La Palma: Tilos y Nacientes

La “isla bonita” hace honor a su nombre con unos paisajes de lo más variados: verdes y frondosos, ocres y agrestes, rojos y volcánicos, negros y atormentados, y rodeándolo todo el azul profundo del atlántico. La isla de La Palma, Reserva de la Biosfera, es uno de los mejores destinos para el trekking o las largas excursiones. Podemos recorrer la isla entera de norte a sur por su extensa y espectacular red de senderos. Una travesía que empezamos por el norte.

Ficha Técnica                    Mapa de Situación

                 

La red de senderos de La Palma recorre la isla visitando sus rincones más impresionantes, desde el frondoso y húmedo norte, pasando por el agreste y rocoso centro, hasta los áridos conos volcánicos de su zona sur. Entre ellos los hay de Gran Recorrido, Pequeño Recorrido y Recorridos Locales, de todos los niveles técnicos y gustos. En algunos su dificultad viene dada por sus grandes desniveles o por su relieve agreste, con pasos delicados sobre grandes cortados rocosos no aptos para personas que padezcan vértigo.

La isla de La Palma, así como el resto de las islas Canarias, Azores, Madeira y Cabo Verde, pertenece al conjunto bioclimático de la región Macaronésica. Los vientos Alisios del nordeste definen su clima y son los encargados de aportar la humedad a todas las laderas orientadas hacia ellos. A sotavento de los Alisios los vientos llegan ya secos y cálidos debidos al pronunciado efecto Föhn al atravesar los altos relieves de la isla. Los Alisios empujan masas de aire cargadas de humedad del Atlántico hacia los altos relieves, condensándose en nubes en su ascenso y produciendo la “lluvia horizontal”. Esta precipitación es llamada así porque procede de las pequeñas gotitas de esas nubes, llovizna que flota en el aire y se va depositando en las hojas de la frondosa vegetación hasta calar al suelo. El paisaje resultante es verde, nuboso y fresco, con la vegetación aferrada a las verticales paredes de roca volcánica.

Empezamos nuestro recorrido desde los pintorescos pueblitos de la costa norte como el del Tablado o más hacia el nordeste el de Los Sauces. Desde este último accedemos al Centro de Visitantes de Los Tilos, comienzo de uno de los más interesantes senderos que nos llevan por esta vertiente hasta los Nacientes de Marcos y Cordero, el llamado PR LP 6. Este recorrido de 12 km y una dificultad media nos llevará entre 5 ó 6 horas, y remonta desde Los Tilos a 500 m de altitud hasta la Casa del Monte a 1250 m. Desde aquí podemos descender por una pista forestal hasta el pueblo de Los Sauces o regresar por donde ascendimos.

Próximo al Centro de Visitantes podemos acercarnos por el fondo de la garganta a ver la cascada que se precipita desde los canales del agua. Canales que se construyeron en 1900 para recoger el agua de las paredes rocosas casi 1000 m más arriba, excavados en la roca viva. Para llegar a la cascada tenemos que atravesar un túnel que nos recuerda que la linterna va a ser imprescindible para travesar los 13 túneles de los Nacientes, en la parte alta del itinerario. También es muy recomendable llevar una capa de agua para no calarnos por el interior de esos túneles.

La senda comienza a 200 m del Centro y atraviesa un primer túnel que nos sumerge en la frondosidad de la laurisilva, el bosque subtropical característico de algunas islas atlánticas, en donde predominan los laureles, el viñátigo, el barbusano, el paloblanco y los tilos o tiles. En esta zona podemos ver esbeltos ejemplares de til que pueden alcanzar los 30 m de alto, con sus hojas brillantes y lustrosas que proporcionan sombra y humedad.

Tilos o tiles (Ocotea foetens)

Bajo los impresionantes árboles encontramos helechares enormes, lechugones y otras especies amantes de los lugares húmedos. La lluvia horizontal que va depositándose en los pisos más altos de la laurisilva va calando hasta el suelo empapándolo y refrescándolo.

Lechugón (Sonchus congestus)

El camino continua en cómodo ascenso hasta toparnos con el Espigón Atravesado. Una formación rocosa que se alza en medio del barranco y hasta el que podemos subir hasta su parte más elevada. Desde el mirador de su cima tenemos una impresionante vista del bosque de laurisilva en donde empieza a dar paso al Monteverde, esa formación boscosa dominada por los brezos y las fayas.

En las verticales paredes rocosas del barranco en donde la vegetación se aferra como puede, anida la pardela cenicienta. Más fácil de observar es el pinzón de La Palma, muy descarado y que se nos acercará para pedirnos comida.

Más adelante encontramos una bifurcación y tomamos el camino de la derecha que atraviesa el barranco por un puente de madera a partir del cual el camino remonta por la ladera derecha. La vegetación va cambiando a medida que ascendemos en donde la humedad es menor y van apareciendo las fayas y los brezos alternándose con el bosque de pino canario.

Pino canario (Pinus canariensis)

El camino prosigue ahora por el fondo del barranco, repleto de grandes bloques de piedra y que en época de lluvia puede impedirnos el paso hacia los Nacientes. Es una zona nuevamente húmeda y sombría en la que abundan los grandes helechos. Abandonamos esta zona ascendiendo una fuerte pendiente que nos llevará hacia las paredes rocosas que cierran la garganta. Llegamos por fin al Naciente de Cordero y al primer túnel que es el 13 ya que está numerado empezando desde la casa del Monte.

A partir de aquí se hace imprescindible el uso de frontal o linterna para seguir el canal que va recogiendo las aguas y que va atravesando los farallones rocosos gracias a los túneles excavados. Después de pasar un par de ellos más llegamos hasta el Naciente de Marcos que recoge el agua de tres cascadas que caen por la pared vertical que el camino va atravesando.

Seguimos atravesando túneles por medio de paredes verticales y empinadas laderas, en un ambiente húmedo y frondoso que nos trasladan a latitudes más frías. En algunos de ellos es imposible no mojarse ya que el agua se filtra por el techo y el cauce ocupa el ancho de la cueva. En todo este tramo imaginamos el esfuerzo que supuso a principios del siglo pasado excavar este camino en medio de esta verticalidad.

Entre túneles el camino paralelo al canal de agua es cómodo y ancho pero en ocasiones atraviesa justo por encima de grandes cortados en los que las personas con vértigo no lo pasan bien. Por esta zona sombría y húmeda predomina el fayal-brezal con laderas de pinar en las orientaciones más soleadas.

Dejando atrás el último túnel, numerado el 1º, el camino flanquea una ladera empinada de tierra sobre un gran cortado, y en la que por precaución han colocado un pasamanos de cable. Poco más allá llegamos hasta la Casa del Monte en donde termina la ruta o en donde empieza para los que ascienden hasta aquí en taxi. Nosotros desandamos el camino ya conocido sin entretenernos demasiado que, aunque sea de bajada, lleva un rato largo.

Este sendero nos muestra una de las mejor conservadas formaciones de laurisilva y monteverde de canarias, tapizando un relieve agreste y vertical por donde ascienden las nubes empujadas por los alisios. Vientos que provocan esa lluvia horizontal que el hombre desde hace siglos ha sabido aprovechar para saciar la sed de toda la isla gracias a esa laboriosa obra de ingeniería hidráulica de canales y túneles. Recorrer el sendero de Los Tilos y Nacientes del Aagua es imprescindible para entender esta “isla bonita”.
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Texto e imágenes: equipo RECmountain

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ADVERTENCIA: Las actividades aquí descritas entrañan riesgos y están realizadas por especialistas y técnicos expertos. Advertimos de la necesidad de practicarlas con la prudencia y experiencia necesarias, con la técnica y el material adecuados y acompañados de guías o monitores profesionales.

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Categorías: Excursiones, Trail