y su depósito es una masa amplia y homogénea (nieve seca), o una acumulación de bolas (nieve húmeda).

Un caso particular es el Alud de nieve polvo, en el que la nieve se mezcla con el aire produciendo una nube asfixiante de gran velocidad (hasta 100 km/h) y poder destructivo.

Condiciones de desencadenamiento:

Se producen al acumularse espesores de nieve importantes en pendientes propicias. Cuanto más intensa sea la nevada (más acumulación en menos tiempo), mayor es el riesgo al no permitir apelmazamiento mecánico:

Condiciones favorables que minimizan el riesgo de aludes de nieve reciente:

  • Intensidad débil de precipitación
  • Vientos débiles (< 40 km/h)
  • Temperatura del aire cercana a 0ºC
  • Temperatura del aire estable o en descenso durante la nevada
  • Superficie de la nieve vieja fuertemente irregular
  • Vertiente esquiada frecuentemente

Condiciones desfavorables que agravan el riesgo de aludes de nieve reciente:

  • Fuerte intensidad de precipitación (acumulaciones grandes en poco tiempo)
  • Vientos fuertes (>40 km/h)
  • Temperaturas bajas (por debajo de -5 a -10ºC)
  • Temperatura del aire en ascenso durante la nevada
  • Superficie de la nieve vieja muy lisa o suelta
  • Vertiente raramente esquiada

ALUD DE PLACA DE NIEVE:

Deslizamiento de capas de nieve compacta y densa, pero que no se cohesionan con el sustrato inferior por presentar éste un plano de deslizamiento (nieve granulada, granos de caras planas, cubiletes o escarcha). El arranque es lineal y trasversal a la pendiente, y el depósito está formado por bloques irregulares.

Un caso particular es el Alud de placa de viento , formados a sotavento de aristas o crestas. El viento rompe los cristales en partículas finas que se cohesionan bien entre ellas formando placas rígidas, pero que no se anclan al sustrato inferior por no haber apelmazamiento.

Tipos de placas:

  • Placa de viento: más compactas, densidad de 100 a 200 kg/m3. Se distinguen facilmente.
  • Placa friable: menos compactas, densidad de 50 a 100 kg/m3. Son muy difíciles de distinguir ya que la sensación es estar en un manto de nieve reciente. La estructura de placa se forma en la base del estrato de nieve reciente por lo que al romper, lo hace linealmente, pudiendo venirse abajo toda la ladera. Son estas placas las que más víctimas producen.

Capa superficial de nieve en polvo que rompe en placa (placa friable).

Condiciones de desencadenamiento:

Se producen con la sobrecarga del manto al existir una estructura de placa dentro del mismo, hablamos entonces de inestabilidad latente debido a la existencia de una capa frágil en el interior.

Condiciones favorables que minimizan el riesgo de aludes de placa:

  • Vientos débiles (< 40 km/h)
  • Poca cantidad de nieve reciente disponible
  • Temperatura del aire cercana a 0ºC
  • Superficie de la nieve vieja fuertemente irregular

Condiciones desfavorables que agravan el riesgo de aludes de placa:

  • Vientos fuertes (>40 km/h)
  • Mucha cantidad de nieve reciente disponible
  • Temperaturas bajas (por debajo de -5 a -10ºC)
  • Superficie de la nieve vieja muy lisa o poco cohesionada

ALUD DE FUSIÓN:

Deslizamiento de nieve húmeda sin cohesión, en pequeñas coladas o transportando grandes masas de nieve. Generalmente su salida es puntual, circulando por las vaguadas entre los 20 y 50 km/h. El depósito forma un cono de bloques densos y materiales arrastrados.

En ocasiones estos aludes llegan a ser de fondo, sobre todo al final de la primavera y sobre terrenos herbáceos.

Condiciones de desencadenamiento:

Cuando en un manto de nieve húmeda formado principalmente por grano redondo, se debilitan los puentes de hielo que unen dichos granos hasta que no soporta su propio peso. Tenemos que estar vigilantes con el aumento de la temperatura.

Condiciones favorables que minimizan el riesgo de aludes de fusión:

  • Temperaturas frías
  • Cielos despejados por la noche

Condiciones desfavorables que agravan el riesgo de aludes de fusión:

  • Temperaturas altas
  • Cielos despejados por el día: fuerte radiación solar
  • Cielo cubierto por la noche
  • Lluvias moderadas
  • Nieblas húmedas

ALUD MIXTO:

En muchas ocasiones se producen aludes que son combinación de los tipos fundamentales vistos. Se producen así deslizamientos de nieve que comienzan siendo de un tipo y terminan por ser de otro. Son habituales en los grandes aludes. La caída de rocas, cornisas o seracs frecuentemente produce una rotura por sobrepeso en la capa de nieve en la que caen desencadenando el alud.

Texto: Luis Pantoja; Imágenes: equipo RECmountain

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.

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Categorías: Avalanchas, Nivología, Seguridad

Acumulaciones Guadarrameñas del 2013

La temporada antepasada tuvo un comienzo muy flojo y un final apoteósico. #endlesswinter decían en los Alpes. El Pirineos llegó a haber tanta nieve que algún amigo freerider nos llegó a comentar que se empezaron a aburrir de ver las montañas planas, sin rocas donde saltar. Hombre, no creo que se aburriesen mucho, la verdad. Aquí en el Sistema Central vivimos un final de temporada “histórico”. Los años anteriores habían sido tan malos, que al ver que ante la llegada del verano seguíamos esquiando, todo el mundo enloqueció un poco. Hacía unos cuantos años que no ocurría. En este reportaje no vamos a hablar de la meteorología ni las condiciones que favorecieron esta situación, pero queremos mostraros unas imágenes que hemos tomado desde los mismos puntos concretos en invierno y en verano, en donde se pueden apreciar los enormes espesores de nieve que llegó a haber durante el invierno y la primavera del 2013 en Peñalara. Algunas rocas de 30 metros aparecen completamente cubiertas. ¿Que no? Juzgad vosotros:

 

Esta es la Hermana Mayor de Dos Hermanas, en el colladito que hay en la zona de La Ceja. La segunda foto es del mismo lugar, fotografiado desde un lugar más elevado y cercano a la anterior foto. No hemos podido igualar el punto de vista porque en esta foto estamos situado a, mínimo, 10 o 15 metros sobre el suelo. Las grietas tenían esa profundidad.

 

Cornisa de La Ceja en Peñalara. Para hacernos una idea de las dimensiones nos podemos fijar en las personitas que están pasando por encima del labio de ruptura en la segunda foto.

Cascada de la Pared Negra, el Trapecio, el Tubo Central de Peñalara y alrededores. Merece la pena fijarse en cada una de las rocas de esta ladera y comparar las dos fotos.

Tubo del Robot. Se aprecia muy bien el espesor en la esquina inferior derecha de las fotos.

Pared de Zabala, refugio de Zabala y gran parte de la Solana de la Hermana Mayor. En la foto de verano (posterior) se ven muy claramente las zonas rocosas que han estado cubiertas por la nieve en invierno, porque están más verdes debido al efecto de los líquenes. Destacan mucho las acumulaciones que se ven en la esquina inferior derecha, lo que corresponde a la zona comprendida entre la Canal de Zabala (el llamado Gandalf) y la placa Teresa (que no se ve en las fotos pero que llegó a cubrirse casi entera). La mayoría de las rocas próximas a la cima de la Hermana Mayor en la solana están cubiertas, es una pena que la niebla no lo deje ver bien.

Detalle de la vía Mayte, en el muro de Zabala. Alberto la abrió con los esquís saltando la zona inferior, casi vertical, donde se sitúa la vía de escalada deportiva que tiene el mismo nombre cuya graduación es de 6a. Llevábamos muchos años con esta línea en mente. Tan sólo es posible hacerla cuando las condiciones de nieve lo permiten, así que no podíamos dejar pasar esta oportunidad. Hacía mucho tiempo que no veíamos esta zona tan cargada.

Canal de Zabala (llamada corredor Gandalf). Otra línea que pudimos realizar durante el 2013. Os habéis fijado en los escaladores que están en la derecha? Puede que en ese lugar hubiese fácilmente 20 metros de acumulación. En esta foto también se ve muy bien el efecto de los líquenes tras cubrirse las rocas por la nieve.

Este es el paso más difícil de esta canal. Javier Jiménez fue el primero en resolverlo, esta es la imagen que retrata el momento justo en el que se decidió a dar el paso, un salto con giro de más de 180º para poder caer varios metros más abajo en la continuación del corredor. Puede que no se aprecie bien la verticalidad de este sitio, pero es realmente aéreo.

Caseta de los guardas en el punto de confluencia de las dos morrenas laterales de la hoya central de Peñalara. En zonas bajas también hubo grandes ventisqueros.

La primera de estas fotos está hecha también en el 2013, desde la cima de Siete Picos. La hizo Alberto antes de bajar por la Canal de la X por primera vez. Es curioso que, sin saberlo, hiciera la misma fotografía que Luis, cuando descendió también por primera vez la misma canal en el año 1996. Si así llegaron a estar las cimas a 2100 metros, no nos imaginamos como estaría Peñalara durante ese año. Aun no hemos conseguido ninguna foto del macizo de Peñalara y Claveles hecha después del temporal de nieve del 96. ¡Seríamos capaces de pagar una recompensa por ella!

Texto: Álvaro Pantoja; Imágenes: equipo RECmountain

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Gráficos de nieve en la Sierra de Guadarrama

Gráfico de como va la temporada de nieve en la Sierra de Guadarrama en el Puerto de Navacerrada a una altitud de 1880 m, comparada con los espesores medios y los máximos registrados en los últimos 32 años. En apenas una semana hemos pasado de temporada muy excedentaria a muy deficitaria.

En la Sierra de Guadarrama y Ayllón hemos alcanzado espesores de nieve que corresponden a temporadas muy excedentarias y en este final de temporada nos aproximamos a los años de espesores máximos. La evolución diaria del espesor de nieve se representa con barras de color morado. La línea verde representa el espesor máximo diario alcanzado en dicho periodo. Las líneas azules corresponden al espesor medio diario de nieve desde 1981 a 2013. Anteriormente al año 1981 no se registraban los espesores de nieve de forma continua, pero existen registros de nevadas que acumularon espesores de más de 3 metros en diferentes años de entre 1950 y 1980.

Para valorar si la medida del espesor de nieve diario se encuentra dentro de la normalidad, o bien es excedentario o deficitario, hay que fijarse en las líneas azules más finas, alejadas respecto a la media. La valoración se obtiene a partir del porcentaje (%) que representa el valor diario respecto a la media y su ubicación dentro de uno de los intervalos delimitados por las curvas siguientes:

  • Espesor < 30% : Muy deficitario

  • Espesor entre 30% – 190% : Normal

  • Espesor >190% : Muy excedentario

Basado en el método utilizado por el Institut Geologic de Catalunya

Texto: Toño Fernández-Cañadas

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La gran nevada de 1996 (I/II)

La nevada del 96 es una de las mayores que se recuerdan en los últimos 40 años. No se han registrado espesores tan grandes en el Sistema Central desde hace unas cuántas décadas. Todos los esquiadores madrileños soñamos con que se repita una situación así, que tuvo una serie de peculiaridades y consecuencias que analizaremos en este artículo. Hemos intentado recopilar todas las fotografías que hemos podido, tanto nuestras como de otras personas, a las cuales agradecemos infinitamente que hayan colaborado con nosotros. Muchas de ellas no habían sido publicadas todavía y algunas las hemos encontrado rebuscando en internet.

El inicio de la temporada de nieve 1995 – 1996 fue bastante normal, incluso deficitario. En Diciembre se llegó a registrar un espesor de 0,5 metros en la estación del observatorio meteorológico del Puerto de Navacerrada, pero las nevadas cesaron y la navidad fue muy escasa de nieve. De hecho, se reemplazaron los trineos de perros por carros con ruedas en una carrera que se realizó en el Valle de la Fuenfría. El año 1996 empezó siendo bastante malo.

Los datos que ofrecemos a continuación son datos históricos de la Agencia Estatal de Meteorología (AEMET). El espesor se mide a las 07:00 horas solares y los valores de precipitación se obtienen de las 24 horas siguientes.

19 de enero de 1996. Espesor registrado en el Puerto de Navacerrada: 5 cm. Precipitación: 13 l/m2.

La situación comenzó con la formación de un vórtice depresionario (no muy profundo) al NW de la Península Ibérica que produjo una advección de aire frío en capas bajas y el levantamiento de una lengua de aire cálido del sureste. La baja quedó estacionaria al W de la Península durante los días 20, 21 y 22 provocando convergencia en las Sierras de Gredos y Guadarrama de la masa de aire frío del NW que se colaba por la portilla del río Alberche, y la de aire cálido y muy húmedo del sur y del este que llegó por el Portillo de Hellín.

20 de enero de 1996. Espesor registrado en el Puerto de Navacerrada: 16 cm. Precipitación: 11 l/m2.

21 de enero de 1996. Espesor registrado en el Puerto de Navacerrada: 53 cm. Precipitación: 143,5 l/m2.

El viento cálido del sur y este procedente del Mediterráneo remontó las invasiones de aire frío que circulan por los valles del Jarama- Henares y Alberche-Guadarrama, situándose la rampa de ascenso desde Madrid hasta el Puerto de Navacerrada donde se produjo la mayor convergencia. Estas masas de aire cálido y muy húmedo del sur se encontraron en su ascenso con un embolsamiento de aire muy frío en altura. Esto es lo que dio lugar a las nevadas más copiosas, el día 21: 166 l/m2 en 24h en el Puerto de Los Leones; 150 l/m2 en 24h en el Puerto de Navacerrada. Este valor fue el máximo registrado hasta la fecha en este lugar desde que se recogen datos, allá por 1920.

La baja estacionaria al W peninsular siguió enviando oleadas frontales y las nevadas continuaron los días 22, 23 y 24 pero no tan copiosas. En el mes de enero cayeron en total 559 litros/m2 (470 en forma de nieve), un valor no registrado hasta la fecha. Este es el segundo récord que se batió en el observatorio del entonces Instituto Nacional de Meteorología. Si consideramos que la media anual en este lugar es de unos 1326 l/m2, nos podemos hacer una idea de ello.

En esta imagen del satélite Meteosat se aprecia perfectamente la borrasca estancada enviando sucesivas oleadas fromtales en las primeras horas de la tarde del 21 de enero. Es en este momento en el cual dio comienzo la verdadera gran nevada. Mientras escribo esto, se me herizan los pelos…

Según nos ha comentado algún antiguo empleado de la estación de esquí, esa tarde tuvieron que huir de allí al ver cómo por momentos todo quedaba atrapado por la nieve. No hicieron lo mismo los varios centenares de personas que se quedaron en las residencias aquella noche sin saber lo que les esperaba… recordemos que era domingo y el Puerto estaba lleno de esquiadores y empleados que se vieron atrapados esa noche y decidieron esperar.

22 de enero. Espesor registrado en el Puerto de Navacerrada; 150 cm. Precipitación: 71 l/m2.

Tal y como yo lo recuerdo personalmente, no fue para tanto. Entonces tenía 3 años y mi hermano 5. Había caído una buena nevada, pero nada excepcional para lo que estábamos acostumbrados. A medida que fuimos llegando a las casas más altas de Cercedilla, por la zona de Camorritos, nos fuimos encontrando con espesores cada vez mayores y algún que otro árbol caído por el peso de la nieve. Aquí siempre se ha dicho que las mejores nevadas caen cuando la temperatura supera los 0ºC, qué mejor ejemplo que este.

Mientras tanto, el tráfico estaba completamente interrumpido en los puertos de montaña. La mayoría de ellos quedaron inaccesibles a las máquinas quitanieves debido a la enorme cantidad de pinos que cayeron por el peso de la nieve en las ramas. Las carreteras estaban bloqueadas. Por si fuera poco para los que se habían quedado atrapados en el Puerto de Navacerrada, el suministro eléctrico se fue

23 de enero. Espesor registrado en el Puerto de Navacerrada: 170 cm. Precipitación: 52,5 l/m2.
Despejar la carretera no era un trabajo fácil. Hacía falta ayuda de los bomberos para talar los troncos de los árboles caídos que se iban encontrando las máquinas bajo la nieve y que previamente había que desenterrar. Algunas personas decidieron bajar andando desde el Puerto hacia Cercedilla, siendo recogidos por la Guardia Civil en los puntos en los que la carretera se encontraba más o menos despejada.

24 de enero. Espesor registrado en el Puerto de Navacerrada: 175 cm. Precipitación: 8,5 l/m2.

Los días 25 y 26 de enero hubo una tregua de buen tiempo. El sol salió al fin y algunos empleados del Puerto de Navacerrada accedieron por la carretera. Fue el caso de Luis Pantoja, responsable en ese momento de enviar los datos meteorológicos. Por suerte, ningún dato faltó durante este episodio, debido a que el jefe del observatorio se quedó encerrado allí toda la semana. Sin Gregorio, no sería posible contrastar los datos de precipitación de los que estamos hablando.

El viento fue otro gran protagonista en este episodio de nevadas. Podemos apreciar las dunas en la nieve y los enormes ventisqueros que se habían formado. Todo estaba cubierto por una gruesa capa de cencellada, algo bastante normal en esta sierra.

Tras estos muros de nieve se encontraba el aparcamiento de Dos Castillas.

Grandes ventisqueros, ventanas tapadas y coches cubiertos completamente por la nieve en los edificios de los Cogorros. Días más tarde, este cartel del INM de la foto quedaría sepultado y el coche, que por suerte pudo ir siendo desenterrado, quedó finalmente atrapado en un agujero de 2 metros y medio.

El jardín meteorológico está rodeado por una valla de unos 3 metros de altura. El día 25 de enero este era su aspecto. El 2 de febrero el lugar de medición alcanzaría el máximo espesor registrado en todo el año 1996: 230 cm de nieve. Aquel día no hizo falta abrir la puerta ni saltar la valla para entrar, porque esta directamente había desaparecido.

Para que no exista confusión, comentamos que este no ha sido el máximo espesor registrado. En 1972, por ejemplo, se estuvieron registrando durante una larga temporada espesores de entre 250 y 350 cm de nieve en el mismo lugar, con la diferencia de que en aquella ocasión no fue producto de una sola nevada sino de un largo periodo de nevadas continuas dentro de valores de precipitación algo más usuales. Hay fotografías antiguas muy buenas en esta página del foro de Nevasport.

Así se encontraron el aparcamiento de Cotos y la carretera de Valdesquí nuestros amigos de la Venta Marcelino. (Foto: Archivo Venta Marcelino).

Siete Picos, 26 de enero de 1996. Fijaos bien en la ladera sin pinos del 5º pico. Si conocéis esa zona (proximidades de la canal de la K) sabréis que es una ladera formada por grandes bloques y placas rocosas. En la foto, parece casi liso. Tan sólo están descubiertos de nieve los extraplomos de la parte inferior de la Canal de la X. Todo lo demás está forrado por nieve y cencellada. Irresistible.

Esta fotografía está tomada por el Patriarca Rider desde el mogote de rocas de la cima del Séptimo Pico. Los pinos cimeros no eran más que pirámides de cencellada y nieve semienterradas. Normalmente para llegar al vértice geodésico hay que trepar para superar estos 15 o 20 últimos metros. En el 96 este escalón desapareció debido a la presencia de un ventisquero gigante por el que se podía subir andando perfectamente.

Autorretrato desde la cima de Siete Picos. El ventisquero del que hablábamos se aprecia malamente a la izquierda. En estos momentos Luis se disponía a bajar por la Canal de la X, como tantas veces había soñado y como posteriormente lo hemos hecho nosotros.

Primera foto del descenso, ya en la línea de comienzo del pinar. Aun quedaban unos cuantos giracos en el powder.

Nos gusta mucho reconocer todos los lugares de las fotos antiguas y se nos suele dar bastante bien, pero aún no hemos sabido encontrar este sitio. Demasiada nieve como para saber cuál es la roca de la derecha. Lo encontraremos…

Este sitio sí que sabemos cuál es. Bajando por el pinar nos vamos encontrando con una serie de planchas de roca que dejan esta ladera al descubierto. Las nubes de la cima indicaban bien que era el fin de la tregua

27 de enero. Espesor registrado en el Puerto de Navacerrada: 175 cm. Precipitacion: 38,5 l/m2.

Vuelven las precipitaciones. Las tareas de limpieza en los puertos continúan y ya eran muchas las personas que habían subido a marcar con palos la situación de sus vehículos para que no fuesen destrozados por la rolba. De todas maneras, no era suficiente marcarlos para dejarlos a salvo. Los que no los intentaron desenterrar dejaron que la húmeda nieve se apelmazara sobre ellos, hundiendo la suspensión y destrozándolos poco a poco. (Foto: www.listadotren.es via anden1.org).

28 de enero. Espesor registrado en el Puerto de Navacerrada: 180 cm. Precipitacion: 82, l/m2.

En esta foto se pueden apreciar a la derecha una gran cantidad de troncos de pinos talados en el margen de la carretera del Puerto de Navacerrada. Continuaba nevando con relativas altas temperaturas y la nieve era muy húmeda. Si comparamos la variación del espesor con la precipitación caída esos días, veremos que gran parte de lo que caía contribuía en mayor medida a apelmazar y compactar el manto.

Encontré esta fotografía en foro.tiempo.com y es procedente del foro de Nevasport, según @meteomostoles.

29 de enero. Espesor registrado en el Puerto de Navacerrada: 190 cm. Precipitacion: 4, l/m2.

Fuente de los Geólogos, accediendo a pie por la carretera que sube desde Cercedilla…

…y accediendo con esquís de travesía desde el otro lado, después de dejar el coche en los restaurantes La Isla y Pinos Puente, por la carretera que sube del Paular a Cotos. (Foto: Roberto Guirao).

Foto: Roberto Guirao.

Bajando el muro de nieve para entrar al edificio del Club Alpino, al cual normalmente se accedía subiendo unos escalones. Durante la noche, la chimenea, de 1 metro de ancho no pudo soportar el peso de la nieve. (Foto: Roberto Guirao).

Esta excavadora se encontraba en la parte superior de la pradera de Cotos, a unos metros del lugar en el que ahora se encuentra la caseta de los guardas.(Foto: Roberto Guirao).

Fueron nevadas muy húmedas y no muy frías. No veremos muchas fotos de huellas profundas, Esto nos da idea del nivel de compactación y la densidad del manto. (Foto: Roberto Guirao).

Uno de cada diez pinos estaba tronchado. (Foto: Roberto Guirao).

Ventisqueros en el Puerto de navacerrada. (Foto: Carlos Muñiz).

Cuanto más tiempo pasaba, más difícil era retirar la nieve. El proceso de apelmazamiento se veía reforzado por la humedad de la niebla y las ya débiles precipitaciones que continuaban cayendo. (Foto: Carlos Muñiz).

Fantasmagórica imagen del interior de los remontes de La Pinilla. (Foto: foro de Nevasport).

Muros de nieve de varios metros de altura en el antiguo edificio de Dos Castillas. (Foto encontrada en foro.tiempo.com).

Apartando la nieve en el mismo lugar. Tanto esta como las siguientes fotografías de Javier Urbón pertenecen al reportaje que podemos encontrar en su blog sobre estea nevada, en este enlace que os recomendamos consultar.

A los lados de la carretera del Puerto se encontraban los coches que no habían sido desenterrados. Poco a poco la nieve fue apelmazándose, helándose, humedeciéndose y rehelandose. Cuando, semanas más tarde, esta fue desapareciendo, ya nada se pudo hacer con las chatarras aplastadas que quedaron. (Foto: Javier Urbón).

Pese a las duras condiciones, nadie dejó de trabajar durante estos días. (Foto: Javier Urbón).

Frente a los edificios de la Escuela española de esquí. (Foto: Javier Urbón).

A la transformación del manto debido a las condiciones meteorológicas había que sumarle toda la nieve sucia y acuosa de la carretera que apartaban las rolbas. Si aún no habías desenterrado tu coche, lo tenías difícil. (Foto: Javier Urbón).

Frente a la Venta Arias, otro coche más atrapado más. (Foto: Javier Urbón).

Parte de la nieve que tiraban las máquinas quitanieves eran bloques de rehielo. (Foto: Javier Urbón).

Aparcamiento del Puerto de Navacerrada, al fondo la Loma del Noruego. (Foto encontrada en foro.tiempo.com).

Muros de nieve a los dos lados de la carretera que une el Puerto de Navacerrada y el de Cotos a la altura de Arroyo Seco. (Foto: Carlos Muñiz).

Esta es una de las imágenes más características de esta nevada. (Foto encontrada en foro.tiempo.com).

Esto era lo mínimo que le podía ocurrir a los coches que no habían sido marcados antes del paso de la rolba. (Foto: Javier Urbón).

La Venta Marcelino. (Foto: Javier Urbón).

Esta es la carretera del Puerto de Cotos. Fue lo que más se tardó en abrir, aunque algunos dicen haber podido acceder con todoterreno desde Rascafría. (Foto: Javier Urbón).

Nuestro amigo Javier mide 1,85 m. Podéis imaginaros el espesor que había en el aparcamiento de Cotos. (Foto: Javier Urbón).

Muy cerca de la Laguna grande de Peñalara. (Foto: Javier Urbón).

Cascada de la Pared Negra en Peñalara. Los primeros resaltes estaban totalmente cubiertos. (Foto: Javier Urbón).

No sabemos hasta qué punto está velada esta imagen de los Siete Picos, pero la cresta y el pinar se ven muy blancos… la foto está hecha desde la carretera que sube hacia el Ventorrillo. (Foto encontrada en foro.tiempo.com).

Fuente de los Geólogos. (Foto encontrada en foro.tiempo.com).

Las laderas de La Bola estaban lisitas, lisitas. Esta curva es la que hay inmediatamente después del desvío a la estación de tren del Puerto de Navacerrada. (Foto: Fernando Llorente).

Aquí las tareas de limpieza con la rolba no cesaron en varios días. (Foto: Javier Urbón).

Estación de tren del Puerto de Navacerrada. Volvió el sol. (Foto encontrada en foro.tiempo.com).

De nuevo, la calle que sube a las taquillas de La Bola. Justo detrás, el muro de nieve que separaba la carretera del aparcamiento. (Foto: Fernando Llorente).

Los ventisqueros y las cornisas que se formaron en el aparcamiento de el Puerto eran considerables… (Foto: Luis M. Peña)

Los empleados de la estación de esquí tuvieron que cavar túneles para acceder a lsu lugar de trabajo. Este concretamente es el depósito que hay en la zona superior de la pista de El Bosque. (Foto: Luis M. Peña)

Telesilla de El Bosque. Los pinos escondidos en bloques de nieve y hielo. (Foto: Luis M. Peña)

Telesilla de la pista del Telégrafo. (Foto: Luis M. Peña).

La caseta de enfermería que hay frente al telesilla de La Bola tenía las puertas completamente tapadas. (Foto: Luis M. Peña).

Grandes dunas de viento en la ladera oeste de Guarramillas. (Foto: Luis M. Peña).

El antiguo telesquí de La Bola completamente petrificado… (foto: Luis M. Peña)

…y en algunos tramos, enterrado. (Foto: Luis M. Peña).

Esta es de las pocas panormámicas que hemos conseguido del macizo de Peñalara y Claveles, gracias a Javier Urbón. No solo nos sorprende la cantidad de nieve en los cordales, también llama la atención la homogeneidad del terreno en las lomas próximas al pinar, por ejemplo, la Hoya de Pepe Hernando. Esta imagen está realizada en la subida a La Najarra. (Foto: Javier Urbón).

Soto del Real visto desde La Najarra. (Foto: Javier Urbón).

Cancho de los Gavilanes en el circo posterior de la Pedriza, collado Matasanos y casi Asómate de Hoyo. (Foto: Javier Urbón).

Descenso de La Najarra, cara sur. Es la bajada desde la loma entre la cima y el pequeño refugio en dirección a la Pedriza. (Foto: Javier Urbón).

Subiendo hacia La Najarra. (Foto: Javier Urbón).

Así estuvo el Chalet de La Fuenfría (Foto: Pedro Nicolás Martinez).

Subida a La Najarra el 8 de febrero de 1996 (Foto: Pedro Nicolás Martinez).

Espectacular foto de las Dos Hermanas (Foto: Pedro Nicolás Martinez).

Cima de Peñalara y Claveles (Foto: Pedro Nicolás Martinez).

Subida a La Najarra (Foto: Pedro Nicolás Martinez).

(Foto: Pedro Nicolás Martinez).

Echando un vistazo desde La Najarra hacia La Pedriza. Impresionante (Foto: Pedro Nicolás Martinez).

Vistas desde el mismo lugar hacia La Maliciosa (Foto: Pedro Nicolás Martinez).

Cima de La Maliciosa (Foto: Pedro Nicolás Martinez).

El Peñotillo (Foto: Pedro Nicolás Martinez).

La Maliciosa a reventar de nieve (Foto: Pedro Nicolás Martinez).

Unos cuantos días más tarde, este seguía siendo el aspecto de la Venta Marcelino. (Foto: Archivo Venta Marcelino).

La Venta Marcelino en el Puerto de Cotos. (Foto: Archivo Venta Marcelino).

Esta es la única foto que hemos conseguido en la que se pueda ver algo de Peñalara. No tenemos ni una. Sabemos que hubo acumulaciones monstruosas. Por ejemplo, según cuenta el Patriarca Rider, la Laguna Grande no se podía situar en ningún lugar concreto a simple vista, porque había un ventisquero gigante por encima. La nieve en cotas altas llegó a desdibujar las líneas principales del terreno en algunas zonas. (Foto: Archivo Venta Marcelino).

Paleando nieve en Cotos, terraza de la Venta Marcelino. (Foto: Archivo Venta Marcelino).

Curioso el molde de coche tras apartar el vehículo. Esta imagen ilustra perfectamente el nivel de compactación de la nieve. (Foto: Fernando Llorente).

Imponentes muros de nieve para entrar en el Alquiler de Verdesoto. (Foto: F Santos).

Vista hacia el otro lado. (Foto: F Santos).

Bar situado en el emplazamiento del actual Dos Castillas. (Foto: F Santos).

La antigua churrería del Puerto de Navacerrada tuvo que ser desenterrada de la nieve. (Foto: F Santos).

Se utilizaron todo tipo de máquinas para ayudar en los trabajos de limpieza de la nieve: excavadoras, rolbas, quitanieves, orugas, etc. (Foto: F Santos).

Atasco a la altura del segundo aparcamiento del Puerto de Navacerrada. (Foto: F Santos).

Vamos retrocediendo camino en sentido contrario, camino del puerto de Cotos, bajo los característicos terraplenes que quedan en la ladera superior a la carretera. (Foto: Roberto Guirao).

Otra más de la Venta Marcelino. (Foto: F Santos).

Aparcemiento de Cotos. A la derecha  y en la próxima foto se puede observar la antigua percha de la pradera de Cotos.  (Foto: F Santos).

(Foto: F Santos).

Aunque aun todavía no estaba todo limpio, ya eran muchos los que habían subido con los esquís y con los crampones para disfrutar del paquete que había. (Foto: F Santos)

Hemos sabido que algún equipo especializado realizó mediciones de espesor en varios puntos de la cordillera. Esta es la Loma del Noruego. (Foto: foro Nevasport)

Puerto de La Morcuera. (Foto: foro Nevasport)

En la parte superior de la fotografía podemos observar restos de un pequeño alud de placa. En el Sistema Central no fueron frecuentes las avalanchas debido a la rápida transformación del manto nivoso, que fue asentando día tras día. Foto: foro Nevasport)

Cuerda Larga. (Foto: foro de Nevasport).

 

 

Últimas limpiezas en el aparcamiento de Cotos. Tras reparar los daños causados, tocaba sacar provecho a lo ocurrido… (foto encontrada en foro.tiempo.com)

…así que llegó la hora de que los turistas, curiosos, aficionados y todo tipo de gente subiese a verlo y disfrutar del buen tiempo y los metros y metros de nieve que había acumulados. (Foto: Juan Plaza).

También las televisiones, los periodistas y los “videoaficionados”.

Hora de abrir las estaciones de esquí. (foto: forotiempo.com)

En Valdesquí los ventisqueros llegaron a cubrir completamente algunas pilonas que alcanzaban los 10 metros de altura. (Foto: foro Nevasport)

También nosotros subimos a esquiar, claro que sí. Quizás en ese momento no sabíamos que ya se había desencadenado un complejo e inevitable proceso de transformación de nuestras pequeñas y juveniles mentes, una vocecilla que cada vez sonaba más fuerte dentro de esos gorros del Rey León… algo así como: “…quiero esquiar… …quiero esquiar… …quiero esquiar…”

Mientras tanto contuniaba otro proceso, algo más sonoro. Era el crujir de los miles de pinos que no pudieron soportar el peso de la nieve y que se troncharon en los pinares de todo el Sistema Central. Alguna mañana en la que salía el sol se empezaban a escuchar de repente los crujidos, como si se hubiesen puesto de acuerdo en caer todos a la vez. Durante lo que quedaba de invierno y de primavera, éste fue el aspecto de las laderas de pino silvestre.

Algunos emplazamientos concretos de pinar denso quedaron al completo descubierto tras este proceso. Es el caso de la Peña del Águila, por ejemplo: en ciertos lugares sólo había nieve y cadáveres vegetales.

La primera parte del reportaje termina aquí. Ya está publicada la segunda tanda de fotos, la mayoría de la Sierra de Gredos. Con ellas comprenderéis por qué hablamos de que la nieve “desdibujaba” el terreno.

La otra cuestión que abordaremos trata sobre algo que no mucha gente sabe: durante el 2014, pudo haberse repetido una situación parecida en el mes de marzo, en estas mismas montañas. Os explicaremos por qué…

Texto: Álvaro Pantoja; Imágenes: equipo RECmountain, salvo mención expresa.

Agradecimientos: Javier Urbón, Juan Plaza, Enrique Ribas, Rafael (Venta Marcelino), Carlos Muñiz, Fernando Llorente, Esther Miquel, Antonio Fernández-Cañadas, Luis Miguel Peña.

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La gran nevada de 1996 (II/II)

En esta segunda parte sobre las grandiosas nevadas de enero de 1996 os mostraremos todas las imágenes que hemos podido encontrar sobre el aspecto que adquirió la Sierra de Gredos durante estos días de intensa precipitación. En los pueblos del sur de Ávila se recuerda con un sabor un tanto amargo, ya que las duras condiciones meteorológicas dejaron atrapados no sólo a sus habitantes, sino a muchas cabezas de ganado. Un gran número de ellas no pudo sobrevivir a este temporal. Como ya anunciamos en la primera parte, también abordaremos otro asunto, y es que en marzo del 2014 hubo un episodio de grandes precipitaciones en el Sistema Central en el que se superó el récord de precipitación del Puerto de Navacerrada (en el Puerto de Cotos y Rascafría), con notables diferencias (no todo lo que cayó fue nieve).

Como ya dijimos, la “nevada del 96″ fue un episodio en el que se batieron récords de precipitación en algunos puntos del Sistema Central (precipitación diaria y mensual en el Puerto de Navacerrada) y que se recuerda como la última gran nevada sucedida en las montañas de la zona centro. Fue un periodo corto (unos 8 – 10 días) pero muy intenso, muy húmedo y no especialmente frío. Las acumulaciones de nieve en ventisqueros y bosques fueron inusualmente grandes y el humedecimiento y rehielo contínuos dotaron al manto nivoso de una densidad elevada. Todo ello supuso una serie de consecuencias que dificultaron el desarrollo de las actividades en los pueblos de la zona y la vida de muchos seres vivos.

En La Galana registraron estos datos de precipitación correspondientes al mes de enero. En 11 días la precipitación total fue de casi 300 litros por metro cuadrado. (Gráfico: Restaurante La Galana)

El comienzo del temporal fue brusco porque uno de los días de mayor precipitación fue el primero (21 de enero). Esto hizo que a muchos ganaderos y trabajadores del campo y la montaña les pillara por sorpresa. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Algunos animales tuvieron suerte de poder quedarse a salvo de lo que se les estaba viniendo encima… (Foto: Roberto Muñoz / Restaurante La Bodeguilla).

…y no nos referimos a ningún derrumbe de los muchos que hubo en algunos edificios. (Foto: Roberto Muñoz / Restaurante La Bodeguilla).

Los muros de nieve que quedaban a los lados de la carretera nos recuerdan a los de los puertos de montaña de Guadarrama. La diferencia es que Hoyos del Espino está a 1484 metros. (Foto: Roberto Muñoz / Restaurante La Bodeguilla).

Así se encontraban las calles de Hoyos del Espino. (Foto: Roberto Muñoz / Restaurante La Bodeguilla).

Y así las terrazas de las casas. (Foto: Roberto Muñoz / Restaurante La Bodeguilla).

Nieve con aspecto de humedad. (Foto: Roberto Muñoz / Restaurante La Bodeguilla).

En cada ramita, una bola de nieve. (Foto: Roberto Muñoz / Restaurante La Bodeguilla).

Otra calle en Hoyos del Espino. (Foto: Roberto Muñoz / Restaurante La Bodeguilla).

Carreteras de un carril en toda la comarca. (Foto: Archivo Restaurante La Galana / Restaurante La Galana).

Parador Nacional de Gredos. (Foto: Archivo Restaurante La Galana / Restaurante La Galana).

El paisaje diario se había convertido en un lugar que parecía nuevo. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

El trazado que vemos pertenece a la carretera que sube a la plataforma, a la altura de la fuente de La Carmencita. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

Nos imaginamos la intensidad de la ventisca al ver los troncos de los pinos completamente blancos. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

Para muchos habitantes de la zona, el recuerdo de la nevada tiene una mezcla de nostalgía y tristeza. Fueron días duros. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

Tras días y días buscando, algunos pudieron rescatar a algunos de sus animales. Otros murieron por falta de alimento. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

Avanzar para ellos no era tarea fácil con estas condiciones. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

Pero algunos pudieron poner rumbo a lugares más seguros. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

La limpieza de las carreteras y pueblos en Gredos fue más lenta que en Madrid. La carretera que sube a la Plataforma no estuvo abierta hasta unas cuantas semanas después. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

La imagen de esta pradera es muy representativa de la situación: la temperatura estaba situada en el límite y frente a los grandes espesores tenemos zonas sin nieve, como estas turberas en las cuales el calor del agua en el suelo no permitía que nada de lo que estaba cayendo cuajase. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

Hoyos del Espino: las calles a reventar de nieve y por ellas el ganado desplazándose de lugar. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

Mismo lugar, ya con sol. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

Al fondo del pueblo podemos apreciar las lisas laderas de La Mira. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

Mirando más a la derecha, el Circo y el imponente Cervunal. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

Poco a poco a los pueblos fueron llegando las buenas condiciones… (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

…y con ellas, algunas cabras que se acercaban al calor de las zonas rurales. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com.

A medida que avanzamos hacia la Plataforma de Gredos, el terreno se va alisando. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

Los esfuerzos de muchas personas por salvar a los animales dieron sus frutos. (Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com).

Foto: archivo Gredos a Caballo, gredosacaballo.com.

Amanece en Hoyos del Espino. Los encargados del Refugio ya barruntaron el temporal la semana anterior y se dieron media vuelta antes de ir a abrirlo durante el fin de semana. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Uno de los primeros días de cielo despejado sobre el Almanzor. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

La cosa desde lejos ya pintaba “blanca” desde el Morezón hasta la Cabeza Nevada. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Salimos de las calles de los pueblos y nos vamos acercando a la montaña. (Foto: Archivo Restaurante La Galana / Restaurante La Galana).

Foto: Oscar Morales / Refugio Elola.

Bonito aspecto de las praderas subiendo hacia la Plataforma… (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

…y de la nieve sobre los árboles. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Paisaje de aspecto siberiano en mitad de la Península. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Con los caballos ya en casa, los guardas del refugio se calzaron las tablas para inspeccionar el estado del edificio y de la zona. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

La carretera permaneció cerrada durante semanas a partir del km 9.  (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Imponente cabra montés a uno de los lados de la carretera. A esta altura los muros y las vallas comenzaban a desaparecer. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Pala a la mochila y a foquear. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

La quitanieves llegó hasta este punto. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Avanzando por el trazado de la carretera. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Ascendiendo hacia el Prado de las Pozas. Los ventisqueros, las dunas y las cornisas habían dado un nuevo aspecto al terreno. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

La mayor parte de las acumulaciones se encontraba en las orientaciones N – NE. A sotavento no había rocas ni había ríos, tan sólo dunas, ventisqueros y llanuras blancas. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Dejando atrás el Prado de las Pozas de camino al Morezón. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Navasomera a reventar de nieve, el mar de nubes 2.000 metros más abajo y al fondo los Montes de Toledo. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Imponentes vistas hacia La Mira. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Síntomas visibles del fuerte viento durante la nevada: ventisqueros descomunales, rocas al descubierto y una gruesa capa de cencellada. No hace falta decir la cantidad de metros de nieve que podía haber en algunos puntos, como la loma que estamos viendo delante de La Mira.   (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Cima del Morezón y los Riscos del Francés, cargados hasta los topes. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Riscos del Francés. ¿Quién diría que no estamos en Alaska? (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Esta es una de las muy pocas fotografías en las que hemos podido encontrar restos de aludes (en la zona derecha de la sombra). A pesar de las enormes acumulaciones de nieve y la humedad, no  se dieron condiciones de gran peligro de aludes, ya que los cambios de temperatura que hicieron que el manto se fuese compactando permitieron que éste se asentara bastante bien.

El Casquerazo, los Tres Hermanitos, el Risco del Enano… (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

…y el Circo de Gredos. Este es el resultado después de una sola nevada. Las acumulaciones en las cuencas de los ríos y en los ventisqueros de orientación norte nos llaman especialmente la atención. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Ya de paso, los guardas del refugio y amigos se hicieron una esquiada inolvidable por las palas del Morezón. Los pequeños tubitos que desembocan en la pala de la foto estaban prácticamente rellenos. Para ubicarnos, la foto está hecha en las amplias palas que hay encima de la Canal de la Mina, mirando hacia la cima del Morezón. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Canal de La Pluma y Cerro de Los Huertos. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Los Tres Hermanitos y el Casquerazo. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

El Perro que Fuma (con el cigarrillo apagado) y el Casquerazo. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Estado del refugio Elola tras el temporal de nieve de 1996: enterrado hasta el segundo piso y con ventisqueros que por poco llegaron al tejado. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Suerte que trajeron las palas. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Almanzor. Se ve otra avalancha de dimensiones medias en la Portilla Bermeja. (Foto: Oscar Morales / Refugio Elola).

Estado de la Plataforma de Gredos al cabo de unos cuantos días más. (Foto: Javier Urbón).

La luna sobre la Portilla Bermeja y el Almanzor. (Foto: Javier Urbón).

La cascada del Escudo. (Foto: Javier Urbón).

Sol y mucha nieve, días de disfrute. (Foto: Javier Urbón).

Los Tres Hermanitos. (Foto: Javier Urbón).

Poco a poco la cencellada se fue derritiendo, dejando a la vista el verdadero espesor acumulado. (Foto: Javier Urbón).

Ventisquero hasta la chimenea del refugio Victory de Galayos. (Foto: Javier Urbón).

Varios metros de nieve acumulados en los tubos de Galayos. (Foto: Javier Urbón).

Por el aspecto del manto nivoso podemos comprobar que ya el proceso de deshielo estaba bastante avanzado. (Foto: Javier Urbón).

Cuchillar de Galayos. (Foto: Javier Urbón).

No soy capaz de reconocer este lugar. (Foto: foro de Nevasport).

(Foto: foro de Nevasport).

Esta foto que nos mostró nuestro amigo Vidal Riojal de ¡¡¡¡Montañas… A Esgalla!!! corresponde a la ascensión al Curavacas por el corredor Fraga el 5 de mayo de 1996. Todavía la cascada estaba formada. No tenemos ninguna foto de enero-febrero, pero según nos ha contado el autor, esta montaña palentina parecía un auténtico merengue blanco, sin ninguna piedra al descubierto. También las montañas del norte adquirieron un aspecto que hace años que no tenían. (Foto: Tente Lagunilla).

¿Cuándo habrá otro 96?

Al ver estos dos reportajes muchos nos preguntamos si existirá otro 96 en el Sistema Central en los próximos años. Se tienen que juntar muchos factores, lo cual reduce las probabilidades. También hay que añadir la tendencia actual, la cual no es demasiado esperanzadora… aun así, alguna vez hemos estado relativamente cerca. De hecho, el récord de precipitación en 24 horas en el Puerto de Navacerrada descrito en la primera parte fue superado este mismo año, en 2014, en un lugar muy cercano, y es que el día 1 de marzo en el Puerto de Cotos se contabilizaron 173 litros/m2, el mayor valor registrado hasta la fecha. Bajando el Valle en Rascafría se registraron 179 l/m2. Aunque la situación atmosférica fue distinta a la sucedida en 1996, lo cierto es que las temperaturas fueron tan solo un par de grados centígrados superiores a lo que habría sido necesario para que en las montañas esta ingente cantidad de precipitación hubiera sido de nieve. Pero no fue así:

De igual manera a como ocurrió en enero de 1996, se produjo un aporte de vientos húmedos y cálidos del suroeste en capas bajas que al elevarse encontró en altura una masa de aire no tan fría como en aquella ocasión. Esto provocó que la cota de nieve fuera subiendo hasta situarse por encima del relieve por lo que la mayoría de precipitación acabó siendo de agua.

Además, esta vez la perturbación no se quedó estancada al oeste peninsular, si no que se fue desplazando hacia el Mediterráneo a gran velocidad por lo que el periodo de lluvias fuertes pasó rápidamente.

A pesar de ello, la gran cantidad de agua caída (y algo de nieve), sumada al acelerado derretimiento de la nieve que había en cotas altas, produjo algunas pequeñas inundaciones en los valles. La curva que se ve en la panorámica es la que se sitúa en la cota 1700 de la carretera que sube a Cotos desde Rascafría. (Foto: Kaiku @kaikuland).

El espesor de nieve era considerable en todo el Sistema Central debido a un invierno con sucesivos pasos de borrascas, algunas muy profundas producidas por ciclogénesis explosivas. Encontrábamos espesores en torno a los 100 cm a 1800 m y entre 150 y 250 cm en cotas más altas. Si las precipitaciones de primeros de marzo hubieran sido de nieve hubiéramos acumulado espesores que desde el 96 no recordábamos. (Foto: Kaiku @kaikuland).
Pero el resultado fue un humedecimiento de todo el manto nivoso que provocó grandes aludes, entre ellos el mayor de los que se tienen registrados en el macizo de Peñalara de los últimos años.

El labio de ruptura de entre 50 y 100 cm de espesor iba desde el extremo de la cornisa de La Ceja por encima de la pared del Trapecio, pasando por encima de la pared Negra, hasta el espolón que baja desde casi la cima de Peñalara. Más de 600 m de anchura que arrastraron una gran masa de nieve hasta la misma laguna Grande, arrancando de cuajo uno de los medidores que tiene la guardería del Parque anclado con grandes pernos por encima de la pared Negra. Afortunadamente, el mal tiempo hizo que no transitara nadie por allí en esos momentos.

También se registraron importantes precipitaciones en Gredos con iguales consecuencias, entre otras una avalancha de nieve saturada de agua (slush) que causó importantes daños en el puente de la Laguna Grande por el que se accede al refugio Elola.

Esta última foto es de enero de 1997. Cayó medio metro en Cercedilla. Recuerdo más nevadas como esta, pero ninguna en los últimos 10 años. A mis 22 años puedo recordar que las nevadas de antes eran mayores que las de ahora, o por lo menos, en el lugar en el que vivo. Los que tienen la edad de mi Padre dicen lo mismo, remontándose a aquellas famosas de los años 70, y los que son más mayores hablan de alguna otra menos conocida, como la de 1954.

Me gustaría pensar que todo forma parte de un ciclo y que pronto volveremos a ver imágenes parecidas a estas en nuestras montañas, pero la realidad es cruel y los datos me dicen que estaría equivocado si pensase así, ya que la tendencia actual de calentamiento no forma parte de un ciclo natural, sino de una anomalía acelerada causada por el efecto del hombreCada día más científicos lo prueban y a sus estudios nos podemos remitir.

Recordamos las nevadas antiguas con nostalgia, con el amargo pensamiento de que quizás no vuelvan a suceder, Guardamos estos documentos, que son muy útiles, no sólo para revivir aquellos momentos, sino para recapacitar sobre nuestras acciones y pensar en actuar lo más rápido posible, en cambiar de rumbo. ¿Será posible decir en un futuro que “al menos lo intentamos”?

Texto: Álvaro Pantoja; Imágenes: consultar pies de foto.

Agradecimientos: Javier Urbón, Rafael y Rhut (Gredos a Caballo), Óscar Morales (Refugio Elola), Roberto Muñoz (La Bodeguilla), Esther Miquel, Antonio Fernández-Cañadas, Belén (Restaurante La Galana), Vidal (Montañas a Esgalla), Raúl (Kaiku).

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Boletín Nivo Guadarrama 2013/14

DÍA 1 DE MAYO:

SIN PELIGRO DE ALUDES (escala europea)

ESTADO DEL MANTO NIVOSO:

Se mantienen algunos neveros de pequeñas dimensiones en zonas de acumulaciones: tubos y cornisas

PELIGRO DE ACCIDENTES:

Sin peligro de aludes.

Estimación realizada por el equipo de RECmountain

DÍA 24 DE ABRIL:

PELIGRO DE ALUDES: 1-DÉBIL (escala europea)

ESTADO DEL MANTO NIVOSO:

Debido a las temperaturas primaverales el manto de nieve ha ido disminuyendo progresivamente en los últimos días. El manto es discontinuo desde los 1900 m en caras norte y 2100 en caras sur, conservándose espesores en zonas de acumulación que pueden llegar a los 150 cm. El manto se encuentra isotermo a 0º C, constituido por granos redondos y con alternancia de costras de rehielo lo que le confiere una buena estabilidad.

PELIGRO DE ACCIDENTES:

Se estima que el peligro de aludes es de nivel 1, débil, por encima de 2200 metros. Se pueden producir caída espontánea de algún bloque de las cornisas.Para este fin de semana continuará el tiempo primaveral con algunas precipitaciones poco significativas y un descenso térmico que en todo caso ayudará a mantener la estabilidad del manto.

Con este último boletín damos por terminada la campaña 2013-2014 sobre el peligro de aludes. No obstante, si hubiera un cambio significativo de inestabilidad del manto emitiríamos un boletín especial.

Grupo de predicción de aludes de la delegación de la Agencia Estatal de Meteorología en Madrid. Observatorio del Puerto de Navacerrada, a las 18 h. del 24 de abril de 2014.

DÍA 16 DE ABRIL:

PELIGRO DE ALUDES: 1-DÉBIL (escala europea)

ESTADO DEL MANTO NIVOSO:

Las altas temperaturas y el tiempo estable han hecho disminuir el espesor del manto considerablemente. La nieve aparece de manera discontinua desde los 2000 m. En torno a los 2100 m todavía se acumulan espesores que llegan a los 100 cm y algo más en canales y circos. El manto se encuentra isotermo a 0º C, constituido por granos redondos y con alternancia de costras de rehielo. En días anteriores sólo se han producido coladas de fusión de poca importancia.
PELIGRO DE ACCIDENTES:
Se estima que el peligro de aludes es de nivel 1, débil, por encima de 2200 metros. Se pueden producir pequeños aludes de nieve húmeda en las pendientes de mayor inclinación y en las zonas de tubos y la caída espontánea de algún bloque de las cornisas. Los próximos días la situación se mantendrá estable, con alguna precipitación débil y ocasional en forma de chubascos que irá humidificando progresivamente el manto. Los chubascos serán más intensos y generalizados a partir de las últimas horas del sábado 19 y a lo largo del domingo 20. Este aumento de humedad y densidad en el manto puede dar lugar a un ligero aumento de la inestabilidad del manto en las pendientes antes mencionadas en las que se podrían desencadenar coladas de fusión o pequeños aludes de placa como consecuencia de la caída de cornisas.

Grupo de predicción de aludes de la delegación de la Agencia Estatal de Meteorología en Madrid. Observatorio del Puerto de Navacerrada, a las 18 h. del 16 de abril de 2014.

DÍA 10 DE ABRIL:

PELIGRO DE ALUDES: 1-DÉBIL (escala europea)

ESTADO DEL MANTO NIVOSO:

Las altas temperaturas y el tiempo estable han hecho disminuir el espesor del manto considerablemente. La nieve aparece de manera discontinua desde los 1800 m en laderas norte y desde los 2000 m en laderas sur. En torno a los 2100 m todavía se acumulan espesores que llegan a los 150 cm y algo más en canales y circos.

El manto se encuentra isotermo a 0º C, constituido por granos redondos y con alternancia de costras de rehielo y estratos  más blandos.

En días anteriores sólo se han producido coladas de fusión de poca importancia.

PELIGRO DE ACCIDENTES:

Se estima que el peligro de aludes es de nivel 1, débil, por encima de 2100 metros.

Se pueden producir pequeños aludes de nieve húmeda en las pendientes de mayor inclinación y en todas las orientaciones, y la caída espontánea de algún bloque de las cornisas.

Durante el fin de semana habrá crecimiento a partir de mediodía de nubosidad convectiva, más acusado el viernes y en disminución la tarde de sábado y domingo. Con esta situación son probables los chubascos que sobrecarguen y humedezcan ligeramente el manto y consecuentemente aumente muy ligeramente su inestabilidad en las pendientes mencionadas.

Grupo de predicción de aludes de la delegación de la Agencia Estatal de Meteorología en Madrid. Observatorio del Puerto de Navacerrada, a las 18 h. del 10 de abril de 2014.

DÍA 9 DE ABRIL:

PELIGRO DE ALUDES: 1-DÉBIL (escala europea)

Debido a las altas temperaturas y a los procesos de rehielo débiles que están produciéndose, el espesor del manto ha disminuido considerablemente y se ha estabilizado. Se pueden producir coladas de fusión y la caída de algún bloque de cornisas sobre todo en las horas centrales del día. Creemos que el peligro ha disminuido a Débil, nivel de 1 de la escala europea.

Estimación realizada por el equipo de RECmountain en base a observaciones someras del manto.

DÍA 6 DE ABRIL:

PELIGRO DE ALUDES: 2-LIMITADO (escala europea)

En las últimas horas el manto se ha compactado y rehelado por lo que ha ganado en estabilidad. A lo largo de los próximos días continuará el proceso de rehielo débilmente y las altas temperaturas durante el día pueden ocasionar coladas o pequeños aludes de fusión e incluso la caída de cornisas que arrastren alguna placa de nieve. Creemos que el peligro ha disminuido a Limitado, nivel de 2 de la escala europea.

Estimación realizada por el equipo de RECmountain en base a observaciones someras del manto.

DÍA 4 DE ABRIL:

PELIGRO DE ALUDES: 3-MODERADO (escala europea)

En las pasadas horas tenemos constancia de dos pequeños aludes de placa producidos por la sobrecarga por caída de cornisas que se han desprendido en el Circo de la Laguna Grande de Peñalara. La llegada de una masa de aire cálido y húmedo está trasformando el manto y favoreciendo la pérdida de cohesión de las capas superficiales que pueden desprenderse en forma de coladas de fusión o aludes de placa en las zonas más empinadas de circos y canales con sobrecargas débiles. Creemos que el peligro ha aumentado a Moderado, nivel de 3 de la escala europea.

Estimación realizada por el equipo de RECmountain en base a observaciones someras del manto.

DÍA 3 DE ABRIL:

PELIGRO DE ALUDES: 2-LIMITADO (escala europea)

ESTADO DEL MANTO NIVOSO:

Durante la última semana ha habido una intensa circulación atmosférica registrándose casi todos los días precipitaciones acompañadas de fuertes vientos de componente sur. Destacan los productivos frentes del sábado 29 de marzo y de ayer miércoles 2 de abril, que juntos han sumado unos 60 litros en el observatorio del puerto Navacerrada, casi todos ellos en forma de nieve. El manto es continuo en orientaciones sur desde unos 1800 metros e incluso más abajo en orientaciones norte y umbrías, con espesores de unos 150 cm a 2100 metros con acumulaciones que llegan a los 250 cm en circos y canales. El manto antiguo se encuentra bien estabilizado con nieve dura bien cohesionada. Ahora bien, los estratos superficiales correspondientes a los aportes de la última semana, que forman en conjunto unos 25 cm, están constituidos por nieve apelmazada caída con temperaturas suaves y vientos del sur, lo que le confiere un cierto grado de humedad más acusado en la superficie, y por la larga presencia de la niebla. Estos estratos aunque están apelmazados presentan una cohesión que no se puede calificar de buena. Se han reportado pequeños aludes de placa a principios de semana.

PELIGRO DE ACCIDENTES:

Se estima que el peligro de aludes es de nivel 2, limitado, por encima de 2100 metros. Se pueden producir pequeños aludes espontáneos de nieve húmeda en pendientes con inclinación propicia y en todas las orientaciones. Tampoco serían descartables aludes de placa por sobrecargas fuertes y en las cotas más altas. Para este fin de semana se espera un aumento del peligro por el acusado ascenso térmico a partir del sábado,  y sobre todo para el domingo 6.

Grupo de predicción de aludes de la delegación de la Agencia Estatal de Meteorología en Madrid. Observatorio del Puerto de Navacerrada, a las 18 h. del 3 de abril de 2014.

DÍA 1 DE ABRIL:

PELIGRO DE ALUDES:   2-LIMITADO (escala europea)

Hemos observado pequeños aludes de placa que se han producido recientemente en los circos de la Laguna Grande y Dos Hermanas. No obstante, las lluvias de las últimas horas y las temperaturas suaves han humedecido y compactado las capas superficiales del manto, eliminando la mayor parte de las estructuras de placa y estabilizando el manto. Con estas condiciones del manto y las precipitaciones previstas con una cota de nieve alta, pensamos que únicamente pueden producirse coladas de fusión y aludes de placa de pequeñas dimensiones en las zonas más empinadas de circos y canales, por encima de los 2000 m.

Estimación realizada por el equipo de RECmountain en base a observaciones someras del manto.

DÍA 31 DE MARZO:

PELIGRO DE ALUDES:   3-MODERADO (escala europea)

Debido a las últimas nevadas con vientos fuertes que han acumulado en torno a los 50 cm de espesor en zonas de sotavento por encima de los 2000 m, y al humedecimiento y sobrecarga que se preveen por las próximas lluvias, estimamos que el peligro puede aumentar puntualmente y de manera transitoria a 3, moderado, de la escala europea, con la posibilidad de desencadenamiento de aludes de placa.

Estimación realizada por el equipo de RECmountain en base a observaciones someras del manto.

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Categorías: Avalanchas, Nivología