La Palma: ruta de La Cumbrecita

Desde La Cumbrecita accedemos a Taburiente por una senda que recorre la Caldera justo por debajo de sus farallones rocosos de su vertiente este. Un camino aéreo, con tramos vertiginosos y vistas excepcionales del interior de la caldera que nos ofrece otra visión de este Parque Nacional, corazón de esta Reserva de la Biosfera.

Ficha Técnica                         Mapa de Situación

                 

Este paisaje es el resultado de varios procesos eruptivos que dieron como resultado este gigantesco circo (que no es realmente un cráter volcánico) de 8 kilómetros de diámetro y más de 2 km de desnivel. La punta más elevada es El Roque de Los Muchachos que se eleva a 2426 m de altitud y en donde se encuentran las instalaciones del famoso observatorio astronómico. Podemos recorrer toda la crestería del circo por el sendero de gran recorrido GR 131 que desde el Mirador del Tilme al oeste a 594 m de altitud, asciende al Roque Palmero y al de Los Muchachos, al Pico de La Cruz, al de Piedra Llana y al de Las Nieves, y acaba en la Punta de los Roques al sur. Todos ellos con más de 2000 m de altitud.

El Espigón del Roque sobresale desde lo alto de la cresta del Roque de los Muchachos hacia las paredes verticales que caen a pico cientos de metros hacia el fondo de la Caldera de Taburiente. Las vistas son impresionantes siempre y cuando no haya nubes. Nosotros no tuvimos suerte pero aun así pudimos observar los tajinaste rosados, ya casi marchitos por la época tardía del año, las cinco uñas y otras florecillas que arraigan entre los roquedos.

Tajinaste rosado (Echium wildpretii)

Cinco Uñas (Senecio palmensis)

El cresterio de la caldera continúa hacia el sur de la isla por la ruta de Los Volcanes, pero desde la Punta de Los Roques, otra cresta lleva hacia el oeste hasta el Pico Bejenado de 1845 m de altitud, pasando por el collado de La Cumbrecita a 1287 m, inicio de nuestra siguiente ruta. Desde el Centro de Visitantes de El Paso, en donde debemos pedir el permiso correspondiente, accedemos a la Ermita de la Virgen del Pino con su enorme ejemplar de pino canario, y en donde pudimos observar de cerca a las Chovas piquirrojas. Desde aquí parte un sendero que lleva hasta La Cumbrecita.

Chova piquirroja (Pyrrhocorax pyrrhocorax)

Pico Bejenado, collado de la Cumbrecita y la Punta de los Roques.

En la Cumbrecita existe un pequeño aparcamiento desde el que parten varios senderos: uno es el que llega desde la Ermita de la Virgen del Pino; otro asciende hasta el Pico Bejenado; el de La Cancelita lleva hasta el Mirador de ese nombre cerca de Los Barros; y otro más, va agarrándose a las paredes verticales del circo de la Caldera para luego descender hasta las Casas de Taburiente. Este último es el que elegimos nosotros visitando primero el Mirador del Lomo de las Chozas en el camino hacia La Cancelita.

Cernícalo vulgar (Falco tinnunculus) en La Cumbrecita.

El camino se adentra en el pinar de la Caldera en dirección oeste en suave descenso hacia la base del Pico Bejenado por su vertiente norte. Durante todo el recorrido tenemos unas impresionantes vistas hacia el fondo del circo, hacia el cresterío del Roque de Los Muchachos y la Somada Alta. En aproximadamente media hora nos asomamos al Mirador del Lomo de Las Chozas, un balcón formidable hacia el interior de la Caldera, contra cuyas paredes se recortan las chovas y los cernícalos. Y entre la vegetación aparecen los reyezuelos, herrerillos, mosquiteros y los más descarados pinzones palmeros.

Pinzón palmero (Fringilla coelebs palmae).

El camino regresa unos metros por debajo de por donde hemos venido hasta el inicio de la senda hacia Taburiente. Esta ruta es peligrosa, larga y difícil, y sólo se recomienda para personas acostumbradas a terreno abrupto de montaña. Podemos ver en la lejanía el itinerario horizontal al que nos dirigimos, tallado en las paredes verticales de los distintos lomos que debemos atravesar. Cerca ya del pie de la Punta de los Roques nos visita un lagarto tizón con su característica garganta azul, en la subespecie que corresponde a esta isla.

Lagarto tizón palmero (Gallotia galloti palmae).

El sendero en principio es cómodo pero expuesto ya que atraviesa bajo las verticales paredes del cresterío de la Caldera, y sobre cortados rocosos de cientos de metros, y puede estar deteriorado en algún tramo debido a la lluvia o la caída de piedras. Es conveniente salir pronto y avisar a la guardería quienes nos indicarán su estado. Al principio tiene unos tramos anchos y fáciles para, poco a poco ir alcanzando las paredes rocosas por las que se ha tallado la senda, e ir aumentando en dificultad y exposición.

Empieza una parte de la ruta en la que las personas con vértigo no deben exponerse. En ocasiones el camino está enterrado por la tierra que se desliza ladera abajo y tenemos que pasar por esos taludes sobre los cortados, teniendo que poner mucho cuidado. La senda atraviesa diversos arroyos y obras hidraúlicas (canales, galerías y tubos) siguiendo la horizontalidad. Después, el camino asciende al Escuchadero y otros espolones hasta el Lomo Cumplido. A partir de ahí desciende de manera continua hasta el Valle de Aceró y las Casas de Taburiente.

A pesar de que el tiempo se nos echó encima y no pudimos completar la senda, quedamos encantados con el recorrido hasta el Escuchadero. Con unas vistas excepcionales y un ambiente de montaña agreste y solitario, resulta un camino no apto para todos los públicos por su longitud, dificultad y exposición. Nosotros dejamos pendiente el completarlo para la próxima visita.

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Texto e imágenes: equipo RECmountain

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.


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Categorías: Excursiones, Trail